domingo, 25 de agosto de 2013

Un anuncio notorio y efectista no es necesariamente efectivo.





http://youtu.be/1K9EbBL_7eU

Dos spots campaña anti-alcohol FAD 2013



"¡Qué asco!", entre lo más repetido en las redes sociales sobre la nueva campaña.
Aunque la campaña acaba de ser lanzada y todavía no ha tenido mucho recorrido en los medios, los primeros usuarios de Twitter que ya han podido verla en televisión han opinado sobre ella en la red social. Todos ellos destacan el "asco" que les da el anuncio.  (ver tele, 3/9/2013)



El 35,6% de los jóvenes entre 14 y 18 años se ha emborrachado al menos una vez durante los últimos 30 días. Un dato preocupante. Supera en 10 puntos a lo que sucedía en 2006.

Estoy de acuerdo en que hace falta una campaña impactante para concienciar a este segmento de público, pero no una campaña asquerosa, tétrica, vomitiva y que crea rechazo.

Alien puede ser una película muy inspiradora, pero creo que en este caso se han pasado dos pueblos.

Bungalow 25, una agencia madrileña multipremiada en los últimos 3 años, con clientes como Sony Pictures, Microsoft o Fox Crime, ha intentado llevar el código cinamatográfico a la pantalla de TV, pero si, bien es cierto que la producción, la dirección de fotografía y los efectos especiales son magníficos, la respuesta de los interesados, tanto adolescentes como padres ha sido de rechazo total.

No creo en esa frase que dice "no importa que hablen bien o mal de ti, lo que importa es que hablen".

Una mala imagen de marca multiplicada hasta el infinito por las redes sociales, por muchas visitas que tenga, garantiza el fracaso de una acción publicitaria. Si los "no me gusta" superan claramente a los "me gusta", si twitter echa humo con comentarios negativos, si los foros no paran de criticar el spot, es una señal de peligro que se enciende definitivamente cuando el mensaje no llega a los/as interesados/as.

Entiendo que es muy difícil crear campañas de concienciación, tanto de alcohol como de drogas, valoro que se apueste por el riesgo, pero esta vez se ha traspasado la línea.

Que tu padre o tu novia aparezcan como consecuencia de un vómito da muy mal rollo y para eso ya tenemos a The Walking Dead o Falling Skies.



Tú cómo lo ves?


Foto: un lugar discreto para vomitar.


martes, 20 de agosto de 2013

A quién llamas tú celebrity ?



"El término telebasura se utiliza comunmente para definir una forma de hacer televisión, caracterizada por la utilización del morbo, el sensacionalismo y el escándalo como estrategias de atracción de la audiencia. La telebasura puede quedar definida por los asuntos que aborda , por los personajes que exhibe o coloca en primer plano y, sobre todo, por el enfoque distorsionado al que recurre para tratar dichos asuntos y personajes." 



Podría intentar convencer a mis lectores/as de que es mucho mejor visitar exposiciones, leer un libro o escuchar música antes que ver un reality, pero eso sería un poco cínico, porque España es el paraíso de la telebasura y el único país del mundo en el que Gran Hermano ha llegado a la edición número 17.

Por segunda vez ( la primera fue con la noria) los anunciantes boicotearon un programa por ofrecer un contenido inadecuado, que chocaba con los valores de las marcas : campamento de verano.

Burguer King, Mac Donalds, Minute Maid, ING Direct, Orange/Amena y Mutua Madrileña, retiraron su publicidad. Buen gesto. Deberíamos repetirlo con frecuencia.

En los últimos años hemos visto cosas como mujeres y hombres y viceversa operación triunfo, supervivientes, quién quiere casarse con mi hijo?, tu sí que vales, fama, factor X, la casa de tu vida,  perdidos en la ciudad, perdidos en la tribu, las joyas de la corona, el topo, reforma sorpresa, tu casa a juicio, famosos al agua, mira quién salta, Pekín Express, mira quién baila, granjero busca esposa, first dates, super modelo, Hotel Glam, sálvame, sálvame deluxe, dónde estás corazón?, un príncipe para Corina, el coro de la cárcel, cambio radical...

Nuestra caja tonta está llena de famosillos/as o presentadores/as que interpretan un rol predeterminado, como Risto Mejide en OT, Jorge Javier Vázquez, Kiko Matamoros  o Mercedes Milá.

