jueves, 15 de diciembre de 2016

Introducing: el lado oscuro.







"No hay ninguna sociedad que está libre de elementos negativos. Hasta el rosal tiene espinas."


Conozco a demasiadas personas que siempre están pendientes de lo que no funciona. De lo que va mal. De los errores, los fallos, los despistes, de cualquier cosa que refuerce su talante negativo.

Son auténticas maestras en ofrecer argumentos para criticar, desmontar, desacreditar y sembrar la duda.

Son especialistas en pronunciar frases como "algo esconde, "sonríe demasiado", "no me convence", "no mata", "no funciona".

No pidas que den un paso al frente y sean pro-activas. No pidas que trabajen en equipo. No pidas que reconozcan los méritos de los demás.

Ejecutan magistralmente su rol trabajando a medio gas, especulando, practicando la hipocresía, la manipulación, las medias tintas y la doble moral.

Cualquier excusa es buena para poner el grito en el cielo, montar un pollo, enviar whatsapps a diestro y siniestro, hacer que un pequeño error se convierta en una falta gravísima.

Celebrar éxitos en grupo, no es precisamente su especialidad. Compartir experiencias o conocimientos, tampoco.

Encontrarás a miembros/as de el lado oscuro en cualquier empresa, entidad, facultad, partido político o asociación. Su misión (a veces inconsciente) es apagar la alegría, matar la ilusión, abortar cualquier movimiento que no esté controlado ni cumpla con unas supuestas normas impuestas por un lobby.

Por supuesto que nunca te abrazarán, ni te dirán que lo has hecho muy bien ni pronunciarán palabras bonitas. Más bien te recordarán el tópico de quien bien te quiere, te hará llorar.
Saben cómo potenciar el miedo y la inseguridad, cómo manipular la realidad con su falsa sonrisa.

El lado oscuro triunfa cuando ha conseguido inculcarte presión, ansiedad, stress, cuando su continua gestión de la negatividad ha podido con tus nervios y con tu salud.



" Si no escalas una montaña, jamás podrás disfrutar del paisaje" 
























Por suerte, cada uno construye su mundo, su espacio, sus relaciones, los ojos con los que ver y el corazón con el que sentir.

Podría hablaros de Jorge Gómez Monroy, el creativo multipremiado que lo dejó todo para escribir, experimentar y amar el tango. Se dejó atrapar por la pasión, puso rumbo a Buenos Aires, se lanzó al mar del bandaléon. 

Podría hablaros de Nuria Casadó, la incombustible activista en favor de los refugiados, siempre con una sonrisa y una palabra amable en los labios.

Podría hablaros de cientos de voluntarios que han ido a Idomeni, a Lesbos, a Bombai, a Nepal.

Pero no hace falta buscar ejemplos excepcionales.

Cada día, en mi ciudad, en mi barrio o en mi facultad, me encuentro a personas enfermas de creatividad y de ilusión. 

Personas con muchas ganas de aprender, con deseos de compartir, con la intención de crecer en compañia, con el objetivo de mejorar, capaces de contagiar positivismo.

No son todas las que yo quisiera, tal vez son minoría, pero son muy grandes.

No les gusta aparentar, ni salir en las fotos ni en la prensa, pero son estrellas.

Cuando hablas con ellas, notas el brillo en sus ojos, notas la química encendida, notas su espíritu inquebrantable, notas el sabor de lo auténtico.

Gara, Sandra, Manolo, Sergio, Gio, Steven, Eli, Mario, Sander, Wi, Keco, Miquel, Astrid, Gerard, Enrique, Roger, Hajar, Marta, Manel, Ana, Carlos, Diana, Daniela, Daniel, Jesús, Pablo, Silvia, Eva, Pilar, Josep, Amalia, Andrea o Lara, forman parte de la resistencia, saben utilizar la fuerza de la honradez, de la humanidad y del sentido del humor.

Persiguen sus sueños con fuerza, expresan su pasión, son las personas que pueden cambiar el mundo con constancia, con tesón y con humildad.

Tienen la generosidad en su ADN, cuidan los detalles y son intensas.

Son duras de pelar, no se rinden fácilmente, son realistas para cambiar la realidad.


Nunca jamás consentirán que la noche venza al amanecer.









"Basta de sucedáneos de vida y estímulos falsos. Basta de destinos prefabricados y sueños prestados de otras cabezas. Basta de asuntos pendientes. Basta de excusas"

Merçe Roura Más.



Foto libro: "cuando eros y tanatos bailan tango", de Jorge Gómez Monroy.








2 comentarios:

  1. Acabo de leer tu post el lado oscuro y, a pesar de haberlo leído desde mi móvil, has conseguido emocionarme. Gracias, amigo, por tenerme presente. Veo que, a pesar de la distancia, a pesar de haberme ido, no lo he dejado todo. Me queda la gente como tú. Un abrazo enorme. Gracias!

    Jorge Gómez Monroy.

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  2. Veamos!! El lado oscuro siempre está presente haciendo de las suyas. Pero en éste mundo se olvidan que también hay "ángeles" como tú. Gracias por ponerme al lado siempre de la luz. Comparto totalmente tus palabras. Y pido que nunca se nos apague la luz. Que tengamos siempre para pagarla jeje.


    Amalia Campos.

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