viernes, 31 de enero de 2014

Los hippies eran mejores que nosotros/as ?



                               Foto : Cris Roda feeling hippie.


"Se llama hippiehippy o jipi a un movimiento contracultural,libertario y pacifista nacido en los años 60 en Estados Unidos, así como también a los seguidores de dicho movimiento. La palabra hippie deriva del inglés hipster que solía usarse para describir a la subcultura previa de los beatniks (término relacionado pero no idéntico al de Generación Beat), que tuvo como base importante la ciudad estadounidense de San Francisco La causa que llevó a muchos hippies a entrar en la protesta social fue la Guerra de Vietnam. En algunos casos se dieron alineaciones con una perspectiva política más amplia e inclusive el llevar a las propuestas utópicas a la práctica vivencial radical como fue la aparición de comunidades internacionales hippies."


La Generación del "paz y amor", la de Woostock, la Isla de Wight, Monterrey,  las flores, el amor libre, Lucy in the Sky With Diamonds (LSD), las furgonetas Volskwaguen tuneadas, el flow, la meditación, la resistencia pacífica, con una iconografía singular que ahora coleccionamos y consideramos vintage, tuvo al menos una trayectoria de lucha, de reivindicación, de llamar la atención de los políticos y los medios de comunicación.

 En un entorno condicionado por la guerra, consiguieron ponerse de acuerdo y luchar por la igualdad, por la paz y por los derechos de los homosexuales.

Cuarenta y tantos años más tarde, nuestra sociedad asiste impasible a un rosario de incompetencia política, que incluye desfalcos, corrupción, construcciones absurdas, dobles contabilidades, recortes en sanidad, en educación y en las personas con dependencias.


 Asumimos un IVA que graba y destruye la cultura, una subida de precios constante en electricidad, alimentos, gas y agua. Un paro creciente, una pérdida de poder adquisitivo, cierre de fábricas, cierre de negocios... pero nadie se mueve.


Tan solo dos puntas en cinco años, el 15 M y Gamonal, dos protestas intensas y largas, nos hace pensar que todavía tenemos un poco de sangre en las venas. Nuestra generación "do nothing, just wait", espera y espera un cambio sin mover un dedo para conseguirlo. Por supuesto que hay gente que no para de moverse y reivindica cosas de forma continuada, como la marea blanca, que ha conseguido paralizar la privatización del sistema sanitario en Madrid...  pero son gotas de agua en la inmensidad del mar ( y admiro y comparto su lucha).


El crecimiento actual de las marcas made in home y los proyectos handmade do it yourself, como mínimo aportan esperanza. Sus creadores se rebelan contra la inactividad y proponen productos autofinanciados, a través del crowdfunding, los sponsors u otros mecanismos imaginativos.


Las  iniciativas de co-inspiración como las seis horas de networking de Blanquerna Comunicació, en la que 16 creativos/as comparten 6 horas con estudiantes, o la propuesta inspirational coaching en la que el coacher Jordi Gay sale a caminar por la montaña con un grupo de comunicadores, o el proyecto Colors The Film, la única película que incluye en el pack siete conferencias inspiradoras, son rayos de luz en una sociedad aplastada por la coyuntura económica, por el pesimismo y por la vanalidad de los medios de comunicación.

Tenemos que vigilar el gasto en las salidas de ocio, aguantamos el coche unos años más, salimos menos días de vacaciones, volvemos a practicar el deporte de mirar sin comprar y nos llevamos el tupper a la montaña o al parque como hacían nuestros padres o nuestros abuelos/as. Al mismo tiempo, cada vez más familias necesitan tirar de comedores sociales, ante la alarmante situación del paro, y otras tantas no pueden pagar la hipoteca.

Y ante esta realidad tan cruda, optamos por cruzarnos de brazos. Nos falta esa esencia romántica, el idealismo de pensar que las cosas pueden cambiar, el espíritu que se rebela contra la injusticia. 


Nos faltan referentes literarios, algún gurú que nos guíe más allá de Stephane Hessel, cantantes y actores que nos inspiren, periodistas comprometidos, artistas reivindicativos, personas que digan la verdad sin esconderse.


 La esencia de luchar por un mundo mejor, ya no forma parte de nuestras vidas...


"...papá, explícame tu época hippie, a lo mejor puedo aprender algo..."


