sábado, 26 de noviembre de 2011

A veces llegan flores y el cielo se pone radiante.



"De vez en cuando sabes con absoluta certeza que algo va a funcionar"




En noviembre de 2010, Miguel Pongiluppi me habló de la Fundación Banc dels Aliments. Me dijo que el proyecto necesitaba una cabeza como la mía (muchas gracias por pensar en mi). Acepté con cierta preocupación el reto de mejorar los resultados del 2010.

Era el objetivo y suponía una gran responsabilidad. No solo mía, sino del anunciante, de los públicos, transportistas, voluntarios/as, logística, presidencia, comunicación, colaboración de los súpers y mercados... en mi modesta opinión, hacía falta decantar la balanza hacia el optimismo y la emoción.

Cuando escribí en un gastado papel ho donem tot, tuve la convicción de que esta frase nos llevaría al éxito. A Laia Guinjoán, la clienta, tengo que agradecerle la plena confianza en las decisiones estratégico- creativas. Algunas no previstas, como componer una canción, grabar un video dedicado a los voluntarios o contar con un equipo de relaciones públicas, centrado en ofrecer información a los medios. Al año siguiente, ho farem junts siguió sumando como lovemark.

 Manel Masià y Berna, del equipo de Novuolo Design entendieron perfectamente el tono y el tratamiento y dieron a la web, los folletos, los logos, las gráficas y los carteles ese plus que se sustenta en cuidar todos los detalles.

 Xavi Admetlla, Marc Cubells y el equipo de Take-Ad Way plasmaron de forma brillante los minimalistas guiones de los spots. Mención especial merece Keco Pujol, que dio alas a mi letra romántica "ho donem tot"  con una brillante partitura, delicada, tierna y sutil, a la que sumamos la magnífica interpretación de Marta de Paco.

Montse Pomarol montó un equipo free-lance para dar vida a un clip que ya forma parte del insight de todo un colectivo.Y en su mérito cabe sumar un clip con voluntarios y el video del 25 aniversario.

La campaña consiguió para nuestro anunciante una medalla del FAD, La Creu de Sant Jordi y un premio Aster de la escuela de negocios Esic).

El premio ha sido la eficacia. Este grupo ha cobrado solo un 1-2 % del coste real, pero lo ha hecho con pasión, con convicción y con entrega. Todavía hoy hemos ido a hacer fotos en vivo porque nos sentimos volcados con la causa... y esto que os cuento no es normal. 

No ha sido necesario plantear diez versiones de cada pieza, poner los logos más grandes, discutir, polemizar, presentar power points, reunirnos un millón de veces, acabar todo a última hora o culpabilizar a quién no corresponde.

 Como solemos hacer en muchas campañas comerciales. En medio del stress, los nervios y la ansiedad, hemos tenido tiempo y espacio para las bromas, los halagos, las palabras bonitas y las sonrisas. La ilusión ha iluminado el escenario, los colores grises se han escondido y a veces parecía que tocábamos el cielo. En este proceso he compartido experiencias con personas como Mila, Eli, Marta, Steven o Mercé, con una calidad humana excepcional.

Y sí, lo hemos conseguido. Hemos batido por tres veces el récord de voluntarios (7.500, 10.000, 15.000) y luego el de kilos recogidos ( 400.000 en el 2010, 1.300.000 en el 2011, 2.700.000 en el 2012 y 3.614.000 en el 2013).

Ahora, a lo mejor, llegan flores en forma de felicitaciones, piropos y elogios. Sinceramente y humildemente, nos lo hemos ganado.

La marca ha crecido fiel a unos valores y ha dado el protagonismo a las personas que trabajan como voluntarias.

Tenemos que seguir luchando y peleando para conseguir cada año más "recapte". Tenemos que ser humildes para trabajar en equipo y buscar siempre la mejor opción.


Gracias por colaborar, compartir y viralizar,  gracias por creernos y gracias por demostrar que todavía existe la solidaridad. Adjuntamos enlace del clip. Ho donem tot. El año que viene, más. Es l'hora dels somiadors.






http://youtu.be/5n6DF_VunbM




viernes, 18 de noviembre de 2011

Gente tóxica.




"las personas tóxicas son las que se dedican a contaminar su entorno de forma intencionada"

(richard wakefield).



