domingo, 29 de noviembre de 2015

Amo la imprudencia de sus palabras.



                                Foto : el libro "amo la imprudencia de mis palabras"




https://mercerou.wordpress.com

El blog "la rebelión de las palabras" de Merçé Roura.



Conocí a Merçé en 1995 y hace 3 años que soy fan de su blog.

Merçé ha estado mucho tiempo en su barrica de roble, madurando un buen vino que sabe a autenticidad. Siempre me pareció discreta, generosa, divertida y amable, aunque también me dio la sensación de estar en fase de búsqueda, en fase de inconformismo, con ganas de salir de su zona de confort.

Hemos coincidido en muchos aniversarios, celebraciones familiares, navidades o salidas en grupo, junto a unas 20 personas, con pocas posibilidades de mantener conversaciones largas.

Mi intuición siempre me hizo pensar en un diamante que todavía no brillaba o en un gran talento todavía por eclosionar.

Hace algún tiempo me entrevistó para Badalona TV, hablamos sobre implicados y sobre la vida. Ese día pensé que Merçe tenía mucho que decir y mucho que contar.

Desde entonces hablamos on line, nos comentamos los nuevos posts de nuestros blogs. Seguimos nuestro mutuo recorrido emocional con admiración, con ilusión y con los mejores deseos.

Amo la imprudencia de mis palabras es un relato honesto, a tumba abierta, es el corazón despojado de todas sus capas, es la intimidad abierta sin miedo, es el alma que no quiere quedarse en silencio.

Es un volcán de romanticismo en erupción.

Las palabras fluyen y nos invitan a un oasis de sentimientos, vivencias y experiencias.

Las palabras bailan y nos sumergen en un mar de sensaciones intensas, en una playa de pasión explosiva, en unas olas de inspiración atrevidas, en un cielo de mensajes reveladores.

Las palabras sueñan y nos invitan a soñar con ellas, nos llevan a un lugar donde desaparece el odio, la envidia, los recelos y la agresividad.

Posiblemente, más de uno/a se haya sentido incómodo/a ante tal demostración de sinceridad.

Seguro que alguien le ha aconsejado ser más prudente y discreta.

Pero por suerte tenemos a Merçé tal cual es. La que tal vez ni ella misma conocía. La que se deja llevar, la que es imprudente pero al mismo tiempo maravillosa.

Su libro es un pasaje a la honestidad, a la libertad, a luchar por lo que uno/a cree, a liberarse de las ataduras de una sociedad demasiado limitada por los tópicos.

Amo la imprudencia de sus palabras, porque es un libro muy atrevido, muy rompedor, contiene un mensaje que puede dibujar esperanza.

La próxima vez que la vea, en esa reunión familiar, buscaré un momento para decirle estas palabras:

"Eres genial, escribes de una forma increíble. Gracias a ti, muchas personas van a perseguir sus sueños".

Si no hubiera sido imprudente, ahora no existiría implicados, ni hubiera escrito un libro, ni hubiera hecho un montón de cosas.

Si no hubiera sido imprudente, me hubiera conformado demasiadas veces.

Lo dijo George Bernard Shaw y lo suscribo sin dudar :

"Prefiero fracasar en la originalidad a triunfar en la imitación"




Felicitats Merçe, t'estimo.



"Un montón de palabras irreverentes, imprudentes y osadas que todos susurramos algunas veces, pero que pocos nos atrevemos a decir en voz alta… Y mientras las sacaba de mis entrañas, una a una, y me arañaban el alma, descubrí que esas palabras eran el antídoto para todo, que curaban mis heridas y sacaban al sol mis penas. Me di cuenta de que todos somos el mismo amasijo de miedos y que lo que nos hace distintos es la forma en que nos enfrentamos a ellos y de que ya no volvería a esconderme nunca más aunque tuviera que hacer el ridículo más sonoro.Supe que era mejor ser imprudente y traspasar algunas líneas a quedarme corta y preguntarme toda la vida qué habría pasado si hubiera tenido el valor. Con respeto, con cierta cordura, la imprudencia nos hace más sabios."























Merçe Roura Mas, alias rainning stones.

viernes, 27 de noviembre de 2015

Avanzar pasa por detenerte (the 10 minutes theory).



                                Foto de Victor Dupuis.



Tu vida es un ritmo constante e incesante de compromisos, whatsapps, mails, reuniones, informes, llamadas y comidas. Tu móvil es el compañero de viaje habitual, con el que hablas más que con las personas en tres dimensiones. Eres un esclavo de hacer y hacer y hacer, por eso tu máquina se acabará averiando y su reparación te costará muy cara.

