No sigas la corriente.



Nuestra sociedad parece tener un libro escrito donde pone lo que toca hacer en cada momento o situación. Y una de las cosas más aceptadas por la mayoría es lo que debes hacer en relación a tu edad.

Si eres veterano y sigues siendo curioso, atrevido, arriesgado y demuestras ilusión por casi todo, empiezan a mirarte como a un bicho raro.

A partir de cierta edad, se supone, tienes que estar de vuelta, apalancarte, comer bien, pasear y salir lo justo. Ya no eres creativo, ya todo te resbala, no tienes consciencia social y solo piensas en ganar más dinero, cuidar a tus hijos si los tienes y cambiarte de coche, si puedes.

Si te ven como a mi en un concierto de Cigarettes After Sex, Haim, Wet Leg, Drake o Fantastic Negrito, primero flipan y luego comentan que debes ser alguien vinculado a la discográfica.

Si te ven como a mi con camisetas de color naranja, verde intenso o fucsia, automáticamente te etiquetan de gay. Por supuesto que eso a mí no me ofende ni me molesta, pero es un tópico que está allí.

El apartado opinión es punto y aparte. Cuando digo que el amor no tiene sexo ni color, que dos chicas, dos chicos y personas de diferentes razas pueden y deben amarse, las caras hablan por sí solas.

Como defensor de la solidaridad despierto incomodidad en publicitarios que siguen creyendo en el glamour, esos que me miran como a un hippy, como a un extraño filántropo que "regala" campañas.

Soy habitual en las salas que proyectan cine independiente, en las galerías de arte alternativo. Me gusta fotografiar grafitis y me encantan las series Mr Robot, Breaking Bad, House of Cards o The Office.









Voy a contra corriente cuando canto en público, cuando bailo, cuando juego a fútbol, cuando me ilusiona una nueva idea, una nueva experiencia, logotipo, slogan, video o campaña viral. Cuando digo lo que pienso, cuando muevo el culo si alguien me necesita.

No lo hago para llamar la atención, para sentirme importante o para destacar, lo hago porque me sale del alma y no lo puedo evitar.

Entiendo que el whatsapp es un medio de comunicación eficaz y barato, pero siempre preferiré una conversación mirando a los ojos. Y larga.

Lo nuevo me atrae de forma irremisible y descubrir talento es una vocación que no puedo frenar.

Cuando me dicen eso de "Richard, ya tenemos una edad" suelo pensar en todas las cosas interesantes que me quedan por hacer.

Y cuando me dicen "ya es hora de sentar la cabeza", pienso en que no existen los sofás en movimiento.

Seguro que a más de uno le gustaría verme "a la plancha", pero eso de remontar el río mola un montón.

Te pueden etiquetar de muchas maneras, pero tu esencia y tus hechos son los que te definen, no los estereotipos que circulan por el mundo.

El otro día me dijeron: "seguro que te gusta el whisky de malta" y yo contesté que consumía muy poco alcohol, solo en celebraciones. Y cero drogas.








También me comentaron: irás con traje? y yo comenté que no tengo ninguno

Cada uno es libre de interpretar la vida a su manera y todas las visiones son respetables.

Lo que hago no es mejor ni peor, pero eso sí, lo hago con honradez y con honestidad.

Y también meto la pata y me equivoco, por supuesto.

Reconocer tus errores y pedir perdón te hace mejor persona.

Soy muy fan de lo disruptivo y de lo unexpected.

Nada caduca si tú no quieres, tu DNI es solo un documento de plástico, tu vida se escribe desde el corazón.










"No es más grande el que nunca falla, si no el que nunca se da por vencido."


"He fallado más de 9.000 tiros durante mi carrera. He perdido unos 300 partidos, 26 veces confiaron en mí para el lanzamiento que debía ganar el partido y no lo conseguí. He fallado una y otra vez en mi vida. Y por eso precisamente he tenido éxito"

Michael Jordan.



                                                                        



Comentarios

  1. Me identifico con el salmón. Tiene las mismas sílabas que mi nombre: Ramón. Una pieza musical portentosa es La trucha, de Schubert. Escuchándola, remontas ríos, alcanzas objetivos. La vida es toda una. Es como beber el agua fresca de un vaso y apurarlo hasta el final, hasta la última gota. La vida es agua desde la primera gota hasta la última y todas las gotas del vaso son vida. Por eso yo no hago caso de los tópicos, y estoy igual que estuve y, seguramente, que estaré. Pienso hacer gamberradas de viejo y también escribir, enamorarme, pasear , respirar y decir siempre lo que me plazca. Creo que la mejor cualidad del salmón es que sabe que un día morirà. Por eso está tan vivo y se siente tan libre. Para lo que no estoy es para hacer carreras. Un abrazo intenso; R

    Ramón Fanés Gil.

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  2. En una palabra, Bravo!


    Carlos Susarte.

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