martes, 31 de mayo de 2011

Tu ombligo es muy pequeño.




"Si te gusta mucho algo, hazlo. Si te gusta mucho, hazlo muchas veces" (richard wakefield).



Tuve la gran suerte de empezar a trabajar con el maestro Ricarte y con Victor Sagi Jr, que tuvieron la paciencia y las ganas de enseñarme. Una vez me metí en el dragon khan de las multinacionales, observé como a algunos de mis compañeros y compañeras les crecía el ego cada día. Por el hecho de ser personas creativas se veían obligadas a hacer extravagancias, poner la música alta, pintar papeleras, tirar cosas, gritar, imitar, llevar coleta, gafas de pasta y zapatos raros. Todavía hoy, se ven estas actitudes en algunas Agencias. Yo siempre decía (a lo Guardiola) "no te bebas la vida de un tirón, es mejor sorbo a sorbo, las cosas cambian, hoy estás arriba y mañana puedes estar abajo".

No es cierto que mi profesión me obliga a comportarme de una determinada manera. Es absurdo. Cada uno vive las cosas tal y como las siente. Ser la alegría de la huerta, el que viste cool o el raro de la película, no aparece en ninguna cláusula de ningún contrato. Aún así, con guays a mi alrededor, pude aprender mucho de profesionales como Eduard Malé, Tony Fernández Mañes, Joan Fontcuberta, Sisco Ramírez, Miquel Codolá, Pere Montoliu, el loco de la colina, que ha fallecido hace unos días y nos ha llenado de tristeza,  Josep Comellas, Ian Fowell, Kiko Ledgard, Josep Palaus...

...una vez dejé el ritmo frenético de llevar 15 clientes a la vez, descubrí las estructuras pequeñas-medianas, con menos guays y tal vez más sentido de equipo. Allí pude compartir campañas con Ricard Castellet, Cae Piñol, Carlos Pueyo, Marta Mora... finalmente me metí en el terreno arriesgado del proyecto propio, que comparto y me siento muy afortunado por ello, con Alex Buixó, Ana Branquinho, Tarek Ryan y la rooker Sandra Debón.

He visto como el ego frustraba carreras, llamaba a la ansiedad, te metía en absurdas competiciones y te alejaba de algo muy importante: eres un ser humano y la vida no es un tránsito, tiene una causalidad. Afortunadamente, puedo decir que en los últimos cuatro años he conocido a las personas más extraordinarias del mundo. Héroes y heroínas de lo cotidiano como Joan Ríos, que puso en marcha una furgoneta para llevar a los enfermos de cáncer desde el Penedés a Bellvitge. Miquel Pongiluppi, ilustre publicitario que ahora se dedica al Banc dels Aliments y a las causas sociales. Keco Pujol, autor de casting, un musical para niños, con fines solidarios. La gran Amalia Campos, generosa en su dedicación a la meningitis. Mi amor Isabel Rojas, luchadora incansable contra la esclerosis lateral amiotrófica. Carlos Arean, Nuria Quirante y el equipo de Ethos, poetas de la rehabilitación de dependencias. Martí Ballada, rockero y defensor de la diversidad funcional.  Nuria Mora, una crack de la mediación...

...cuando das dos pasos hacia atrás y te liberas del glamouroso mundo de las marcas, los premios, las presentaciones y lo viajes, te das cuenta de que dedicar parte de tu tiempo a los demás tiene sentido y te da mucho más que diez leones en las vitrinas de una oficina. He trabajado con equipos extraordinarios, pero ninguno es más equipo que publicitarios implicados. Porque el ego y el dinero no tienen ninguna ocasión de aparecer. Descubres un universo más amplio, más rico y más pasional. El universo de los soñadores. Tu ombligo es mucho más pequeño de lo que crees.  :)


foto: claudio versiani.

pd: la chica guapa es Marta Codorniu.

viernes, 27 de mayo de 2011

País de corruptos (una reflexión sobre el 15-M).


"... era inevitable que en algún momento del proceso, eso que llamamos gente corriente, se decidiera a abandonar su insípida resistencia y se lanzara a la calle a decir basta" (Andrés García Reche).