Seguimos a supuestos/as celebrities a pesar de su interesante pasado y su brillante presente.

Somos culpables de retro-alimentar el monstruo del falso rumor, el cotilleo, la farsa y la parodia.

Cada día asistimos a un circo de fórmula repetitiva y tediosa, pero que seguimos con devoción. Muchas veces con guiones pre-acordados, con polémicas inventadas, con actores o actrices que hacen  de concursantes y con discusiones falsas, porque los/as tertulianos/as suelen ser amigos/as y cuando acaba el programa se van de copas.

Muchas de las personas que dicen "es una vergüenza, se pasan dos pueblos", "es inaceptable" son fieles seguidoras de al menos dos de los títulos antes mencionados.

El espíritu inicial era "enseñar las cosas tal y como pasan". Hoy en día, el nivel de manipulación es descarado, los/as espectadores/as, con una ingenuidad total, quieren creer que todo lo que sucede es verdad, pero esa verdad diría que es solo el 30% de lo que vemos.

El resto consiste en provocar situaciones, actuar, manipular resultados, editar imágenes polémicas o inventar la manera de que un concursante que consigue audiencia pueda volver tras perder o ser expulsado.

Un reality actualmente es más falso que una moneda sin cruz o un Pinocho sin nariz.

Pero nos puede el morbo, el chismorreo, criticar a a los/as protagonistas en la pelu, en la uni o en el gimnasio.

Las verdaderas celebrities son los/as voluntarios/as, tanto los de aquí como los que se van al tercer mundo, los/as investigadores y científicos/as que se tienen que buscar la vida para encontrar oportunidades.

Las personas que trabajan honradamente y nunca han robado ni han caído en la corrupción, los jovenes que pelean por su primer trabajo y los/as veteranos/as a los que nadie quiere contratar porque pasan de los 50.

No ocupan espacios en la tele, en la radio ni en los periódicos, pero gracias a ellas el mundo es mucho mejor.

Pero no importa, aquí nunca pasa nada. Los/as corruptos/as se pasean por las calles, Bankia sigue abierto, los menos favorecidos pierden derechos, los ricos se forran, nadie devuelve lo que ha robado, cada día aparecen más casos de malversación en las noticias, se recorta la sanidad y la educación.

La telebasura, barata de producir, consigue que unos personajillos sean más importantes que un científico, una doctora, un cooperante o una profesora.

Nos importa más que Belén Esteban se rompa una uña que la crisis y el paro.

Nos interesa más el último cotilleo de Kiko Matamoros que un ver una peli o pasear.

Nos motiva más saber qué va a pasar con Isabel Preysler que compartir un café.

Tenemos la excusa perfecta : "No quiero pensar, quiero distraerme". "Necesito ver cosas ligeras". "Es como ir al teatro sin pagar entrada"

España es uno de los tres países de Europa que produce más programas del corazón. Y también uno de los tres que produce menos películas, menos series de calidad, menos documentales  y menos debates con cara y ojos.


Son los juegos del hambre de nuestra vida. Y nos gusta. Y jugamos.






http://elpais.com/tag/reality_show/a/


http://listas.20minutos.es/lista/cual-ha-sido-el-mejor-reality-show-de-espana-322988/



http://www.poprosa.com/espana/los-sietes-peores-realities-espanoles-con-famosos





















domingo, 18 de agosto de 2013

Mirar "escaparates" (machismo en estado puro).



"Estoy realmente muy molesta porque no hay un chico guapo y sin camisa en la cocina, preparándome la cena"



No podemos negar la evidencia de que vivimos en un país machista. Una anécdota real que me sucedió junto a la playa, así lo confirma... me encontré a Jordi, un ex-compañero de trabajo, sentado en la terraza de un bar de Barcelona, acompañado de dos amigos y unas doce cervezas. "Ven, siéntate, estamos mirando escaparates", dijo. Llegaron a las 11 de la mañana y dos horas y media después seguían mirando chicas en bikini que podrían ser sus hijas. "Venimos cada día y solemos ligar", apuntó Ramón. Me los miré detenidamente y no tenían precisamente pinta de seductores. Entre los tres sumaban casi 160 años.


