jueves, 29 de septiembre de 2016

La sonrisa de Ana Morgade (el club de la comedia remix).






https://youtu.be/h6N5EBh6PtY

Monólogo "pensar" (2012).



La presentadora de "El Club de la Comedia" desde noviembre de 2016,  es una de esas personas que contagia optimismo, vitalidad y alegría. Su sonrisa es muy especial, muy intensa. Es una payasa que sabe reírse de si misma, improvisar y compartir tonterías.

Fan de Monthy Phyton, coleccionista de muñecos, 37 años, sino zodiacal de scorpio, sensible y solidaria, ha practicado muchas veces esa agria situación de hacer reír a los demás mientras estás llorando por dentro.

Admira a Julio Cortázar, dibuja muy bien, es una crack del mus, le gusta conversar, ir de cañas y no acostarse demasiado tarde.

Ana es una soñadora que podría meterse a productora teatral en plena crisis, para defender la libertad creativa. Además, tiene mucho, muchísimo talento.

Sabemos que es bastante freak, capaz de improvisar planes, muy ingeniosa con las palabras, le asustan los perros, le gusta el rojo, el amarillo, el verde, el lila y el negro, los demás colores no le llaman demasiado la atención.

En la intimidad es muy sensible y algo llorona. Su empatía le hace identificarse con protagonistas de películas y letras de canciones.

Su corazón es enorme. Generosa, solidaria, reivindicadora, activa. También es tozuda y cabezota.

Le gusta mucho acariciar, besar y abrazar, es muy expresiva con los/as amigos/as y en cambio muy reservada cuando se trata de hablar de cosas íntimas.






https://youtu.be/N-NdyyHc_Gk

Monólogo "por qué runner" ? (2015).


En una tertulia, estaría muy a gusto con Faemino y Cansado, se parte con Javier Coronas, gesticula mucho y tiene expresiones muy propias que forman parte de su sello personal.

Sus gafas son la extensión de su carácter. Le gustan grandes, redondas y marrones, aunque sin ellas también es muy atractiva.

Ana es una exploradora nata. Su inagotable curiosidad hacen que siempre esté en permanente descubrimiento.

Si le dices escucha esto o mira aquello, seguro que busca un momento para hacerlo.

Le gusta mucho la publicidad, aunque a mi no me gusta un anuncio que ha protagonizado hace poco.

https://youtu.be/5psaUmyn2nA

Tiene cero participación, muy pocos segundos, el montaje la dejó fuera de juego.

Es una persona divertida, cercana, pasional, loca, auténtica, lunática, inteligente, innovadora, lúcida, creativa, sincera, atractiva, inusual, cariñosa, tranquila, reflexiva, impulsiva, con carácter, fascinante, luchadora.

Admiro su visión positiva de la vida.

(Si crees que el vaso está siempre medio lleno, tienes más ganas de perseguir sueños.)







"La tele da mucho por muy poco"

"Lloro con los anuncios"

"Una vez hice de langostino gigante en una fiesta"

(Ana Morgade).































sábado, 17 de septiembre de 2016

Esos rincones que son tan especiales para ti.






"El verdadero viaje del descubrimiento no consiste en ver nuevos paisajes, sino en tener nuevos ojos."-Marcel Proust.

"Vayas a donde vayas, ve con todo tu corazón". -Confucio.



Seguro que has descubierto lugares especiales, únicos y escondidos.

Tienen el valor añadido de que no los conoce todo el mundo.

Tienen ese componente misterioso que los hace deseables.

Son esos lugares donde te sientes diferente, lejos de las multitudes. Suelen ser rincones privilegiados, con vistas maravillosas al mar o a la montaña, espacios donde no importa que pasen las horas y donde ningún whatsapp o mensaje intrascendente conseguirá que volvamos al stress y al asfalto.

Son como pequeños tesoros que compartimos con personas escogidas, recomendaciones que van más allá de visitar lo más tópico de cada ciudad.




















Tal vez lo mejor de esos rincones son las conversaciones que se generan entre personas con buena química, mientras saboreas una copa de vino y algo para picar.

Más allá del entorno, el local o la carta, lo que más nos impacta son las buenas sensaciones que provoca en nuestro espíritu. 

Te apetece volver, pero prefieres escoger el momento, dosificar su encanto, compartirlo con alguien que significa mucho para ti.

No tienen nada que ver con el lujo, el famoseo o las tendencias.

Tienen mucha más relación con la autenticidad, la transparencia o la sinceridad.

























Seguro que al leer este post has pensado en el tuyo

En ese sitio único donde vas a llevar a tu amigo o amiga que hace tanto tiempo que no ves.

En ese rincón ideal para plantear temas que fluyen más y mejor.

En esa magia que nos ayuda a pronunciar palabras bonitas.

Estás pensando ahora mismo, tal vez, que sería una buena idea volver.

Sabes muy bien de que estoy hablando, por eso te invito, si quieres, a decirnos cuál es.