Revolución, inspiración o aventura? es curioso que la persona que encendió la mecha tenga 93 años y se llame Sthéphane Hensel, uno de los redactores de la Declaración Universal de los Derechos Humanos. Su libro indignaos es super-ventas y ya provocó en su momento manifestaciones multitudinarias en Francia.

Carlos tiene 24 años y no trabaja, Elena 26 y cobra 300 euros, Pedro tiene 22 y está en la Facultad de Geografía e Historia. Sumamos 5.000.000 de parados y el futuro de una generación se ve incierto. Lidia ve en las manifestaciones una vuelta a mayo del 68 y a love and peace. Alejandro, 20 años, sabe muy bien por qué no quiere quedarse de brazos cruzados. Antiguos militantes como Yolanda o Martí, más veteranos, actúan como consejeros. Luis, Marta y Angel, 28, 27, 26 años,  están realmente indignados, quieren cambiar su vida, su estado de ánimo se aproxima a la desesperación. Todos juntos componen un mosaico plural e único, después de años y años de indiferencia.

 El 15M primero existió y luego empezó a buscar su declaración de principios. Primero llegó la acción, empezaron a correr sin un destino claro, y poco a poco vieron una meta en el horizonte. Esta meta es su dimensión parlamentari. La aparición de Podemos acaba con el bipartidismo y consigue un fuete castigo para los dos partidos tradicionales.

Por que lo que no puede proponer la izquierda es ayudar a crecer a la derecha. Los de siempre opinarán que son unos comanches, desarraigados, gamberros, sucios, que hunden el comercio y el turismo.

Pero los de siempre hace tiempo que borraron de su mente las palabras libertad, creatividad, solidaridad, sueño, equipo o bienestar. Prefieren cerrar los ojos ante la pobreza, las guerras, el trafico de armas, de drogas o de diamantes. Prefieren ignorar la malversación de fondos o el dinero que se va en fiestas y comilonas (como las de Silvio). Prefieren mirar solo a su ombligo. Prefieren salvar bancos en quiebra, aplicar deshaucios por sistema, limitar la ley de dependencia y recortar la sanidad.

Vivimos en un lugar lleno de sospechosos, repleto de intermediarios, comisiones, corrupción, partidas falsas y doble o triple contabilidad. El caso Noos, Bárcenas, Millet, Gurtel, Julián Muñoz, aeropuertos sin aviones, ciudades culturales sin visitantes... algunos dirán que todo es inútil, que nada puede cambiar, que no vale la pena, que siempre ganan los mismos.

Pero la historia de la humanidad es la historia de los movimientos. Espero que algo bueno salga de todo esto...

 Soy romántico y sigo creyendo en las personas...aunque hay demasiados ladrones juntos en el mismo lugar.



foto: claudio versiani.

Post revisado en mayo 2013.


martes, 24 de mayo de 2011

Lo importante no es solo llegar, sino disfrutar del trayecto (extended 2016).



Foto : Sergi Wakefield.


Puedes hacer un largo trayecto caminando, en autocar, tren, avión, barco o coche que resulte tedioso, aburrido y extenuante o el mismo viaje lleno de alicientes y experiencias interesantes por el camino.

Nos obsesionamos con el resultado final, con la meta, el cargo, el dinero, la ambición o las necesidades cubiertas y nos olvidamos del apasionante trayecto que la vida nos puede deparar.

Iniciamos un curso con la obsesión de acabarlo, una carrera laboral con el objetivo de dirigir, un matrimonio con la finalidad de cumplir con lo que toca o una cuenta corriente con la esperanza de añadir cada vez más ceros.

Parece que no nos interese el recorrido, la carretera, las vías, las nubes o el mar, lo que las personas están dispuestas a enseñarnos, compartir vivencias y descubrir alicientes.

En un año académico, mas allá de las notas, encuentras sorpresas, días especiales, invitados interesantes, lugares distintos, ejemplos nuevos, conversaciones, preguntas, opiniones, creatividad, misterio y motivación.

Cuando me implico en una campaña de comunicación, por supuesto que deseo que salga muy bien, pero también sé que la pre-producción, las reuniones, la búsqueda de información y las presentaciones, aportarán riqueza mental y emocional a mi trabajo.