Eso de que un hombre a los 50 es interesante y una mujer a la misma edad está vieja, me parece realmente lamentable. Pero cada día lo vemos reflejado en las revistas y en las películas.


Cuando vas a comprar al mercado, la señora de la pescadería y la de la fruta te miran con cara de "pobrecito, cómo se esfuerza". 


Cuando una pareja se divorcia se suele dar la custodia a la mujer. Se sobre-entiende que los hombres somos unos inútiles a la hora de cuidar a los/as hijos/as.


El apartado labores del hogar, merece mención aparte. Las mujeres llevan los galones de generalas y los hombres parecemos pinches, secretarios o ayudantes. Es decir, nosotros colaboramos y ellas resuelven.


En el mercado laboral, la diferencia de sueldo entre hombre y mujer oscila entre el 20% y el 40% a nuestro favor. No lo entiendo, aquí debería primar la preparación y la profesionalidad por encima de todo. Ni las fotos pueden decidir un puesto de trabajo ni las nóminas se deberían decidir en función del sexo.


En cuanto a las relaciones, un macho infiel ha cometido un error y una hembra es una puta y una buscona.


El fútbol y el cognac es nuestro, salir de compras y tomar dry Martini, suyo.

Las meriendas son suyas, la play station, nuestra.

Las series de televisión son suyas, teledeporte, nuestro.

Estamos en el siglo XXI y me molesta este rol. Estoy harto de escuchar: "ya se sabe, es un hombre y solo piensa con la entrepierna". Intentaré seguir educando a mis hijos con el principio de la igualdad. En todos los sentidos. Les hablaré de valores, corazón, talento y humildad. 

Puedo hacer dos cosas a la vez y no me paso la vida ejerciendo de voyeur. 


El aspecto físico, el color de la piel, la procedencia o la orientación sexual no son motivos para discriminar.































Fotos: Mónica y Blanca, graduadas en  Blanquerna Comunicació, inteligentes y magníficas personas.



p.d. Recuerdo también el comentario de Montse, una madre del cole de mi peque: " he apuntado a mi hijo a la escuela de verano porque, aunque su padre tiene vacaciones, no sabría qué hacer con él"


sábado, 17 de agosto de 2013

A veces la respuesta que buscamos no existe.




"Cuando cambias tu forma de mirar las cosas, las cosas que miras cambian"

(Wayne Dyer).




El ser humano se empeña en buscar respuestas. Cualquier cosa, vivencia, experiencia o situación necesitan un cómo y un por qué. A menudo nos olvidamos de que muchas veces las cosas simplemente pasan, con mayor o menor fortuna, y no existe una explicación lógica por mucho que la busquemos.

Tenemos tendencia a sentirnos culpables y nos cuesta mucho cerrar las heridas de una ruptura amorosa o la desconexión con un amigo o amiga. No tenemos en cuenta que puede suceder por una reacción puramente química, emocional o impulsiva, no necesariamente por un catálogo de razones y causas.

En los momentos de debilidad, cuando nos asaltan las dudas o nos ataca el stress, la ansiedad o la depresión, solemos pensar que somos raros/as, inadaptados/as o personas con poca fuerza interior. No es cierto. Una de cada tres personas puede padecer un bache importante en su vida y muchas veces se produce por soportar experiencias complicadas durante mucho tiempo.

Mirar hacia atrás puede ser un freno que nos impide seguir adelante, ya que ponemos frente a nuestros ojos unas tupidas hojas que no nos dejan ver la luz.

Muchas veces la respuesta que buscamos no existe, no nos la quieren dar o no la entendemos. No importa. Cerrar los puños, buscar nuevos alicientes y escuchar a tu corazón es la mejor medicina para no quedarte sentado/a en busca de un gesto que tal vez no llegue nunca.

No tiene sentido pasar meses y años buscando una respuesta que justifique nuestras acciones o la de otros. Es mejor rodearse de gente que te aprecia, e iniciar un viaje al mágico mundo de hoy y de mañana.

Pasar página y cerrar una novela ya iniciada, puede ser la excusa perfecta para descubrir un libro maravilloso, lleno de historias por descubrir.


Pensar es sano, pero pensar demasiado puede ser contraproducente.



Sentir tiene mucho más sentido que lamentar.



( va por ti y lo sabes).