Si prefieres no hacerlo, lo entenderemos. Forma parte de tu mundo y de tu vida.

A veces, los detalles y las pequeñas cosas son mucho más importantes de lo que parece.




P:D. El porche de la Escuela Oficial de Idiomas de Gijón, ha sido sin duda el espacio de encuentro más importante para mi durante los últimos 25 años. 




























Fotos:


1. En "la caleta", Sitges, con Marta, Luisa y Gara. 2. Chiringuito de la playa de Barro, Asturias.

3- Mi habitación-santuario musical. 4- Vista desde el terrado de mi edificio.

domingo, 11 de septiembre de 2016

La vida es como el arco iris.






Foto : néon creado por Enrique Baeza, gran artista y fuente de inspiración.

www.enriquebaeza.com

"Trato de aplicar colores como palabras que forman poemas, como notas que forman música."
  Joan Miró




Cuando estoy melancólico, soy azul oscuro, el blue de la noche americana. Esa sensación de cierta fragilidad, de sentir que te falta algo o alguien. Ese deseo de encontrar nuevos alicientes. De pasear sin rumbo, de desear algo inesperado.

Cuando estoy muy aburrido, soy gris, ese gris vulgar e impersonal al que no suelen hacerle caso. Esa mirada al vacío, esa pasividad incómoda, esa monotonía absurda, ese estado donde prefieres esperar acontecimientos.

Si me siento pasional, soy rojo intenso. El estado ideal para inventar, crear, experimentar y soñar. El sentimiento idóneo para cantar, bailar y contagiar ilusión.

En los momentos de relax, soy verde, soy paz, tranquilidad y pausa. Me siento como en un valle inmenso, sin que nada pueda perturbarme. Soy feliz escuchando el silencio y contemplando los lagos espirituales y las lagunas en la agenda de citas.

Si quiero sorprender a los demás y a mi mismo, soy lila, soy disruptivo. Me siento feliz improvisando, invitando a los demás a jugar conmigo, a aparecer por una calle céntrica sin tópicos y sin convencionalismos.

Si percibo derrota, soy negro, negro de tristeza. Negro que iré convirtiendo en gris cada vez más claro, hasta que me levante y vuelva a luchar.

En situaciones de extrema felicidad soy naranja, porque se tiene que notar.

Cuando escribo, intento ser slow, color azul turquesa, para no correr, para fijarme en los detalles, para escoger mejor las palabras.

Existe un color adecuado para cada situación. A veces lo tenemos crudo. En otras ocasiones nos ponen verdes. En algunos momentos aparecemos rojos de vergüenza. De vez en cuando nos cae un marrón.

A veces perseguimos sueños de colores. A veces nos ponemos morados. Nuestra vida va del rosa al amarillo. A veces esa canción de jazz suena granate. A veces las caricias son pistacho. Y los besos, multicolor.

A veces el mar azul es naranja, la hierba verde es ocre, el asfalto negro es plateado, la nube blanca es gris, el camino marrón es caramelo, la mirada de tu amiga es transparente, la piel blanca es chocolate,    el otoño amarillo y la primavera... granate"




Siempre he pensado que los besos tienen color. Cierras los ojos y vuelas, mueves los labios y te derrites. A veces son sutiles, a veces son el preámbulo de una sinfonía o el salto a las aguas de una cascada. Los besos pueden ser azules para calmarte, rojos para encenderte, verdes para inspirarte o violeta para sorprenderte.

Siempre he pensado que el sexo tiene color. Puede ser rojo intenso o gris metalizado. Explosivo y volcánico o sutil y delicado. Con preámbulos azules y revolcones naranja.

Siempre he creído que las canciones tienen color. Las hay amarillas o naranjas, las que te invitan a bailar. Puedes escuchar el rosa en muchas baladas, el gris en los blues y el negro en el hard rock. El folk tiene color hierba. El rock alternativo es fucsia.

Siempre he tenido la convicción de que los libros tienen color. Los históricos tienen gama de ocres, los futuristas son azul metálico, los reflexivos son blancos y los que hablan de publicidad, multicolor.

Siempre he comentado que las películas tienen color. Las de Ridley Scott son azules, las de Tim Burton, negras, las de Clint Eastwood marrones, las de Spielberg verdes, las de los Coen lilas, las de Gondry, amarillas, las de Scorsese gris metálico, las de Hitchcock azul oscuro.

Siempre he pensado que la vida tiene color. Algunos días te levantas vital, optimista, enérgico/a. Son los días rojos, amarillos, naranjas o verdes intensos. El gris domina el mundo de las dudas. El negro te puede llevar a lo cool, lo elegante o la tristeza. Las jornadas movidas son magenta. Cuando te toca pensar, aparece el cyan.

No hay color. No todo es blanco o negro.

Es mucho más emocionante cambiar de registro.














Foto Cataratas Iguazú: Lara Mateo.