Del mismo modo que no te vas a New York pensando en el día de la vuelta, nuestra línea de la carretera debería ir aportando fotos, recuerdos, personas, amores, sueños, momentos y detalles que se archivan en el disco duro y nos ayudan a mejorar.






Nuestro ritmo acelerado y muchas veces indiferente, nos impide ser conscientes del sendero, de lo extraordinario, de la cultura, la historia, los lugares, los locales, los colores y los olores.

Creo que es un error caminar con la cabeza agachada, sin levantar la mirada, pararse a pensar o disfrutar de los seres queridos. Eric Abidal decidió vender sus coches porque no necesitaba tantos. Tuvo que padecer un cáncer para darse cuenta.

No tiene precio estar bien acompañado, disfrutar de cada día, practicar el carpe diem, dar valor a lo que te pasa. Si llegas y aún te sobra gasolina, inicia una nueva ruta dispuesto a aprender, porque nunca se llega del todo y nunca se consigue ser el mejor.

Mantener la esencia es la clave para no tirar la toalla y renunciar. Siempre y cuando el entorno, las circunstancias y la situación no sean especialmente graves y desalentadoras.

Puedes cruzar la meta final con la sensación de estar en una estación vacía, gris y abandonada o con la ilusión del que encuentra cada día nuevas paradas.

Y si el camino te depara momentos duros, agárrate con fuerza a los árboles: tus amigos, tu familia, la gente que te quiere.

Aunque de vez en cuando necesites la soledad, los trayectos son más bonitos si estás acompañado.

Atrapa los momentos dulces, respira hondo, disfruta del paisaje y de la compañía, no te obsesiones con la meta, porque llegarás mucho mejor y más en forma si has aprovechado con intensidad los momentos del recorrido.








sábado, 21 de mayo de 2011

Be teacher, my friend (remix 2016)





"La docencia puede ser atractiva, creativa, emocionante y excitante, sin olvidar su esencia y su rigor" 



Nada da más sentido a un profesor que comprobar como los conocimientos y la química componen un estupendo combinado, para disfrutar palabra a palabra y sorbo a sorbo.

Cuando un aula se enciende, cuando brillan los ojos, cuando cada día de clase es un aliciente, una invitación a descubrir, una sinfonía de instrumentos afinados por la experiencia, te sientes la persona más feliz del mundo. Se nota en el ambiente, tiene un aire mágico y una luz diferente.

Tus alumnos y alumnas guardan una semilla de talento en su interior, pueden crecer y crecer si eres capaz de transmitir esfuerzo, dedicación e implicación. Si eres capaz de plantear relaciones interesantes, ejercicios estimulantes y conclusiones constructivas. Si ellos/as quieren, claro.

Todo ello salpicado por una receta que contempla la historia, el presente y el futuro. Un método que reivindica la necesidad de aprender siempre un poco más, las ganas de innovar y de descubrir.

Un rigor monótono, un academicismo repetitivo, una práctica que penaliza el error e inculca el miedo, puede secar a una planta a punto de brotar. No es admisible la comodidad, el curso fácil, las ausencias, la reiteración o los apuntes rancios en un profesor que realmente quiere y respeta a su clase.

La universidad no es un juego de ganar o perder, no es un rol de comprobar quién es más listo o te la cuela mejor. No es una colección interminable de trabajos sin sentido, ni un monólogo, ni un espacio para demostrar tu poder.

Debería ser una invitación a la creatividad, al diálogo, a la conversación, a caminar juntos por un sendero que te lleva al conocimiento y a la profesionalidad. La indiferencia es la peor medicina para docentes y estudiantes, esa receta que te convierte en un autómata, que solo desea acabar el curso lo antes posible.

Nada me llena más que ver a mis ex en una empresa, en un anunciante o en una agencia, ejerciendo de comunicadores. Algunos hasta me dedican sus premios, sus éxitos o me invitan a su boda.

Con mis defectos, con mis errores, con mis aciertos y fracasos, afirmo rotundamente que amo mi trabajo. No me cansa, me estimula. No me aburre, me entusiasma.