Los hippies fueron tildados de bohemios, drogadictos, desarraigados y anti-sociales, pero al menos  lucharon por sus ideales con convicción.


Su movida antimaterialista dejó huella y la música de la época nos sigue proponiendo mensajes de igualdad. Es cierto que conceptos como el amor libre podrían ser inviables a partir de cierta edad, pero la lucha por la libertad y los derechos humanos debería ser un punto en común de una sociedad avanzada y no algo puntual que se enciende y se apaga de vez en cuando. 


Siempre nos quedará Greateful Dead.





Iconos musicales hippies :

  • Donovan
  • Janis Joplin
  • The Doors
  • Grateful Dead
  • Jimi Hendrix
  • Jefferson Airplane
  • Scott Mackenzie
  • Pink Floyd
  • Ravi Shankar
  • Yes
  • The Mamas and the Papas

lunes, 27 de enero de 2014

Goya al peor anuncio-engendro de 2014 ( y estamos en enero)


http://youtu.be/hfKpVrw1rVA

(spot premios Goya 2014. Realizador : Guillermo Navajo : "el bola", "noviembre", "Elsa y Fred", la gran familia española". El equipo de producción lo formaron 19 personas.)



Pensaba que después de Loterías y Campofrío, se habían acabado los sustos publicitarios, pero ver a actores y actrices de nuestro cine haciendo el rídículo en un casino, me ha roto la digestión. Un acting desastroso, unos movimientos de cámara injustificables, una iluminación de novato y una historia surrealista ponen de manifiesto que alguien ha perdido el norte en la Academia del Cine. 

El anuncio pretende ser divertido, pero provoca el llanto. Antonio Resines, Javier Cámara, Isabel Coixet, Manuel Fuentes, Maribel Verdú, Michelle Jenner, Miguel Angel Silvestre e Icíar Bollaín  se han dejado engañar al servicio de un guión que les deja en evidencia. Un Goya es un premio que cuesta mucho de conseguir, no una pieza que se puede apostar en una noche de juego. Que el Gran Casino de Madrid sea sponsor, no justifica este atropello a la creatividad. La banda sonora es un insulto al buen gusto musical y a su capacidad de expresar emoción y sentimiento.

No encuentro ni un solo detalle que se pueda salvar. Es un desastre. Sálvese quien pueda.

Tenía razón Sergio Piera cuando me dijo que nunca había visto antes tal cadena de despropósitos. Tengo pendiente una conversación con mi querida y admirada Judith Collel, la vicepresidenta, para que me explique qué ha pasado aquí.

Pocos anuncios he visto que no pueda soportar a los cinco segundos de emisión. Como siempre en estos casos me pregunto : el guión es de un creativo publicitario? quién aprobó la idea?

"Como por arte de magia" es el slogan, pero aquí la magia no ha tenido nada que ver. Más bien parece un conjuro de brujería para hundir todavía más al castigado cine español.

Y para colmo sale Pablo Berger, el realizador del anuncio "ya está aquí la calamidad" de Loterías.

No sé si ha tenido algo que ver, pero señor Werth márchese ya, porque es el lado oscuro en persona y siempre he preferido que ganen los buenos.

El cine nunca morirá, pero gracias a lumbreras como usted, está agonizando.

La 28 edición de los Goya se recordará por su suicidio publicitario. La creatividad es el único camino para comunicar con eficacia. Sin coherencia y  sentido común, no se llega a ninguna parte.

Dirigir tan mal a actores tan buenos, no tiene perdón. Un spot nunca puede da la sensación de que se ha improvisado durante una noche de copas en un casino (que acabará siendo cansino).






sábado, 18 de enero de 2014

El miedo conduce a la mediocridad (XL remix 2016).






"No es valiente quien no tiene miedo, sino quien sabe conquistarlo"

(Nelson Mandela)

"No tiene sentido contratar a personas inteligentes y decirles lo que tienen que hacer. Nosotros queremos que nos digan qué tenemos que hacer"

(Steve Jobs)

"La felicidad es la ausencia del miedo"

(Eduard Punset)



El miedo es el arma más poderosa que tiene el ser humano para alienar, matar la creatividad, la libertad y la iniciativa. Muchas veces es un miedo auto-impuesto, el que tenemos a equivocarnos: a perder el trabajo, a no encontrarlo, a fracasar, a no dar la talla.

