jueves, 20 de marzo de 2014

First kiss es un video tramposo.




"Pedimos a 20 desconocidos que se besaran por primera vez" (Tati Pilieva, realizadora).


http://youtu.be/IpbDHxCV29A



Cuando 65.000.000 de personas quedan fascinadas por un video (y sigue subiendo), será que alguna cosa han hecho bien. No voy a negar que es inspirador, cercano, cómplice, creativo, diferente e intenso. Está muy bien realizado e iluminado. La canción de Soko (una de las protagonistas), we might be dead tomorrow, es francamente buena.... pero este video se sustenta en un engaño a nivel mundial.

Sus protagonistas no son personas escogidas al azar en una calle cualquiera de Londres, Barcelona o New York. Son profesionales del mundo del cine, la publicidad o la música. Entre ellos, Langley Fox, y cantantes de OK Go y The Like.

Han cobrado, han ensayado, han pasado por un casting, se han conocido previamente... la magia del beso entre desconocidos es falsa.

Millones de espectadores en todo el mundo se han creído la frase del principio. La marca de moda Wren, de Los Angeles, ha conseguido una notoriedad espectacular para su campaña de primavera/ verano. La estrategia de desvelar en la prensa quién estaba detrás de la producción, días después de conseguir su espectacular viralidad, ha funcionado.

Sabemos que el branded content está de moda y seguirá siendo tendencia. La publicidad no intrusiva y con apariencia de no-publicidad es el futuro, pero es lícito conseguir un gran éxito con una mentira?

Tati Pilieva mintió cuando afirmo la frase del principio del post.

Sin esa frase, el video no hubiera tenido tanta repercusión.

Realmente a los públicos de Wren les gusta que les den gato por liebre?

Cuál será la reacción de los que creyeron que era cierto?

Puede este video ser un éxito de visitas y a la vez una decepción que haga descender el valor de la marca?

Melissa Cocker, la directora creativa y autora de la idea se está frotando las manos... ya veremos con la perspectiva del tiempo cuál es el resultado real.



"Los consumidores se merecen todo el respeto del mundo, first kiss es un video precioso, pero también es una tomadura de pelo"

Richard Wakefield.






lunes, 17 de marzo de 2014

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.




(Hana Rayan nos ha dejado, con tan solo 30 años).


http://youtu.be/hlQ8fkoaJ-c

gone too soon, stevie wonder y babyface.



A veces tiene más sentido y parece hasta más razonable sentir que hablar. Dejar que los sentimientos fluyan en tu interior, no buscar explicaciones ni causas, simplemente llorar con los que, como tú, han notado ese golpe en su corazón y esa impotencia de estar muy lejos.

A veces no sabes qué decir ni qué escribir.

Te dejas llevar para apagar tu alma en llamas y tus recuerdos a flor de piel.

A veces piensas que las nubes no quieren jugar contigo, que el mar no quiere pintarse de azul intenso y el sol prefiere mantenerse escondido.

A veces piensas que la luna ya no está de tu lado, que la magia se ha quedado sin trucos, que el perfil gris se pone en primer plano.

A veces sabes que estás tocado y dejas que te invada la tristeza, porque te lo pide el cuerpo.

Puedo escribir los versos más tristes esta noche, pero no sería justo con tu sonrisa, con las cuches que me comprabas o con tus reivindicaciones solidarias.

A veces notas una fractura emocional que invade el espacio y limita las palabras.

A veces sabes que nunca más volverás a ese lugar que te encantaba, porque te recordará a ella.

A veces te rompes, pero intuyes que por algún lado aparecerá el pegamento.

Puedo escribir los versos más tristes esta noche, pero no es la mejor forma de recordar las veces que estuviste en Barcelona y las que me hiciste sonreír.

A veces llamas a la brisa y no te contesta.

A veces necesitas tiempo para asumir una verdad.