Paso nervios, me quedo noches sin dormir, tengo roces, no es nada fácil, pero aún así creo que enseñar es una pasión y aprender es apasionante.

Aquí estoy, dispuesto a desenvolver este regalo que la vida me ha dado.

Con cariño, con delicadeza, con contundencia y rigor. Con la esencia de mi mismo. Con mentalidad de equipo. Con muchas ganas de hacerlo mejor cada día.





jueves, 19 de mayo de 2011

Directivos que en realidad son okupas (remix 2016).






He visto el fenómeno muchas veces. Personas que okupan un cargo directivo y se olvidan de mejorar, aprender, evolucionar, descubrir, experimentar... se dedican a vivir bien porque consideran que ya han currado bastante. Van a medio gas, llenan la agenda de citas intrascendentes, hacen gestiones que nadie sabe en qué consisten. 

Okupan un puesto de trabajo de forma física, pero mentalmente ya se han retirado... aunque solo tengan 40 años. Practican el negativismo, la crítica envidiosa y destructiva, se ríen de la ilusión y putean a los más jóvenes.

Son profesionales de la supervivencia, en un estado personal gris, enganchados a las comilonas, el tabaco y vaya usted a saber... tienen una habitación reservada en el hotel apalanque, ese que cada día es igual, ese que no propone actividades, ni investigaciones, ni nada de nada.

Para ellos no existen los cursos de formación, no existen los workshops, los seminarios, los congresos... para qué? llegan a su cuarto como los elefantes a su cementerio y les da igual, porque pasan de todo. Esta es una clasificación temática :

El okupa justificante. Es un personaje que necesita demostrar cada día que su puesto tiene sentido. Mueve, cambia, se reúne, entra, sale, parece muy activo... pero no busca la perfección, ni siquiera la eficacia, solo justificar su cargo. Se siente juzgado en todo momento, es muy conservador, intenta asegurar cualquier decisión y contentar a quien tiene un mando superior.

El okupa miedoso, ha eliminado de su vocabulario las palabras riesgo e innovación. Huye de lo nuevo, de las tendencias y de la vanguardia. Se empeña tanto en dar pasos seguros, que consigue llevar sus  decisiones a un territorio, gris, antiguo y desfasado.

El okupa intrigante. Prefiere rodearse de mediocres para que no le lleven la contraria y mataría para salvar su pellejo o vendería a su mejor amigo. Una vez entra en su despacho, es muy peligroso. Escondido bajo una sospechosa sonrisa, monta intrigas por la espalda, en la más pura línea de Los Tudor o Los Borgia. Se compara continuamente con sus compañeros, por si detecta algún peligro, y le incomoda que existan cosas como la creatividad, el talento, la pasión o la ilusión.

El okupa normativo. Es un adicto de eliminar cualquier cosa que no pase por el filtro de ser politicamente correcto. Tiene una interminable lista de normas, protocolos y procesos que todos/as deben cumplir, por absurdos que sean. Crea reglas porque es inseguro y tener iniciativa o proactividad no está entre sus planes. Tampoco que sus compañeros/as propongan cosas.

El okupa propietario. Cree que al contratarte lo ha comprado todo. Tu tiempo libre, tu tiempo para la familia, tu dignidad, tu ética, tus valores. Es el tipo que siempre dice "o estás conmigo o estás contra mi". Curiosamente, te exige muchísimo y no se ha reciclado lo más mínimo en los últimos diez años. Pega broncas, amenaza y grita. Así se nota que manda.

El okupa ombligo. Ha olvidado que existe un equipo, puesto que siempre piensa en su beneficio individual. No toma decisiones por el bien del grupo, sino por su propio interés. La palabra solidaridad se borró de su vida hace años, así como la generosidad y el altruismo.


Creo que soy mucho más feliz con mis equipos de trabajo, con personas de verdad, que hacen propuestas interesantes y tienen ganas de aprender. Creo que necesitan palabras de aliento y de motivación de vez en cuando, no solo críticas y reproches. Valoro su trabajo, les respeto, les escucho e intento que se sientan parte de un proyecto.

