viernes, 3 de noviembre de 2017

No digas que me quieres... quiéreme.


Tengo la sensación de que decir te quiero se ha convertido en muchas ocasiones en una expresión recurrente, vacía de contenido.

Te la dice quien no te ha visto en semanas y sabe que lo estás pasando mal.

Te la dicen por whatsapp, mensaje o comentario, sin abrazarte, sin acariciarte, sin tocarte, sin conversar, sin mirarte a los ojos.

Querer es intenso, comprometido, sincero, especial.

Decir que me quieres puede ser una frase de compromiso que no piensas convertir en nada concreto.

Es un formalismo recurrente que salva a tu conciencia cuando te conviene.






Si después de tanto tiempo, ni tan solo me has escrito un mail, me has llamado o te has preocupado por mi, seguramente será porque no hay auténticos lazos químicos y emocionales entre tú y yo.

No has podido dedicar 30 minutos a la palabra amistad.

No pasa nada.

Mejor dejar las cosas claras.


jueves, 26 de octubre de 2017

Querido Carlos.







Durante más de 20 años nos hemos cambiado juntos en el vestuario de nuestro equipo de fútbol. He tenido la suerte de conversar contigo de muchos temas, de la vida, los políticos, del Barça, el Madrid o el París Sant Germain. Nos lo hemos pasado muy bien, antes, durante y después de los partidos, de hecho, el resultado siempre fue lo de menos, aunque tú me criticaras que contase los goles que marcaba.

También era un clásico tu comentario: "ja t'has dutxat ? qué ràpid"

Ha sido un placer y un privilegio compartir los lunes y los jueves con una persona tan persona, tan amable, elegante, divertida, cínica, nada conflictiva, calmada, educada, respetuosa, gran padre y gran amigo.

He sido muy afortunado por sonreír contigo y captar la felicidad que desprendías.

De una forma totalmente inesperada, el jueves no vi tu coche, ni tu bolsa de deporte y Esteban me comentó que un infarto se te había llevado para siempre.

Es muy difícil expresar la pena que sentimos tus compañeros, desde Martí y Santi Fontseca pasando por Carles y Josep María Jornet, Ricardo Serbeto, Jaume Dalmau, Josep Sureda y familia, Ignasi Taló, Rubén, Cinto Roqueta, Manel, Vicente, Anty y tantos otros.

Esta persona tan especial, residente en Teiá, con pelo canoso a lo George Clooney nunca pasó desapercibida, a pesar de su discreción.

Te añoraremos también en las tertulias post-comida o post-cena, añoraremos ese optimismo y positivismo incrustado en tu ADN.

Eras un señor con mucha clase.

Querido Carlos, el otro día te dije "fins dijous" y tu me contestaste "adeu Richi".

No me esperaba un adiós tan duro y tampoco había conducido nunca por el túnel de la Rovira con los ojos llenos de lágrimas.

Gracias por tantos años disfrutando de tu compañía.

Un abrazo muy fuerte a tu familia.










martes, 10 de octubre de 2017

El cielo se traslada a Australia.




Cuando un amigo/a se marcha a otra ciudad sientes una gran tristeza, pero si se va a las antípodas el sentimiento es más profundo.

Tiene el apodo de "sky" porque es un cielo de persona. Solidaria, apasionada, sincera, intensa, curiosa, con la ingenuidad propia de su juventud.

Apareció en nuestras vidas para colaborar con implicados y desde entonces hemos vivido grandes momentos en rodajes, en la uni, en el Hola Nepal, en Sitges y en esa cafetería que tanto le gusta de la calle Guillem Tell.

Sky dice siempre lo que piensa, tiene unas ganas locas de aprender y de mejorar.

Es ordenada, meticulosa y detallista.

Tiene una larga melena oscura y unos fascinantes ojos inmensos.

Es una amiga que nunca falla, sabe estar a tu lado, comprometerse y dar la cara.

Echaremos mucho de menos su expresión "oh que bueno, que bueno", sus deseos de fotografiarlo casi todo, su sonrisa tan suya, sus anillos y pulseras, su casi nulo consumo de alcohol, sus despistes, su interés por lo esotérico, su ternura, su perfume, sus botines y, muy especialmente, lo pedazo de persona que es, tan buena, tan íntegra, con un corazón tan grande y transparente como el mar de la foto.