Pedro, 38 años, 1,74, 83 kilos, es una de esas personas cuya misión en la vida es complicar la existencia a los demás. Con una extraña predilección por el naranja y las botas de cowboy, se caracteriza por ir siempre a la contra. Conocido con los apodos de el torpedo, el submarino, el bombardero, el frustrado o el contaminador, es una auténtico detector de fallos, obseso de las normas, los reglamentos y las leyes. Fan de la burocracia, el protocolo, el papeleo y las apariencias. Enemigo acérrimo de la iniciativa, la creatividad, la innovación o la experimentación.

Trabaja en las oficinas de un anunciante de alimentación. En su despacho gris, sin fotos ni cuadros, solo hay alusiones a proyectos propios, a ensalzar su "yo", ni una sola mención al éxitos del equipo. Eso si, ha conseguido que todo el mundo le tenga miedo, que sea muy caro despedirle y que, gracias a su secretismo y a no compartir información, solo él sepa como ha manejado su departamento durante los últimos diez años.

Sus críticas son hirientes, cínicas, ácidas, desproporcionadas, con un fuerte sabor a rabia y envidia. Te puede apuñalar en cualquier momento, si te pilla despistado y con la guardia baja. Cualquier proyecto que no pasa por sus manos es criticado sin piedad. Se vanagloria de hablar claro y decir las cosas a la cara, pero su falta de clase y su tono desproporcionado saca a la gente de sus casillas. Si él fuera el director general, despediría a la mitad de la plantilla e impondría la ley marcial. Está convencido de que en su empresa falta talento y sobran vagos.

Curiosamente, se cree atractivo, seductor e irresistible, así que puede cambiar de actitud si una chica guapa se le acerca. Suele dejar el coche mal aparcado (en la foto) y comentar: "no tienen huevos de multarme". Fuma dos cajas de Winston diarias, siempre tiene en el armario un botella de Chivas, lleva un Rólex de oro que compró en Londres (en el mercado negro), nunca jamás lleva bambas o playeras, luce pelo corto, peinado anticuado con gomina, chaquetas cruzadas.  

Frecuenta mucho los despachos de los jefes, a horas en las que nadie le ve, y vende su eficacia como nadie. Nunca ha puesto la mano en el fuego para defender a un compañero /a, ni tan siquiera a los que más han currado con él, mano a mano.

Aspira a tener un cargo más importante, más dinero, un coche más caro o más fama, pero le importa un pepino la amistad, el amor, las emociones o la ilusión, porque "son chorradas que no sirven para nada". Sus gustos personales son monotema. Solo existe un grupo de música (The Who),  un director de cine ( Spielberg), un escritor (Kafka), un fotógrafo (OlivieroToscani). 

A lo largo de mi trayectoria como publicitario he conocido al menos a diez individuos que responden a esta descripción. Por suerte, Pedro no conoce a los otros nueve, porque tal vez destruirían el planeta.

Convivir con ellos supone un auténtico curso de medir las distancias, las palabras, las decisiones y también de esconder algunas cartas. Es un aprendizaje difícil, lento y evolutivo. Te obliga a mirar de forma periférica, a vigilar, a cubrirte las espaldas. No te gusta actuar así,  pero finalmente reivindicas cosas en las que crees.

Lo tengo muy claro. Por muchos Pedro el malo que me encuentre, voy a seguir defendiendo la autenticidad, los valores, el romanticismo, los sueños, las palabras bonitas, la ternura, los detalles, la conversación, el equipo, la capacidad de compartir y la parte del ser humano que está más cerca del corazón. :). Aunque me cueste caro.

miércoles, 9 de noviembre de 2011

Adriana descubre un nuevo planeta (star remix 2015).






Adriana, 24 años,  hacía tiempo que se planteaba su futuro: acabar la carrera, ir a estudiar al extranjero, trabajar, conocer a un chico socialmente aceptable y  tener 2-3 hijos. En unos años, comprar un piso y un chalet, un coche y una tele para cada habitación. El jugará a fútbol y saldrá con los amigotes. Ella se apuntará a un gimnasio y montará alguna cosa con sus babies del alma y con su prima. Más adelante, con la correspondiente e indefinida ayuda económica familiar, iniciará un negocio y se dedicará a vivir bien.