Es falsa la afirmación de que las personas rinden más bajo presión. Rinden más si sienten ilusión por lo que hacen. Si crecen contigo. Si aceptas que siempre se puede aprender algo nuevo.


No quiero Okupar un puesto, quiero intentar ser mejor cada día.



lunes, 9 de mayo de 2011

Insultar y gritar no te hace más poderoso/a






"los valientes son los que lloran con la cara descubierta" (Dani Martín)



El grito y el insulto se han convertido en elementos de poder. Parece que quien más grita, más razón tiene. El que utiliza según qué vocabulario, intimida más. El ranking de insultos en España, está encabezado por estas las expresiones:

Hijo de puta, que te follen, vete a la mierda, mamón, ostia puta, a la mierda, maricón, a tomar por culo, jódete, cabrón, chorizo, gilipollas, perra, eres un mierda, nenaza, zorra, sudaca, moro de mierda, que te den, chúpamela, estoy hasta los cojones, soplapollas, me cago en tu puta madre, pringao, fantasmón, anormal, no me toques los huevos, puto... (vale para casi todo)...

Las podemos escuchar como algo cotidiano, normal, natural y habitual, cualquier día de la semana, en cualquier lugar. Muchos de ellos son claramente discriminatorios.

Nos resulta muy fácil sentir desprecio por algo o alguien. En cuanto a los decibelios, nos hemos acostumbrado a que nos manden con la voz crispada y solemos acabar las discusiones con un volumen alto.

En cambio, nos cuesta mucho pronunciar según qué palabras, empezando por gracias y te quiero. Nos parece un símbolo de debilidad o poco masculino. Por eso mueren antes de salir por la boca frases como eres la razón mi vida o contigo todo parece más fácil. Rápidamente las calificamos de cursis, noñas, acarameladas y estúpidas.

Preferimos decir: cari, eres tonta del culo... o cielo, cada día eres más guarro. 

 Personalmente, opino que en situaciones de adrenalina alta, como método de liberación, pegar un  golpe en la mesa y decir me cago en...o similar,  puede ser incluso sano y positivo.

En un partido de fútbol, cuando fallas una ocasión de gol, cuando has suspendido un examen, cuando algo no ha salido como esperabas, puedo entender esa necesidad de utilizar una expresión de rabia y frustración... con los años, me he vuelto más intolerante con los gritos.

La persona que grita siempre, la que suele finalizar un debate, una valoración o una reunión con la cara roja, las venas salidas y echando fuego por la boca, tiene un problema psicológico y un problema cultural: no respeta a nadie.

No es más valiente ni está más legitimada por subir el tono... pero he conocido a unas cuantas. Ese tipo de personas que concluye : porque lo digo yo y punto, te suspendo porque aquí mando yo, lo siento pero yo soy el director y tú un pringao, no quiero oír ni una sola palabra en contra, tú a trabajar y a callar, si no te gusta, ya sabes donde está la puerta.

Creo más en los argumentos, en las razones, en la conversación, en la motivación, en nuestra capacidad mental y emocional. En el trabajo en equipo. En los objetivos comunes.


Pienso que es más contundente, directo, valiente, y cañero quien dice lo que siente utilizando términos normales. Quien expresa la positividad en palabras. Quien reivindica el trabajo en equipo, los objetivos comunes y la capacidad de co-inspiración

La dulzura y la ternura son muy necesarias, pero parecen dos cualidades en des-uso, poco valoradas, algo que se suele esconder por si las moscas.

La agresividad gratuita es una forma de contaminar el entorno, fomenta el desaliento y la desmotivación, es un arma de dudosa eficacia, que quita la razón a quien la pracctica.




jueves, 5 de mayo de 2011

Aquellas pequeñas cosas.





















"son aquellas pequeñas cosas, que nos dejó un tiempo de rosas, en un rincón, en un papel o en un cajón"

(Joan Manuel Serrat)




Aparentemente fue solo una entrega de premios. Una más. Una ceremonia dinámica, entretenida, ágil y variada, como han dicho algunos. Aparentemente. Porque diez personas se dejaron el alma para organizarla. Marta Codorniu se puso de los nervios. Lola, Elisa, Angel y Alba se emocionaron. Pol, Olaya, Sofía, Pío y Rocío creyeron un poco más en su talento con las palabras. Richard lloró mientras sonaba "you are a star in the sky". Luis de Santiago pensó en Bibiana.