Una de las grandes cualidades que debe tener quien se dedica a la comunicación es observar, como muy bien apunta el maestro Joaquín Lorente. Observar el entorno, observar a las personas, observar la competencia, observar la cultura, observar la naturaleza y el arte, tener perspectiva para decidir.

Tu disco duro saturado necesita respirar de vez en cuando.

No te sientas culpable por bajar el ritmo, buscar paréntesis o planificar momentos de ocio.

No puedes avanzar sin detenerte a pensar.

Si sueles llegar siempre tarde a las citas, te olvidas cosas, tu respiración es acelerada y te sudan las manos, si cuando ya estás en un sitio estás pensando en el siguiente: cuidado, le pones la alfombra roja al stress.

Si tu familia dice que apenas te ve, si muchas personas no pueden contar contigo porque no tienes tiempo, si estás cansado o de malhumor, cuidado porque tu cuerpo te dará un aviso tarde o temprano.

La recarga de tu cerebro puede ser más fácil de lo que crees.

En vez de desayunar en 5 minutos, desayuna en 15.

En lugar de comer en 30 minutos, come en 40.

Llega 10 minutos antes a las reuniones, clases o compromisos, para tomarte un café.

Busca 10 minutos para caminar a ritmo lento, para disfrutar del paseo.

Escucha 10 minutos de música cada día.

Desconecta el móvil al menos 10 minutos cada día. Y siempre durante las comidas.

No pasará nada. Llegarás igualmente a todo.

No contestes a todos los mensajes de forma inmediata.

No hables de trabajo las 24 las horas al día, hay otros temas de conversación.

Recupera tus hobbies, esas cosas que te gustan y te hacen sentir bien.

Conversa sin prisas con personas a las que aprecias.

Comparte tus preocupaciones, no te lo guardes todo para ti.

La lista de personas que han caído por stress de mi alrededor es muy larga e incluye infartos, pinzamientos de columna, ictus, derrame cerebral...

Bueno, yo también caí en su momento, por eso intento aprender de mis errores.

Si te detienes a pensar, rindes mejor.

Si vas resolviendo tus tareas de forma compulsiva, tu nivel de calidad irá bajando de forma inevitable.

No te engañes, bajo presión no trabajas mejor, es un tópico y una teoría creada por los explotadores.

No te engañes, no puedes con todo, es falso eso de mientras el cuerpo aguante.

Si des-aceleras, encontrarás más y mejores soluciones a las cosas.

Dedicada 10 minutos a repasar este post y piensa si estás en situación de riesgo.

Quiero verte en plena forma y feliz.

Quiero que seas un/a gran comunicador/a, no un robot obsesivo.

Entiendo perfectamente que tener una nómina es una gran suerte. Es normal que como profesional le pongas ganas e ilusión ... pero si te da un breakdown, perderás mucho más que un empleo.

Cuídate.

Tu vida no puede basarse solo en el trabajo.
















sábado, 21 de noviembre de 2015

Wakefield en estado "hard".


                                Creado por Xavi Vega.



Las personas que conozco acostumbran a identificarme con el buen carácter y la sonrisa.

Tal vez no saben que no siempre soy tan amable.

A nivel laboral soy muy exigente, intento hacerlo todo lo mejor posible, así que no me gusta nada el pasotismo, la indolencia, esas personas que no se esfuerzan, van a medio gas, lo hacen todo a última hora y no buscan un alto nivel de calidad.

Eso quiere decir que puedo ser un jefe muy incómodo porque no voy a dejar pasar ni una. Algunos/as ya han testado mis zascas, mi contundencia, mis enfados y mi interés por marcar la raya de lo que se puede hacer o lo que no.

Como buen Leo, lucho a tope por lo que creo y si intentan ponerme trabas o se meten con alguien que me importa de forma injusta me tiro a la yugular.

Soy un aprendiz compulsivo que nunca se conforma. Ni mucho menos soy la típica persona que intenta complacer a todo el mundo.

Aunque tengo mucha predisposición para conversar, comprender y compartir, no regalo elogios, ni cariño ni besos ni abrazos.

No suelo perder el tiempo con quien sé positivamente que no me va a corresponder ni a valorar.

Soy muy selectivo con las amistades, muy selectivo con los/as alumnos/as a los/as que puedo recomendar, muy selectivo con las relaciones.

No me rindo fácilmente. He dejado muchas horas, esfuerzo y energía en defender causas sociales y en alcanzar lo imposible.