Eso es todo. En cinco líneas se puede explicar todo un proyecto de vida. Era una chica cool educada en la cortesía, el protocolo, las formas, lo que toca y lo que no toca, la clase, la ropa bien combinada y de marca, la mano izquierda, la discreción, el recato, intentar ser encantadora, sonreír con frecuencia. Estaba programada con unos objetivos claros, relacionados con la clase social, alto standing y dinero.

Por eso, Adriana nunca se podía imaginar que aparecería planet.

Planet, 28 años,  entró en su vida como un ciclón. Un día, mientras estaba en el bar de Blanquerna con sus amigas pijas, apareció un chico normal que no tenía ningún inconveniente en decir palabras bonitas, explicar las cosas de forma pasional, mirar a los ojos e iniciar una conversación sincera, abierta y auténtica. 

El le daba valor a las cosas pequeñas, a los momentos, a vivir hoy y ahora, a intentar ser mejor, a crecer como persona, a mejorar su formación, a interpretar la experiencias con intensidad y pasión...y nunca, en ningún momento hablaba de dinero...aunque no le iba mal.

Adriana empezó a cuestionarse su universo prefabricado y a descubrir un mundo mucho más cotidiano, divertido, lleno de lugares y rincones a los que nunca había prestado atención. La noche en que la química explotó, se desató una sinfonía de colores y el edredoning inventó una nueva forma de amar, de besar, de acariciar, de gritar y hasta de morder. Ella lloraba de emoción, le abrazaba con fuerza y repetía su nombre. El la tocaba con la delicadeza de un intérprete de violín y se encendía como se enciende una composición orquestal.

Nada era como ella lo solía hacer, siguiendo unas pautas y unos pasos definidos. Ahora, cada encuentro era una aventura y una película con diferente guión. Siempre tocando el cielo. Un sin fin de situaciones hasta ahora normales se convertían en mágicas, únicas y especiales. Algo tan habitual como escuchar música, tomar una cerveza o ir al cine, era una posibilidad de vibrar, sentir y emocionarse.

El miraba sus ojos azules, su melena corta y rubia, su piel cuidada por las cremas y pensaba que tal vez esa pareja tan extraña podía tener su oportunidad. Ella nació en Londres, en Covent Garden, y él en una calle de Barcelona, en Gracia, un barrio-pueblo con sabor y con tradición. El se pagó la carrera haciendo de camarero y ahora era creativo publicitario. Y bueno. Era un soñador con los pies en el suelo. Era a veces poeta, a veces un ser muy contundente y directo.

Pero una tarde de noviembre apareció Borja. Ante los ojos incrédulos de Rosa, Paqui y Tere, se acercó a Adriana vestido con polo Lacoste rosa, moreno de Solmania,  pelo engominado y con dos pasajes de avión para las Maldivas.

Era un joven empresario especialista en ron cubano, que había dejado en el parquing un VW Touareg de última generación... el resto, os lo podéis imaginar. Presionada por sus padres, hermanos, primos, profesores e incluso por el párroco de su iglesia de Sarriá, zona alta, Adriana dejó al chico normal y se dedicó a su conveniente nueva pareja.

Planet, en el fondo se lo imaginaba. Tenía que pasar tarde o temprano.

Ella, de algún modo descubrió el espacio, las estrellas, los planetas, los asteriodes, los cometas y la atmósfera, más allá de su pequeña urna de cristal... nunca más sería la misma persona... pero no estaba dispuesta a renunciar a una vida lujosa y cómoda... así que no hubo final feliz...

Adriana acabó aburrida de su mundo material y al cabo de 4 años pidió el divorcio.

Planet nunca dejó de intentar ser mejor profesional y persona.

Lo curioso del caso es que, tras 6 años sin verse, coincidirán en la agencia Caperucita Roja, de Madrid, él como Director Creativo y ella como Directora de Cuentas.

Tal vez ya lo tengan superado o tal vez no.

Queda un poco de storytelling por descubrir.





Foto : Adriana Mora, no es la del post, es mucho mejor :)



jueves, 3 de noviembre de 2011

Barbie en los mundos de Kittin (remix 2016).