Itziar y Jean Michel se trajeron la ilusión desde Alicante. Madrid y Barcelona olvidaron sus tensiones futboleras. Andrea, Janina, Eva, María, Marina, Javi y Marta nos dieron motivos para creer en el futuro. Tarek, Jordi, y los profesionales de la cabina de control aportaron concentración y capacidad de respuesta.

Josep Seguí hizo de mago, monologuista, entertainer y genio de la improvisación. Lidia Torrent debutó como presentadora, ante la atenta mirada de Elsa Anka y su tieta Carme Barceló. Marta de Paco estrenó unas espectaculares botas, pero la camiseta de Keco Pujol no era muy cool (je,je,je).Un nutrido grupo canceló citas, brainstormings, presentaciones,  reuniones, salidas y pre-producciones para venir.

Eli llegó con muletas, pero llegó. Carla nos regaló sus ingeniosos tweets.  Jose María Ricarte nos siguió desde algún sitio. Tere, Paqui, Rosa y compañia nos cedieron espacio en su nevera (sois las mejores). Incluso tuvimos una aparición sorpresa, conducida por el enorme corazón de Mariona Olmos.

Aparentemente fue solo una cena post-gala de premios. Una más. Aparentemente. Porque Gerard y celebrity buscaron el mejor sitio posible, el más especial, el menos convencional. Daniel Campo estuvo cercano, divertido e ingenioso. Claudio Versiani invitó a cava. Intenté atrapar la sonrisa de Sandra, Sofi y Elisenda, llevármela a casa, por ser contagiosa, feliz, abierta, brillante...y lo conseguí, está conmigo ahora. Majo aportó su inimitable gramo de locura. Martí su convicción y su eterna juventud. Enric su mordazidad y su habilidad para iniciar conversaciones. Gato viejo su extraña capacidad para hacer y decir lo que nadie se espera. Jesús su cinismo y su interpretación cáustica de la vida.

Aparentemente fue solo una copa (o dos). Una más? . Aparentemente. Porque el samba brasil es un local pequeño, auténtico, entrañable y con sabor a bossa nova. Marina outsider nos confesó un secreto muy bien guardado. El propietario del local nos tiró fotos. Sorprendieron las camisetas de "kill the indifference". Una chica alicantina se convirtió en virtual concejala. Rivaldo, Ronaldinho y Dani Alves nos miraron desde su marco de fotos. Hablamos de publicidad, premios, creatividad, profes, alumnos, campañas, ideas, propuestas...y dijimos algunas tonterías.

Aparentemente solo se entregaron los premios Word Awards. Un año más. Aparentemente. Pero en realidad lo que sucedió es que conseguimos matar a la indiferencia.




p.d . gracias por venir: Marçal Moliné, Victor Sagi, Elsa Anka, Daniel Campo,  Lidia Torrent,  Carme Barceló, Dani Campos, Josep Seguí Pujol, Asociación Ethos, Martí Ballada, Claudio Versiani, Enric Prats, Keco Pujol, Marta de Paco, Andreu Ibarz, Toni Solanilla, Antoni Nàter, Francesc Valls,  Jordi Botey, Josep María Brugués, Josep Rom, Josep María Picola, Jaume Risquette, Tolo Moya, Enrique Merino, familiares de alumnos y alumnas, Outbox (us estimo), Jesús Orbea, Majo Pallarés, Cristina Madrid, Alba Eskenazi, Marta Mora, Sergi Wakefield, Tarek Rayan, Ana Branquinho, Ana Lázaro, Angel García, Jordi Torné Banús, Nuria Escalona,  equipo de audiovisuales de Blanquerna, Nuria Alcalá, Natxo Magro, Rocío Molino (eres genial), a mi socia Sandra Debón, a Marta Codorniu por su precisión Suiza, a Diana Pinós y rock4japan, a todo el equipo de implicados, al jurado y a los que ahora no recuerdo por culpa de la resaca.