viernes, 25 de marzo de 2016

Johan Cruyff : el número 14.







"se me pone la gallina de piel"


"let the ball be your friend"




De vez en cuando en la vida alguien nos hace ver que las cosas se pueden hacer de otra manera. Nos ofrece un punto de vista diferente, nos abre un camino nuevo, nos muestra una gama de posibilidades más amplia. Esta persona será elogiada y admirada, pero también criticada, censurada, discutida y polémica. No importa. Forma parte de ese grupo de inspiradores/as que tanto necesitamos.


Leonardo Da Vinci, Miguel Angel, Van Gogh, Mozart, Steve Jobs, Stanley Kubrick, Bob Dylan, Eduardo Mendoza, Etik Satié, Salvador Dalí, Rodin, Kandinsky, Antonio Gaudí, Le Corbusier o The Beatles jugaron de alguna forma con el número 14.

Con el número de la creatividad, de la ilusión de la constancia, de la convicción, de pensar diferente.

Con el número de la ruptura, de la disrupción, de luchar contra los tópicos, de negarse a hacer lo que hace todo el mundo.

Con el número de enseñar, de compartir, de crear escuela, de formar discípulos.

Con el número del optimismo, del pensamiento inusual, del atrevimiento, de tener unos objetivos claros.

Cuando todos jugaban con la numeración del 1 al 11, Johan Cruyff apareció con el 14 en la selección holandesa. Desde ese momento, fue mi número. Y mi referente. Cuando vi en directo el gol contra el Atlético de Madrid, no me lo podía creer.
Soy quien soy gracias a las personas que me enseñaron y me enseñan cada día. Jose María Ricarte me impregnó de amor por la profesión y años más tarde de amor por la docencia. Y creó escuela.

Tengo la suerte de que cada día comparto cosas con personas con carisma, de las que puedo aprender.

Lo poco o mucho que puedo transmitir, no me lo voy a quedar para mi. Sería un error. Hay proyectos que van mucho más allá de los personalismos. Son una cantera, una filosofía, una forma de vida, algo mucho más trascendente.Tienes que intentar que se entienda el mensaje e irlo perfeccionando con el tiempo. Y aprender de los errores.
Publicitarios implicados, tiene el el número 14 estampado al fuego. Es una forma diferente de interpretar la creatividad y la profesión.
Es un auténtico equipo. Y juega bonito.Y gana partidos.Y se arriesga.

Gracias Johan por tantas tardes-noches en el Nou Camp, por las 3 ligas conseguidas en el último minuto, por esa Champions que tardó tantos años, por formar a Guardiola, a Luis Enrique, Eusebio y cía. Por ese tándem con Charly Rexach. Por defender el concepto de conjunto, por la mentalidad ganadora, por seguir adelante a pesar de las críticas.
Tu legado es nuestra inspiración.


https://youtu.be/Bvwjwt2_3vo

Programa especial de la tv argentina sobre Johan Cruyff, 25 minutos.




"Jugar al fútbol es muy sencillo, pero jugar un fútbol sencillo es la cosa más difícil que hay".








1.- "Es más valioso tener un estilo que ganar un título"


2.- “El fútbol siempre tiene que ser algo divertido”


3.- “La cruz de los equipos grandes es que cuando empieza el partido con 0-0 has perdido dos puntos y tienes que ir a buscarlos”


4.- “La solución que parece más fácil es la más difícil”


5.- “El dinero tiene que estar en el campo, no en el banco”


6.- “Si tú tienes la pelota, el rival no te puede marcar”


7.- "Los italianos no te ganan, pero tú sí que puedes perder contra ellos"


8.- "Represento una época que dejó claro que el fútbol bonito es divertido y que, además, con él se conquistan triunfos"


9.- “Al fútbol se juega con la cabeza"


10.- "Tienes que estar en el lugar adecuado en el momento adecuado, ni demasiado pronto ni demasiado tarde."


11.- "Mis delanteros solo deben correr 15 metros, a no ser que sean estúpidos o estén durmiendo"


12.- “Si un rival se desmarca bien, la solución es que no le marque nadie: así no se desmarcará”


13.- "Toda desventaja tiene su ventaja"


14.- “En el mundo de los ciegos, el tuerto es el rey, pero sigue siendo el tuerto”






SOLIDARIO HASTA EL ÚLTIMO MINUTO.

Johan colaboró con el partido de  homenaje a Anty García en Pemià, donde rodamos muchos planos para el documental "el lado mágico de la fuerza", hace tan solo un par de meses. 




jueves, 17 de marzo de 2016

Gumer.



Se nos ha sido para siempre un crack que nunca dejó de pensar a lo grande, mirando hacia las estrellas. Un genio en la creación con metal.

Había construido muchas escenografías para La Fura dels Baus, como el Home del Mil·leni, La Bola, Los Gigantes de Metracrilato, un botafumeiro gigante... guapo, simpático y educado.

Lo conocí desde la distancia y se ganó mi admiración. Mi amiga y compañera de Blanquerna Sílvia Sáez sí que pudo tratar profesionalmente con él. 

La persona con la que conecté fue su pareja, Laia. A través de Miquel Pongiluppi, inicié una relación de free lance publicitario con la Fundació Banc dels Aliments. Allí estaba ella, como responsable de comunicación. 

Después de muchos años relacionándome con Directores/as de Mkt o de Comunicación de todos los colores,  pensé desde el primer día que haríamos un gran equipo. Ese año, 2011, lanzamos "Ho donem tot", un cambio de vista, de chip, de percepción, un antes y después en la historia del Banc.

Rodamos cinco spots con Take Ad Way, vivimos de cerca el buen hacer de Xavi Admetlla, Marc Cubells, Joan Rion, un equipo que me volvió a convencer en 2015 con L'anorèxia no és culpa de ningú.

Seguimos juntos dos años más, hasta que Laia lo dejó. Creo que realmente lo dimos todo. Y funcionó. Batimos todos los récords de recogida de alimentos.

Conocí también en esa época a Manel Masià, implicado ilustre, el hombre de Les Terres de l'Ebre, indepe, tranquilo y con muy buen criterio. Su socio, Berna, es un director de arte espectacular.

Siguen en el Banc profesionales tan interesantes como Miquel Altarriba, Montse Pomarol, Pere Pujadó o Ramon Guardia y lamentamos mucho la pérdida de Antoni San Salvadó.

Los vínculos con Laia fueron muy potentes, muy sólidos, amistad en estado puro.

Hace dos años me comunicó que Gumer tenía cáncer. Se lo tomaron con gran actitud, positivismo y ganas de luchar.

Pareció que tuvieron el tema controlado durante algún tiempo, se encontraba mejor, recuperaba.

Luego altibajos, tobogán y montaña rusa... 

...hasta que ayer me llamó Belén para comunicarme la noticia.

Sentí cómo una estructura se desmontaba. El hombre de los sueños inmensos se había dormido para siempre.

No he visto a Laia pero sé que se ha roto. En mil pedazos.

Yo he llorado a mares, pero ella ha llorado los cinco océanos.

Pero también sé que poco a poco, con el tiempo, volverá a recuperar su gran virtud y su gran valor: la pasión.

Poco a poco, el armazón de hierro pasará a ser de metacrilato y luego transparente, como es ella.

Intentaré ser fuerte y mantener los hombros a punto.

Pero también seré yo. Y me derrumbaré por momentos. No pienso interpretar ningún papel.

Se ha ido un artista singular, inusual, especial.

Nos ha dejado un legado impresionante.

Y un mensaje: se puede hacer magia con el corazón.




Gracias, Gumer.