Somos adictos al café.






Post dedicado a Paula Garrofé.



Está claro, una empresa sin máquina de café o sin un bar cercano es inimaginable.

Allí peregina la creativa eufórica, el ejecutivo fuera de sus casillas, la becaria estresada, el producer obcecado, el junior intrépido, el planner en busca de insights, la community manager a la caza de redes sociales.

Allí se escuchan monólogos pasionales, confesiones privadas, chismorreos contrastados, putadas con premeditación, celebraciones pasadas de vueltas, chulerías momentáneas, chistes, bromas, imitaciones y anécdotas varias.

Allí se escuchan frases tópicas y recurrentes, nombres "en clave" como "el ogro", "la serpiente", "el delfín", "la mantis", se consumen donuts, croissants, bocatas, palmeras y colesterol en vena.

Allí se enseñan fotos de las farras, recuerdos de los viajes, se intercambian tatus, pins, chapas, pulseras, cintas de pelo, direcciones de facebook, instagram, tik tok y whatsapps.

Allí se especula, se fabula, te inspiras, se montan bulos, películas, rumores y fantasías. Allí aparecen los comentarios sobre la ropa, los zapatos y los complementos. Se habla del partido del fin de semana, de los encentros de Tinder, de la serie a la que eres adicto/a o lo que dijo esa famosilla jarta de bótox.

 Allí se da la bienvenida o se despide con cariño. Se ríe y se llora. Se chilla y se  calla. Se sueña y te despiertan. Se lucha y se da la mano. Se gana y se pierde. Te enciendes o te apagas. Te recuperas de una noche loca con la ayuda del ibuprofeno.





Das las gracias, pides perdón o te pasas de la raya... es un ritual, un símbolo, un mito, una leyenda.

Puede ser un espacio habilitado en la oficina, una máquina de monedas o el bar de Nacho al que has ido durante los últimos doce años. Quince-veinte minutos que forman parte de tu cotidianidad. Esos sonidos, esos olores, esa luz, esos cuadros, esa taza...  nada que ver con el té, mucho más flow.

El café es una necesidad, una adicción, una parte fundamental en la vida de la agencia...y de la uni :

Es muy eficaz después de empalmar la noche con la clase de las 8,  para aguantar el taladro de la asignatura que se convirtió en invitación al whatsapp.

Para digerir ese gin tonic de marca desconocida o ese whisky que de escocés solo tiene las rayas de la falda. Para odiar a Laura porque se lo montó con Pepe, para pedir perdón por decir cosas que ni recuerdas, para volver al mundo real, para recordar dónde dejaste la moto o cuál es el nombre de la persona que por la mañana se ha despertado a tu lado.

 Para eliminar los nervios del examen o la presentación del TFG, para criticar a los famosillos o  la ropa de Marcos, para conversar con el profe de seminario o simplemente para no ir a clase y seguir hablando de tonterías.


El café es tu cómplice y lo sabes.


- "ponme un café corto de café, con la leche desnatada, descafeinado y sin azúcar"

- "eso es como si dijeras : hazme el amor sin preámbulos, rapidito y con orgasmo corto.

(escuchado en un bar de Barcelona).


"sin café no soy persona","mataría por un café", "no me preguntes nada hasta después del café", "el café es sagrado", "estaré mucho mejor después de la segunda taza de café", "si no me traes un café ahora mismo gritaré", "el lunes sin café sería una pesadilla" , "Dios, un café antes de que me duerma de pié".



Me voy a tomar un café para que se me quite el sueño de vivir una vida a tu lado.

Sin café mi personalidad es completamente indefinible.

Café, libros y lluvia. El día perfecto.

Un día sin café es como... es broma, no tengo ni idea de cómo debe ser.



FEEDBACK


Maravilloso post, una oda al café claramente y muy bien escrito.

Gracias por dedicarme palabras tan bonitas con ese toque de humor.

¡Me encanta! ☕👌😊


Paula Garrofé.





Comentarios

  1. Maravilloso post, una oda al café claramente y muy bien escrito.

    Gracias por dedicarme palabras tan bonitas con ese toque de humor.

    ¡Me encanta! ☕👌😊

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