Cuando alguna vez pronunciamos las palabras "es lo que hay" "no hay nada que hacer", "no podemos cambiar el mundo", "así es este negocio", en el fondo es una consecuencia de todos los temores que nos han inculcado previamente.

En épocas de recesión y crisis suele aparecer un miedo visceral a la palabra innovación. Se impone el conservadurismo y la mediocridad y se eliminan las puntas creativas. Así, observamos como muchos anunciantes no aprueban propuestas brillantes y originales porque se sienten más cómodos en la zona de poco riesgo. Someten a la campaña a un marathon de tests, pruebas y opiniones con el objetivo de que alguien avale los resultados positivos.

Del mismo modo, las agencias prefieren asegurar el negocio y presentar propuestas al gusto del cliente, aunque no sean las mejores ni las más eficaces.

En este contexto, la mediocridad es la estrella de la película, en la calle, en las aulas y en la empresa, campa a sus anchas como la apuesta segura de la zona de confort.

Tal vez por eso, pasamos una media de 134 minutos diarios frente al televisor. España es el único país del mundo en el que Gran Hermano a llegado a la edición número 17. Aquí se puede demostrar una doble contabilidad de un partido político sin que nadie dimita. Puedes hacer el ridículo en la presentación oficial de una candidatura olímpica o en el discurso inaugural de las fallas en Valencia y no pasa nada. Cada día hay más casos de corrupción y lo aceptamos como algo cotidiano, los paraísos fiscales invaden los telenoticias y solo protestamos con bromas y cachondeíto.

La pasividad de los gobernantes de Europa ante más de un millón de personas que malviven en  los campos de refugiados es indignante.

En este contexto, la creatividad está marginada, sometida al juicio sumarísimo de las reglas, los convencionalismos, la aceptación, los tópicos y "lo que siempre funciona". El riesgo brilla por su ausencia y los que proponemos ideas originales somos poco menos que unos alocados que no tenemos consciencia da la época en que vivimos.

La indiferencia supone el triunfo del miedo y de la mediocridad.

Llegan a la Agencia briefings y más briefings para ser resueltos es 24 horas y Dirección General no protesta.

Sales cada día de trabajar entre las 11 y las 12 de la noche, con un sueldo hiper recortado y lo aceptas por miedo y porque no te queda otro remedio.

Suben los impuestos, el IVA, los autónomos, la luz, y los productos del súper y nos conformamos diciendo " en fin, ya cambiarán las cosas" (pero no hacemos nada).

Vivimos pendientes del pan y circo del fútbol, los famosillos, los realities, el humor chabacano y las series casposas, mientras nos cruzamos de brazos y dejamos que siga creciendo la mediocridad.

Hemos asumido que no podemos hacer nada, porque la contaminación mediática ha ido apagando nuestra iniciativa... pero si nadie se moviera no existiría publicitarios implicados, no funcionaría el crowdfunding ni se abrirían nuevas empresas de comunicación cada día.

Me duele que muchos anunciantes crean que sus Directores de Marketing pueden pensar las campañas. Me fastidia que la agencia "ponga en bonito" lo que ellos han pensado. Me indigna que los Directores Generales apuesten por ideas convencionales y vistas mil veces.

En Inglaterra y en Holanda el negocio de la publicidad se está re-inventando de verdad. Horarios racionalizados, espacios de co-inspiración, sentimiento de equipo... y apuesta en firme por la creatividad.

Me gustaría que ganara el talento, no como observo en muchas empresas: una corte de pelotas que contentan a sus jefes llevándoles el café, haciendo de chóferes ocasionales, protestando sus multas de tráfico, diciendo "si señor", riendo sus gracias, no cuestionando ninguna de sus propuestas, pidiendo permiso para ir al baño, aceptando su sumisión en cualquier momento o circunstancia.

Si crees en algo, te tienes que "mojar"... aunque te dé miedo. La creatividad puede cambiar el mundo y mejorar tu vida. La mediocridad es como la rueda del hamster enjaulado : nunca se mueve del sitio.




Foto : Mónica Dalmau Gimeno.

Mónica ha trabajado en el dpto de cuentas de Publicitarios Implicados y de Externa Comunicación.