viernes, 30 de septiembre de 2011

Somos comunicadores/as, pero nunca conversamos (remix 2015).







"Lo más arriesgado es no arriesgar" (Frank Lowe)




Llevo semanas pulsando la opinión sobre cuál podría ser la mejor manera de mejorar el rendimiento del equipo de una Agencia, y me ha sorprendido mucho la coincidencia : "debemos recuperar el hábito de conversar".

Una opinión en la que coinciden creativos, planners, gente de cuentas, planificadores de medios y también directivos y chairmans.

Estamos 10, 12 horas al día pegados a un ordenador, comemos rápido, apenas tenemos espacios intermedios, vamos deprisa a todas partes, se nos acumulan los briefings y las maquetas, actuamos casi sin pensar.

En este entorno estresado, ansioso y acelerado, ya no nos sentamos a comentar campañas, música o películas, no hablamos largo y tendido sobre casi nada, la palabra tertulia ha desaparecido del mapa.

Defendemos y asumimos que la publicidad debe ser un diálogo interesante con los públicos, pero no nos aplicamos el cuento a nosotros mismos.

Tenemos que buscar excusas para que los  miembros de nuestros equipos comenten cosas, pregunten, debatan y se relacionen. Porque de ese modo crearemos una dinámica y una inercia más rica y más creativa.

Hoy he propuesto a mis alumnos/as de seminario una sesión de preguntas abiertas y se ha desencadenado una mañana  muy interesante con las respuestas y sus historias asociadas.
Sobre qué consejo daría a los/as jóvenes he dicho : "intentar hacerlo todo siempre lo mejor posible" y "creer en ti". Podía haber sido una monótona sucesión de tópicos, pero nos ha hecho pensar.

Nos llenamos la boca con el dogma de que el consumidor tiene que vivir experiencias y en cambio nos planteamos nuestra semana laboral sin un solo momento intenso a nivel emocional, sin un reunión distendida, sin momentos para conocernos como personas.

Muchas veces tenemos árboles delante que no nos dejan ver el valle y nos parece una pérdida de tiempo estar 15 minutos seguidos contemplando una vista determinada.

Proponer actividades diferentes en la empresa o en la facultad es un buen mecanismo para liberar tensiones, dejar los miedos a un lado, aumentar la sensación de equipo e introducir nuevos imputs culturales o profesionales (seguro que Tití López, Jenn planner y Guzo López están de acuerdo).

La monotonía en una profesión que consiste en explicar historias y convencer, no es la mejor vitamina para el espíritu. Podemos encontrar muchas maneras de iniciar procesos de combinación. El mundo no se acaba en los documentos, los power points, las facturas, los exámenes, los apuntes o la pizarra.

Las conversaciones que he tenido con Eddy Borsten, Philipp Furst, Miquel Pongiluppi,  Claudio Versiani, Albert Saguer, Judith Colell, Sandra Balsells, Miriam Giordano, Agnés Rovira, Ana Branquinho,  Toni Segarra, Jose Luis Esteo  y tantos/as otros/as forman parte de un enriquecimiento personal, mucho más motivador e interesante que  producir sin pensar.

Si queremos conectar, necesitamos innovar y descubrir.  Y si tenemos que proponer algo nuevo hagámoslo sin miedo.


Un equipo que conversa y tiene momentos de pausa, rinde más y mejor.




foto: con Sergio Piera, Dani, Gara, Marta Vergés y Silvia, de Albiñana Films.






martes, 20 de septiembre de 2011

Lugares con encanto 1 ( "El Nora", Colloto )



"tú sabes que volveré".



El Nora es como una caja aparentemente normal que oculta tesoros inesperados. Está en un pueblo asturiano, Colloto, cerca de Oviedo. En su terraza exterior, entre árboles y sombrillas rojas, escuchas el rumor del río y el sonido de los trenes. A pocos metros tienes un puente romano. El reflejo del sol, su talante auténtico, su sugerente oferta de sabores, la amabilidad de sus habitantes y camareros, invaden tu corazón y te llevan a una situación distendida.