Cuantas más veces me dicen que deje de perseguir sueños o de ser tan apasionado, más fuerza se desarrolla en mi interior.

Soy un explorador de la innovación, inconformista con las ideas tópicas y convencionales, inconformista con los estereotipos y con la zona de confort.

Con mis virtudes y defectos, con mis meteduras de parta y mi impulsividad, me motiva ser honesto en todas las facetas.

Si realmente fuera un happy y un buenazo, me hubieran pisado sin piedad durante años.

Y la gente que me conoce sabe que eso no es tan sencillo.

Si alguna vez te has planteado tomarme el pelo o engañarme, lo tienes claro.

Si piensas que soy fácil de camelar, lo tienes claro.

Si te intriga verme encendido, mejor inténtalo otro día.






























En "el muro", Gijón.






sábado, 14 de noviembre de 2015

Je suis français.







Podría escribir líneas y líneas, pero a veces dos frases y un dibujo expresan mucho más de lo que siento en estos momentos.

Prefiero pensar en lazos, vínculos, conexiones y coincidencias.

Las personas normales no inventamos las guerras, ni las invasiones, ni las armas, ni la violencia.

Simplemente, intentamos hacer las cosas lo mejor posible y sin molestar a nadie.

Después resulta que alguien te mata en una discoteca o una bala perdida te alcanza una noche de viernes, mientras estabas disfrutando con tus amigos/as.

Tenemos que trabajar por la paz, no para la guerra.

Tenemos que frenar el negocio de las armas.

Tenemos que evitar que el dinero marque las decisiones del mundo.

Hoy, como Brigitte, Jennifer, Isabelle o Benjamin, mi corazón es francés.

No sé muy bien qué hacer, pero no pienso quedarme con los brazos cruzados.

Je suis français.

Todas las víctimas civiles del terrorismo se merecen la misma consideración, sean del país que sean.























Foto de Mariona Olmos.





"No hay camino para la paz, la paz es el camino."

Mahatma Gandi.

"Los hombres construimos demasiados muros y no suficientes puentes."

Isaac Newton.

"Todos quieren la paz, y para asegurarla, fabrican más armas que nunca."

Antonio Mingote.

"O caminamos todos juntos hacia la paz, o nunca la encontraremos."

Benjamin Franklin.




domingo, 8 de noviembre de 2015

Todavía existen las personas auténticas.







"Eres auténtico cuando existe una armonía entre lo que sientes y lo que haces" (Pérez Celis).



Si bien es cierto que las palabras corrupción, estafa, engaño, malversación, desencanto y desconfianza forman parte de nuestras vidas, si bien es cierto que cada día vemos en las noticias éxodos, guerras, hambre y desolación, no es menos cierto que todavía quedan algunas personas auténticas.


La mayoría de ellas no son famosas, no salen en la tele, no han ganado premios ni se las reconoce por la calle, su twitter no echa humo ni les piden autógrafos.

Son seres honrados, honestos, individuos que transmiten confianza, inspiran a los demás, intentan ser siempre mejores, no se rinden ni caen en las redes de la mentira.

Son personas optimistas, que saben motivar, pronuncian palabras bonitas, están a tu lado cuando las necesitas, te regalan su sonrisa en los días oscuros.

Son grandes profesionales de la docencia, la peluquería, el comercio, la medicina, el turismo, la música, la publicidad, la contabilidad, el voluntariado, la psicología o el coaching, con la vista puesta en innovar, evolucionar y compartir.

Son estudiantes, escritores, actores/actrices, directores/as de cine y video, mensajeros/as, dependientes/as o conductores/as, ese tipo de gente que da las gracias y respeta a los demás.

Son las mejores candidatas a una larga conversación, esas charlas que te hacen sentir tan bien, esas en las que no miras el reloj porque desearías que nunca se acabaran.

Son las que descubren paisajes, las que no han perdido la intensidad ni la curiosidad, las que siguen asimilando la vida con pasión.

Son las atrevidas, las que mantienen su gramo de locura, las que agradecen, las que sienten, las que se diferencian.

Son auténticas porque no se venden.

Son auténticas porque no renuncian a sus principios.

Son auténticas porque no quieren el dinero fácil y manchado.

Son auténticas porque son generosas y solidarias.

Tal vez pasen desapercibidas, sin hacer ruido.

Pero son las mejores.

Son las que te dan esperanza.

Son las que dan color a tu vida.























En la Antigua Fábrica Damm, julio 2015.