                       





"El mundo de la comunicación publicitaria no se mira solo con tus ojos,
 crees que todo el mundo piensa como tú, pero en realidad tu universo es muy pequeño"

(Richard Wakefield).


Querida Mónica :


Cada día te despiertas en un colchón de visco látex, tapada con un edredón de lujo y sobre una cama de diseño. Escoges entre 30 conjuntos diferentes, 30 pares de zapatos, te lavas el pelo con champú de edición limitada, te pones tres cremas en la cara (de las caras) y perfume o colonia de al menos 150 euros.

Llegas a la uni en una moto grande, coche o taxi porque ya no te acuerdas de la última vez que cogiste el metro o el bus. Asistes a clase y te dedicas en profundidad al facebook, al twitter, al intagram, al pinterest a los mensajitos, a criticar a todo el mundo y a charlar de celebrities, series de televisión, chismes y cotilleos.

Cada puente o periodo de vacaciones te puedes ir a Berlín, Londres, Amsterdam o a donde te dé la gana. Gastas mucho dinero en caprichos, fiestas, bailes y salidas.

No te sientan bien las críticas ni las opiniones en contra. Sueles pedir los apuntes prestados diciendo porfa, porfa, porfa. Ysueles estudiar el último día. Eres una privilegiada, pero aún no has tomado consciencia de ello.

Todavía no has descubierto que existen los amaneceres románticos, las miradas brillantes, las palabras mágicas, los momentos intensos, los detalles tiernos, las caricias delicadas, los locales cutres pero auténticos, los paisajes inusuales, los caminos sin final, las cosas cotidianas y sencillas.

 Sigues sin apreciar las las sorpresas, la satisfacción personal, la pasión, los rincones encantadores o unas tapitas en un pequeño bar de barrio ... todo un mundo que nada tiene que ver con el poder adquisitivo ni con el status. Todavía nadie te ha dicho que solo hay un 4% de personas con tus ingresos familiares.

Deberías saber que tu futuro profesional, aunque has podido acceder a estudios superiores y caros, no lo garantiza tu pasta, sino tu capacidad para comunicar y tu talento.

Te tendrás que poner en la piel de los demás, entender a personas que no se parecen en nada a ti y además hacer que se emocionen. Si no te esfuerzas, si no luchas, peleas y los das todo para llegar, te pasarán por delante personas no tan ricas como tú, pero mucho más comprometidas.

Tendrás que enriquecer no tu ego sino tu cultura. Ver cine, documentales, comics, fotografías y exposiciones. Entender a los que compran Fairy, Mixta, Don Simón, Soberano, Freixenet carta nevada, puros baratos, carajillos, marcas blancas y cosmética low cost.

Escuchar música, leer libros, blogs, diarios y webs. Formar parte de un universo diverso, fusionado y cambiante.

Serás una gran profesional de la creatividad cuando hagas explotar tu burbuja personal, tu existencia Disney, tus mundos de Yuppi, tu influencia de Barbie y de Kittin, tu airbag protector, tus miedos, tu comodidad y tu relajación.

Cuando quieras descubrir un mar inmenso, que es mucho más interesante que la piscina de tu casa y tus 5 televisores de plasma. Cuando seas atrevida, diversa, constante y curiosa. Cuando tus ganas de aprender y de ser mejor sean inagotables.

Has asumido lo que vives como algo normal, pero en realidad es extraordinario. Tienes mucho poder adquisitivo, pero te falla la inteligencia emocional.

Te vienes abajo al primer revés o al primer disgusto. Te agobias y lloras con frecuencia. Eres caprichosa, te cansas muy pronto de casi todo, crees que tienes un seguro virtual que te va a funcionar siempre.

Necesitas un baño de realidad. Urgente. Vital. Inevitable. Empieza mañana mismo o perderás tu oportunidad.

Querida Mónica : si no luchas por lo que quieres, de verdad, a fondo, no lo conseguirás.

Ya es hora de que te des cuenta de que existe el altruismo, la generosidad, la amistad verdadera, el amor desinteresado. Existen los valores.

El dinero compra muchas cosas, pero la felicidad no se vende en la tienda Loewe, el futuro no lo regalan en la Apple Store, el crecimiento personal no lo tiene Tiffany's.