La magia aparece cuando descubres que el Nora es la excusa perfecta para iniciar conversaciones largas. Nadie tiene prisa. A todo el mundo le apetece conocerte. Nadie consulta su smartphone ni envía whatsapps.. Las personas entran y salen sin cita previa. Hay complicidad y camaradería. Y así van pasando los minutos, las sidras, los cafés y las sonrisas. Hablas de cine, de fútbol, de trabajo, de anécdotas, de la vida. Y no hay una hora estipulada para finalizar.

Es un vuelo sin motor hacia sentirte cercano, sin percibir la vulnerabilidad. Te acuerdas de las palabras acogedor, entrañable, calma, tranquilidad y relajación. De vez en cuando alguien se levanta y vuelve con unos choricitos, una bebida o una sorpresa. No pretendas pagar porque no te dejan. Ya tendrás la ocasión en algún momento de invitar a una ronda. No notas ni un atisbo de aceleración, ansiedad, nervios o stress. Es verano, estás viviendo un momento especial y tu piel lo interioriza.

Te gustaría transportar el lugar y  los tertulianos a tu inmensa ciudad,  borrar la contaminación y la presión con tardes que reparan tu espíritu y recuperan tu capacidad de mirar a los ojos y soñar. Esa plácida jornada te hace sentir muy bien, como si ya no necesitaras nada más. Es una página emocional en tu libro de experiencias. Es un plano secuencia de la película de la intensidad. Es un rincón en tu memoria, ocupado por la química y la relajación. Es el placer de mirar a los ojos, observar los matices, dejarte seducir por la situación.... mientras de fondo suena you give me something de James Morrison.

Añoro su magia. Su velocidad de crucero, sus gentes, sus hojas, el olor a hierba, las sillas verdes, el ruido de la plancha, el sonido del viento y el saludo de "hasta mañana".

Aunque en Barcelona hay propuestas interesantes, la vivencia cotidiana no me permite ir a un sitio a conversar, sin más.

Y a mi me gustaría experimentar el placer de iniciar un tema y seguir hablando sin mirar al reloj, la agenda, el mail o a la libreta de notas. Sin que tu mente no pare de enviarte señales sobre lo que hay que hacer mañana o pasado mañana. Sin esa sensación de que cada vez hablamos menos y actuamos más. Sin pensar que muchas veces la falta de comunicación nos lleva a conflictos absurdos.

Gracias por llevarme, gracias por hacerme sentir como uno más, gracias por inocularme las ganas de volver. La vida te descubre lugares con una luz especial... para que no te pierdas en la oscuridad.


( y cuando vuelva, invitadme a unos pinchitos, que me lo he ganado, no? :)


Muchas gracias a las familias Lázaro y García, por la foto y por los buenos momentos :)

jueves, 15 de septiembre de 2011

Cantamos juntos?




http://youtu.be/5n6DF_VunbM   (video clip)

https://youtu.be/l9s2KtXVtw8

Spot de la campaña.


Canción compuesta por Keco Pujol-Richard Wakefield, canta Marta de Paco. La campaña bate el récord histórico de recogida de alimentos, triplicando el resultado del año anterior.


M'agrada aquest cel obert,
m'agrada la teva mirada,
m'agraden les paraules pausades
i la llum de matinada.

M'agrada aquest mar intens,
m'agrada somiar amb les onades,
m'agrada sentir la força del vent
i la pluja inesperada.

Ho donem tot,
es l'hora dels somiadors,
ho donem tot
podem ser guanyadors,
ho donem tot,
potser canviem el món
amb la força del teu cor.

M'agrada la lluna plena,
m'agrada pensar diferent,
m'agraden els petons a la esquena,
m'agrada lluitar de valent.

