lunes, 5 de diciembre de 2011

El cansancio físico y mental mata la creatividad. (kill bill remix)

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"... moltes gràcies per la conferència, dir-te que a molts de nosaltres ens va semblar simplement perfecte..." ( María Serra Molist).



Lo que pone en el titular es una obviedad, pero hay muchas cosas en nuestra profesión que nos negamos a cambiar, aunque sabemos que estamos equivocados. Someter a un equipo creativo a una presión constante y permanente, reducir los procesos a un tiempo récord, plantear jornadas laborales de doce horas, salir tarde cada día, practicar la política del grito y la amenaza y encima pedir más de cinco versiones de cada campaña es absurdo, ineficaz, irracional, inútil y patético. Una mente cansada y con el disco duro siempre lleno, un cuerpo castigado por la taquicardia, el stress, las contracturas o por los nervios en el estómago, jamás rendirá a un alto nivel.

Por supuesto que hay que exigir el máximo y si un día es necesario hacer más horas, se hacen. Pero convertir en costumbre una fórmula tan castigadora no tiene ningún sentido. No podemos pasar del briefing a la ejecución sin apenas pensar. No podemos resolver campañas como si estuviéramos en una hamburguesería en hora punta. Tenemos que recuperar los momentos para conversar, las excusas para sentirnos formando parte de un proyecto, la satisfacción por las cosas bien hechas. Somos una máquina de quemar talento, un monstruo que no quiere sabe nada de la cantera, de la reflexión, de la paciencia o de los procesos menos acelerados.

La creatividad necesita recuperar la esencia de las agencias motivadas, donde sus profesionales comparten música, series, películas, blogs y tienen el estímulo de buscar la innovación, el atrevimiento y la originalidad. No podemos ser esclavos de cumplir guide lines o proceder según lo que nos dicta el cliente.

Nuestro gran valor, nuestra diferencia, lo que nunca podrá hacer una agencia de medios o una productora se llama precisión en la interpretación de un briefing, acierto en detectar los insights, los valores o los beneficios y capacidad de sorprender en el storytelling. Cambiar la manera de trabajar pasa por reivindicar el espíritu de Bernbach, Hopkins, De Bono, Lowe, Fallon, Ricarte, Hegarty, Web Young o Mihaly : relacionar y combinar de forma constante... con algo de tiempo para pensar.

Del mismo modo que no puedes obligar al pensamiento a ir a un ritmo tan rápido en el mundo laboral, deberíamos reflexionar sobre si es mejor que nuestros alumnos/as vinculados /as a materias creativas acumulen trabajos o plantear experiencias o situaciones que les hagan entender las cosas, asimilarlas y poderlas aplicar en la vida real.

Tal vez deberíamos hablar más, tutorizar más. Si aplicamos el mismo criterio en la facultad que en la oficina, multiplicaremos exponencialmente un error. La universidad permite enseñar valores, procesos, historia, tendencias, casos, fórmulas y maneras, pero si incluímos la palabra aceleración es posible que nos equivoquemos. Un estudiante que hace 40 trabajos al año, no busca la calidad, sino cumplir con los plazos de entrega.

En la Agencia y en las aulas, tenemos que buscar la manera de conversar más, compartir más, pensar más, re-plantear, re-inventar, renovar,  intentar ser cada día mejores, no personas cansadas físicamente y castigadas mentalmente. No podemos ser galgos que persiguen a una liebre de forma compulsiva.



foto: conferencia de richard wakefield "cuando la publicidad comunica valores", lección inaugural Universitat Pompeu i Fabra, 23-11-2011.

10 comentarios:

  1. Cabe uno más en tu club de fans?

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  2. Todo el mundo dice que está de acuerdo conmigo, pero nadie está dispuesto a cambiar nada...

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  3. No sabemos rectificar ni reconocer los errores.

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  4. El día de la conferencia me lo pasé genial y estuve muy arropado por la universidad y por los estudiantes. Muchas gracias.

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  5. q gran verdad. Ojalá hubiera tenido más profesores q pensasen así en la uni.

    Ro-Moly.

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  6. Richard, totalmente de acuerdo.
    En nuestra agencia intentamos ser "buenos jefes"... y las horas las hacemos nosotros :)
    Hace un par de semanas organizamos un finde rural, para poder hacer un poco de piña.
    Y funciona.
    Cuesta mucho crecer, mucho. Cuesta muchísimo encontrar a gente válida. Por suerte, nosotros lo vamos logrando día a día.
    Pero, ostia, cuesta.
    Queremos llegar a tener un equipo humano de buena gente. De profesionales, pero ante todo, de personas con las que compartirías unas vacaciones.
    Porque, al fin y al cabo, van a ser tu familia.

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  7. Esta manera de pensar me parece estupenda, felicidades.

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  8. Perdoneu, però algú ho habia de dir !!!




    Polònia.

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