sábado, 7 de septiembre de 2013

Sobre angeles y demonios.




"Mata a mis demonios y mis ángeles morirán también" (Tennessee Williams).


http://youtu.be/2KM1hZOS3P4

("discover satanism" de China para el Festival de Sitges 2013)



Una de tantas teorías que explican la existencia y convivencia del ser humano es la que afirma que existen entre nosotros ángeles y demonios, camuflados/as entre otras personas que no son ni lo uno ni lo otro. Desde los tiempos del renacimiento, desde Santo Tomás de Aquino y Platón hasta Dan Brown, nos ha fascinado su posible presencia y este hecho ha inspirado libros, películas y canciones.

Los/as demonios/as serían lo que Bernardo Stamateas llama gente tóxica, en palabras del propio autor :

"En nuestra vida cotidiana no podemos evitar encontrarnos con personas problemáticas. Jefes autoritarios, vecinos incómodos, compañeros de trabajo o estudio envidiosos, parientes que siempre nos echan la culpa de todo, hombres y mujeres arrogantes, irascibles o mentirosos… todas estas personas «tóxicas» nos producen malestar, y algunas pueden arruinarnos la vida, destruir nuestros sueños o alejarnos de nuestras metas."


Dicen que es absolutamente inútil intentar transformar a un autentico /a demonio/a. Disfrutan con el mal ajeno, les complace el fracaso, se aprovechan de los corazones nobles, frenan cualquier iniciativa solidaria, se burlan de la generosidad y su vida se sustenta en el poder y los beneficios materiales.
Según la tradición cristiana, un ángel no tiene forma material, pero otras versiones apuntan a que son el auténtico contraste de los demonios. En nuestra vida cotidiana decimos "tiene ángel" cuando alguien destaca por su carisma, por su carácter afable y por su talento. Afirmamos que "es un ángel", cuando el perfil solidario, generoso y protector destaca por encima de todo. Compartimos la frase "es mi ángel de la guarda" cuando alguien nos ha salvado de muchas situaciones difíciles. Decimos "tiene cara de ángel", cuando nos referimos a la inocencia y a la bondad.

Se atribuye a los ángeles cualidades premonitorias, telepatía e incluso la capacidad de transformar el futuro inmediato. Su presencia se detecta de forma muy química, es una percepción de bienestar y complicidad.

La teoría de los ángeles caídos (eminentemente religiosa y cristiana), habla de que los demonios son consecuencia de una rebelión de un grupo de ángeles, que fueron confinados por Dios al infierno.

Dicen que los ángeles son tierra y los demonios, fuego.

La inmensa mayoría de nuestros conocidos no son ni una cosa ni la otra porque, por lo visto, o bien son demasiado transparentes y vulnerables (agua) o demasiado livianos/as o superficiales (aire).

No estoy de acuerdo en el sentido literal con lo que comento en el post, pero desde el punto de vista metafórico y emocional, es cierto que determinadas personas tienen algo especial, un toque mágico, un talento diseñado para el optimismo y la solidaridad, un sexto sentido para aconsejar y proteger, un influjo inspirador para el grupo con el que se relaciona.

Todo lo contrario sucede con personas que son expertas en desmotivar, sembrar la duda, desestabilizar, frustrar, fastidiar o poner palos a las ruedas.

Quisiera preguntaros si a lo largo de vuestra vida os habéis encontrado con personas ángel o demonio, para establecer una conversación interesante entre todos/as :)


Gracias.




foto : Carla, un ángel, sin duda.




7 comentarios:

  1. Muy, pero que muy interesante la pregunta; claro que he encontrado demonios, por cierto muy bien descritos en el post. Por desgracia existe la gente tóxica, algunos 100%, todo lo que hay a su alrededor queda contaminado. Pensaré un poco y explicaré mejor mi respuesta en el bloc!



    Sacramento López

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  2. Este post es fantástico. Por desgracia que una persona se suicide, otras renieguen de su familia, otras tengan depresiones, baja autoestima, y que otras tengan la necesidad de ejercer el control y el poder, la indiferencia, la crítica, el desprecio... son el resultado de familias tóxicas. Pero inevitablemente hay "perlas" el el camino, y unos pocos "brillantes", unos 4 que si estás atento aparecen a lo largo de tu vida, por no hablar de los "amarillos" , me baso en un par de libros de Albert Espinosa. Y es cierto. Es bueno estar conectado para encontrartelos. ( Yo desde pequeña ya siempre andaba girándome para intentar "cazar" por sorpresa a mi ángel de la guarda xD, y eso que no tenía una educación cristiana practicante, pero creo en ell@s! en l@s Ángeles Y admiro a las personas nobles de espíritu, y la injusticia más grande son las carencias emocionales de los demonios, porque nadie nace demonio. No creo en la maldad innata. Y también opino que un "ángel" se hace con esfuerzo y constancia, rectitud de espíritu, y no es el camino fácil. Será un ángel para aquel que se cruce en las circustancias más favorables, a través de la "serendipity" . Eso creo Saludos!