Ho donem tot,
es l'hora dels somiadors,
ho donem tot,
podem ser guanyadors,
ho donem tot,
potser canviem el mòn
amb la força del teu cor.

M'agrada creuar mirades,
m'agrada dir-te estimada,
m'agrada gaudir de cada rialla
i de la gent il.lusionada.

Ho donem tot...



 Producción video clip : Montse Pomarol, Joan Costa, Simó Andreu, Mila Borja.
 Producción spot : Take-Ad-Way.
 Dirección Creativa : Richard Wakefield.
 Dirección de Arte : Novuolo Design.

Gracias a Laia Guinjoan y Manel Masía por todos los buenos ratos que hemos pasado juntos... y los que pasaremos. Gracias a Keco Pujol y Marta de Paco porque disparáis la química y el feeling. Es muy gratificante, después de pasar nervios, tensión y alguna noche sin dormir, recibir un aluvión de felicitaciones de todas partes. El equipo del Banc dels Aliments se merece lo mejor :)



lunes, 12 de septiembre de 2011

El desgaste y tú.




"qué lástima pero adiós, me despido de ti y me voy" (Julieta Venegas)





Para una persona que cree en la creatividad, resulta muy complicado ver cada día como las ideas originales se quedan en el túnel.

A la presión habitual de presentar propuestas, propuestas y propuestas, modificaciones, cambios, retoques y adaptaciones, a la tensión habitual de hacer horario extensivo, se une no apostar nunca por lo inédito, lo singular o lo nuevo.

 Unas veces es tu cliente el que no arriesga, otras, los propios directivos, que prefieren cobrar haciendo literalmente lo que pide el anunciante.

 La falta de presupuesto o la indolencia de tus jefes multinacionales, aburridos y supervivientes, hacen el resto.

En estas circunstancias es difícil aguantar. Tu cuerpo y tu mente te piden algo que no les puedes dar. Llevas la creatividad tatuada, escrita en tu ADN, es tu instinto, tu motor y tu vida, pero nadie te escucha... incluso algunos te amenazan.

 Es el reino de los cuidaoooo. Cuidado con innovar demasiado. Cuidado con plantear cosas demasiado diferentes. Cuidado con salirte de la norma. Cuidado con perder el cliente. Cuidado con romper con lo establecido. Cuidado que hay mucha crisis. Cuidado con perder el trabajo.

Y vuelven a renacer las reglas, los formularios, el consenso forzado, el criterio conservador, los principios apolillados, los comentarios casposos y las decisiones bizarras y surrealistas. Muchas veces no te explicas como se ha podido presentar algo tan malo, tópico, previsible y cutre. Te sientes esclavo del marketing rocoso, inmovilista y repetitivo.

En estas circunstancias, intentas buscar otras empresas que vean la película como tú... pero no hay tantas. Y las que te gustan no se plantean fichar a nadie. Puedes apretar los dientes y esperar tiempos mejores. Puedes huir hacia adelante y encontrar un trabajo de comunicación no estrictamente publicitario. Puedes intentar montar algo por tu cuenta. Puedes irte al paro. Puedes sablear a la familia (si pueden y se dejan).

Es muy duro, es muy complicado, es muy estresante. Es una realidad que han vivido Salva, Sonia, Ricard, Marta, Cristina, Laia... y yo mismo (no en estos momentos, por suerte). Y lo peor del caso es que acaba dando síntomas físicos : dolor de cabeza, dolor de espalda, problemas intestinales, taquicardia...

La única manera que tienes de sacar la situación adelante es desarrollar una creatividad paralela : haz fotos, escribe en un blog, redacta relatos, pinta, filma, haz deporte, haz actividades en grupo,  inventa cosas, traslada la creatividad a tu vida personal.

Tendrás una gran sensación de liberación. Esas actividades te compensarán de la línea sosa e impersonal en la que se ha convertido tu trabajo.