Estamos deseando ver su versión mejorada cuando vuelva.

Mientras tanto, lloraremos su ausencia. Y mucho.

Porque la queremos un montón.

Mucha suerte en esta experiencia tan especial.

A partir de ahora nos faltará un trocito de cielo.




Con amor, Richard, Gara, Marta, Manolo and co.

lunes, 11 de septiembre de 2017

Black Magic.


                                            Foto: Laura Viader



Escapada de un comic de Frank Miller, camiseta, pantalones y calzado negro, intenta pasar desapercibida sin conseguirlo casi nunca.

Las galletas, los bocadillos de jamón y los helados son su perdición, los grupos de rock progresivo son su devoción. Sus amores tienen forma de gata.

Silenciosa y habladora, cercana y distante, atrevida y temerosa, divertida y reservada.

Esta licenciada en historia, de corazón noble, es una caja de sorpresas, un universo por descubrir, un lugar mágico que ni ella misma conoce.

Camina deprisa, prefiere dar forma a su mirada interior, viviría sin dudar en Suecia y sería la mejor socia del batería Mike Portnoy.

Inquieta, intensa, impulsiva, dibujante a ratos, pasional, tierna y comprometida, necesita saber que puede ir a su aire en cualquier momento, que los planes son a corto plazo y que el ritmo mejor que no lo marquen otros/as.

Melena larga, cara de sueño, inconformista, nada tópica ni mucho menos standard, tolerante y dialogante, es para muchos un bicho raro, un ser extraño.

Para mi es Black Magic, una persona auténtica, tal vez incomprendida, que merece dar rienda suelta a sus sueños, caminar entre las nubes y hacer que el mundo sea un poco mejor.



jueves, 24 de agosto de 2017

Velas rojas.


En mi ciudad hay cultura, historia, música y diversidad, mar, cielo, mercados y avenidas.

En mi ciudad hay tolerancia, pasión, rincones, esencias y sabores.

En mi ciudad hay turistas, conversaciones, bares, locales y sensaciones.


En mi ciudad hay velas rojas.


En mi ciudad hay taxis amarillos, barrios que parecen tabletas de chocolate, muchas motos, muchos colores, convivencia, playas y un tranvía de 100 años.

En mi ciudad se encuentran Gaudí y Miró, Messi y Eduardo Mendoza, Serrat y Caballé, Las Ramblas y el barrio gótico, El Tibidabo y Montjuich.


En mi ciudad hay velas rojas.


En mi ciudad hay lugares entrañables, barrios que parecen pueblos, paseos, avenidas y pasajes, gente de todas partes, sueños, fantasías e ilusiones, homeless que duermen al raso, indiferencia y conciencia, inoperancia y paciencia.


En mi ciudad hay velas rojas.

Las velas rojas de las lágrimas.

Las velas rojas contra el fanatismo.

Las velas rojas de la alegría truncada.

Las velas rojas del adiós inesperado.

Las velas rojas para decir "no tenim por".








sábado, 22 de julio de 2017

Nunca te he dicho que te quiero.







(ficción basada en algunas historias reales).



Nunca he pronunciado estas palabras delante de ti. Las he pensado muchas veces, he intentado en infinidad de ocasiones romper el silencio, pero no he podido.

Tal vez por las circunstancias, tal vez porque he sido un cobarde, tal vez por miedo a una respuesta negativa.

Puede que haya pensado ¿ y después qué?

Puede que haya pensado que no soy lo bastante bueno para ti.

Puede que haya pensado en tu vida, en tus circunstancias, en tu manera de ver las cosas.

Es una situación que ha durado unos cuantos años y que no ha roto ni las reuniones en grupo, ni los trabajos conjuntos ni los encuentros casuales.

Posiblemente tu no quieras querer, sino vivir una aventura o una experiencia nueva.

O ni tan siquiera eso.

Pero ahora lo reconozco. Lo admito.

No puedo disimular lo que es un hecho.

Por eso te lo digo por escrito: te quiero, te adoro, te amo.

Ahora que pase lo que tenga que pasar.

Sobreviviré.

Lo que no tiene sentido es callar tanto tiempo.

No espero respuesta.

Si me la das y es positiva, te comeré a besos.

Si no, todo seguirá igual que ahora.