    Penelope Guajanna.

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  3. Angeles y demonios existen por el poder que nosotros les damos. Me atrevo a pensar que son nuestro propio reflejo allá "fuera" donde creemos que existe la "realidad" y no es más que nuestra experiencia subjetiva. Nosotros mismos somos a la vez ángeles y demonios, creando con nuestros propios pensamientos lo uno o lo otro, incluso creando una alucinación sobre el comportamiento de los demás. ¿Gente tóxica? ¿Existe o es la lectura que nosotros hacemos de su conducta? Juzgamos muy rápidamente las actuaciones ajenas... ¿Acaso no es eso igual de tóxico? Ángeles y demonios: una cuestión de expectativas sobre nosotros mismos y los demás. Por supuesto, mi opinión, que como traseros...cada uno tiene una. Felicitats pel post Wake!!!

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  4. Sigo intentando responder a tu pregunta. Como ya he comentado, me he encontrado gente tóxica en mi vida. En la docencia eso es muy peligroso pero es así. Los humanos estamos compuestos por aspectos angélicos y demoníacos, es curioso como afloran unos u otros en función del grupo que te rodea.
    Me intento explicar: si perteneces al grupo, entonces estás rodeado de "seudoángeles", el grupo te mima, te cuida, te defiende...Incluso vas aceptando que el grupo hable mal de los que no pertenecen a él. Hacen bromas a costa de otras personas, critican sus comentarios, su forma de hablar, vestir…resulta divertido sí pero cuando abres los ojos la visión es terrible.
    Empiezas a comprender que el hombre es un animal gregario y que a veces es capaz de aprobar acciones dictadas por el grupo pero que su conciencia no aceptaría en situaciones de verdadera autocrítica, por desgracia la historia nos da continuamente muestras de ello. El grupo piensa por ti. Pero un grupo necesita un líder y aquí es donde puedes encontrar al demonio.
    Como en las mejores pelis o en la literatura, el demonio es atractivo/a, ingenioso/a, simpático/a, te atrae como un imán. Te va inhalando el veneno poco a poco y a veces no te das cuenta de la tela de araña, otras veces sí y sabes cómo salir, huir de su influencia. Ves a los que quedan en su ámbito de acción y no sabes cómo enviarles señales para que entiendan que viven en una trampa, en una pesadilla.
    También he conocido ángeles, claro que sí, y me han ayudado mucho como amigas o como referentes, son personas que están ahí pase lo que pase y que aunque estés mucho tiempo sin contacto siempre responden. Curiosamente no suelen tener acólitos, no necesitan de la adoración de los otros para ser como son. Somos complejos, somos ángeles y somos demonios, podemos ser tóxicos, pero unos más que otros.


    Sacramento López.

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  5. Pero un grupo necesita un líder y aquí es donde puedes encontrar al demonio.
    Como en las mejores pelis o en la literatura, el demonio es atractivo/a, ingenioso/a, simpático/a, te atrae como un imán. Te va inhalando el veneno poco a poco y a veces no te das cuenta de la tela de araña, otras veces sí y sabes cómo salir, huir de su influencia. Ves a los que quedan en su ámbito de acción y no sabes cómo enviarles señales para que entiendan que viven en una trampa, en una pesadilla.
    También he conocido ángeles, claro que sí, y me han ayudado mucho como amigas o como referentes, son personas que están ahí pase lo que pase y que aunque estés mucho tiempo sin contacto siempre responden. Curiosamente no suelen tener acólitos, no necesitan de la adoración de los otros para ser como son. Somos complejos, somos ángeles y somos demonios, podemos ser tóxicos, pero unos más que otros.

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  6. He conocido al menos a un/a angel en cada una de las micro ongs para las que he trabajado : plataforma ELA, Ethos, Okume AZ, Ampert, Afac, Aprenentatge Servei...:)

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  7. "un ángel: mi profe de Latín, Elena... puff! demonios:demasiados..."




    Hanna Rayan

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