Busca personas con ganas de hacer cosas, exploradores/as de la creatividad como tú. Inventa proyectos, pon en marcha reuniones, networkings, debates o barbacoas. Consigue sacudirte la rutina de tu cuerpo. Participa en campañas solidarias. Comparte tus sensaciones. Vuelve a creer en ti y en la pasión. No te dejes vencer. No te rindas sin luchar. Pide consejo, ayuda o coaching. 


Tu talento tiene que salir a flote.


 Ser creativo/a es una demostración de constancia que a veces roza la heroicidad.





Dedicado a Salvador Torras.

Foto : London tube by Wakefield.

miércoles, 7 de septiembre de 2011

Los/as famosos/as ya no venden tanto como antes (remix 2016).







Según un reciente estudio de Advertising Age, una de cada cinco campañas con famosos/as tiene consecuencias negativas para la marca. Hace tan solo unos años, las celebrities parecían ser mano de santo, pero ahora las cosas han cambiado.

El consumidor se ha saturado con Rafa Nadal ( Nike, Kia, Islas Baleares, Armani, Cola Cao), Fernando Alonso ( Buckler, Vodafone, relojes Sandoz, Mutua Madrileña, Renault, Mercedes, Ferrari), Penélope Cruz ( L'Oreal, Ralph Lauren, Honda Jazz, Pepsi), David Beckham ( Marks and Spencer, Vodafone, Armani, Pepsi, Adidas, Motorola), Eva Longoria ( London Fog, LG, L' Oreal, Pepsi Max, Magnum), Angelina Jolie ( Louis Vuitton, St John, Salt, merchandising de Tomb Raider), George Clooney ( Nespresso, Martini, Solaris, Honda Oddissey), Nicole Kidman (Jimmy Choo, Omega, Swisse, Channel nº 5, El Corte Inglés, Nintendo)... los/as protagonistas del show biz, se prodigan demasiado y confunden al espectador.

La creciente tendencia de la autenticidad (true), el naturalismo o las historias paralelas (indirect storytelling), hacen que los a veces sosos anuncios con figuras pierdan interés y fuerza. La mirada sexy, la rubia fulminante o el macizo tableta de chocolate, ceden terreno ante la perspectiva de lo atractivo natural.

Ahora se llevan más las personas normales y resultonas, pero no esculturales, salvo en anuncios de colonias, perfumes y moda, que van por libre y en muchas ocasiones ni siquiera contratan los servicios de una agencia de publicidad.

Lo más positivo de esta situación es que las historias sorprendentes vuelven a ser las estrellas, por encima de la producción, los nombres,  los perros o los niños. La creatividad resurge y los guiones vuelven a tener sentido. Ahora, si tu historia no interesa, no tiene ingenio o algo especial, está condenada al fracaso.

El respetable Eduard Punset no ha triunfado con Bimbo o Nintendo 3D porque asume un papel anodino, absurdo y aburrido. En cambio, George Clooney está francamente bien en las historias de Nespresso. Y gran apuesta la de Volvo con Jean Claude Van Damme.

Los/as protagonistas del anuncio de Lotería de Navidad 2013 salieron muy malparados y objeto de burlas en todas las redes sociales. Lo mismo sucedió con Loewe oro collection.

Si se te pasa por la cabeza la opción de utilizar un famoso /a , busca algo poco convencional, sorprende con alguna acción inédita, rompe con los estereotipos del tenista que hace de tenista, el cantante que hace de cantante o el seductor que hace de seductor.

La descripción actual del VIP favorito es : "cercano, cotidiano, auténtico, honrado y con sentido del humor". Primero, piensa muy en serio si necesitas a alguien del star-system. Si la conclusión es afirmativa, des-ubícalo de su entorno habitual. Hazle interpretar algo que nadie se espera.  Escribe un texto poco tópico. Consigue que esté suelto/a, espontáneo/a, fresco/a, nada encorsetado por un guión... poner por poner, es tontería.