Para Hana con extensión a Margarita, Tarek, Anna,  Rubén, Irene, Tere, Juanín, Nader, Conxa, Marta, Ana, Aurora, Chendi...


En algún lugar, estés donde estés, sabes que te quiero.






In memoriam Hanna Rayán Prieto.


lunes, 10 de marzo de 2014

London feeling, Nana feeling.





No pude ir nunca a Lucknow (India), donde nació mi Mami, pero siempre tuve la sensación de sentirme como en casa por las calles de Londres. La descubrí con 8 años y luego volví con 12, 15, 20, 30, 40... al menos diez veces a lo largo del tiempo. Me acostumbré rápido a su atmósfera gris, a sus casas marrones, a sus pubs musicales y a su lluvia constante. A mi Nana le encantaba salir a mirar tiendas y comprar, yo prefería descubrir lugares exóticos, grupos musicales y espacios singulares.

Mi Mami se sentía mucho más británica que India, todo y que nuestro físico moreno da unas señas de identidad bastante claras.

Era una persona muy especial : fan de la familia real británica, coleccionista de recuerdos kistch, adicta al chocolate, galletas y pasteles, impulsora del té de las cinco con sus amigas de Barcelona, seguidora de crooners de la música como Engelbert Humperdink, Tom Jones, Frank Sinatra y Paul Anka, bailarina incansable en las bodas, jugadora de dominó experta, persona VIP en las salas de bingo, enganchada al teléfono y al móvil, empeñada en visitar una y otra vez el puerto de Barcelona, muy fiel a sus tiendas de toda la vida, un poco mandona, muy cinéfila, especialmente de la época 50-60, divertida, bromista, siempre con ropa de colores vivos, bastante aficionada a los programas y revistas del corazón, lectora de La Vanguardia, muy tradicional en fechas señaladas como la Navidad, cuando decoraba la casa de arriba a abajo y muy feliz cuando reunía a hijos y nietos alrededor de la misma mesa.

Londres siempre mantuvo un aroma muy Nana.Le encantaban sus autobuses y taxis, podía pasear por Oxford Street durante horas, estaba como pez en el agua. Cuando mis abuelos se trasladaron a Luton, a unos 60 kilómetros al norte de la capital, pronto descubrió el Arndale Center, un gran centro comercial que se convirtió en su lugar favorito.

Cuando Nana conoció a Emili, un señor muy catalán, amante de la naturaleza, sencillo, partidario del deporte y la vida sana, que nunca se ha subido a un avión, reservado, poco amante de las multitudes, fiestas y grandes concentraciones, nada aficionado a salir de compras,  fan de la música clásica y la ópera, muy amante de la tranquila casa de Roda de Bará, parecía que se iba a producir una electrólisis o un choque de trenes, pero fueron capaces de convivir durante 46 años, con una capacidad de negociación envidiable, con puntos de vista diferentes, pero siempre con consenso y diplomacia.

Ahora su vació es muy evidente. Se nota el silencio en la casa, ya que era bastante ruidosa. No creo que nadie siga la colección de adornos kistch. Ya no habrán barras de turrón y tabletas de chocolate escondidas en algún rincón. Tal vez poner el aperitivo deje de ser un ritual. Tal vez se vea más fútbol que telecinco...pero seguirán los objetos que veneran a la familia real británica.

... cuando vaya a Londres, a Roda, escuche a Sinatra, llegue la Navidad o vea una película de Bogart, pensaré en mi Nana, en todo lo que nos ha dado, en todas las veces que luchó por nosotros y nos dio su apoyo, en los power points de colorines que nos enviaba, en su sana costumbre de celebrar todas las fiestas y todos los éxitos... en ese feeling tan difícil de explicar pero tan fácil de sentir.


El mismo feeling que siente Steven, Emili, Maria Esther, Elizabeth, Sergi, Richi, Marta, Nuria, y  tantas personas a las que hizo felices.



Britta Barrett, 1930-2014. Never forget.





Foto : Mireia Gimeno.