viernes, 27 de noviembre de 2015

Avanzar pasa por detenerte (the 10 minutes theory).



                                Foto de Victor Dupuis.



Tu vida es un ritmo constante e incesante de compromisos, whatsapps, mails, reuniones, informes, llamadas y comidas. Tu móvil es el compañero de viaje habitual, con el que hablas más que con las personas en tres dimensiones. Eres un esclavo de hacer y hacer y hacer, por eso tu máquina se acabará averiando y su reparación te costará muy cara.

Una de las grandes cualidades que debe tener quien se dedica a la comunicación es observar, como muy bien apunta el maestro Joaquín Lorente. Observar el entorno, observar a las personas, observar la competencia, observar la cultura, observar la naturaleza y el arte, tener perspectiva para decidir.

Tu disco duro saturado necesita respirar de vez en cuando.

No te sientas culpable por bajar el ritmo, buscar paréntesis o planificar momentos de ocio.

No puedes avanzar sin detenerte a pensar.

Si sueles llegar siempre tarde a las citas, te olvidas cosas, tu respiración es acelerada y te sudan las manos, si cuando ya estás en un sitio estás pensando en el siguiente: cuidado, le pones la alfombra roja al stress.

Si tu familia dice que apenas te ve, si muchas personas no pueden contar contigo porque no tienes tiempo, si estás cansado o de malhumor, cuidado porque tu cuerpo te dará un aviso tarde o temprano.

La recarga de tu cerebro puede ser más fácil de lo que crees.

En vez de desayunar en 5 minutos, desayuna en 15.

En lugar de comer en 30 minutos, come en 40.

Llega 10 minutos antes a las reuniones, clases o compromisos, para tomarte un café.

Busca 10 minutos para caminar a ritmo lento, para disfrutar del paseo.

Escucha 10 minutos de música cada día.

Desconecta el móvil al menos 10 minutos cada día. Y siempre durante las comidas.

No pasará nada. Llegarás igualmente a todo.

No contestes a todos los mensajes de forma inmediata.

No hables de trabajo las 24 las horas al día, hay otros temas de conversación.

Recupera tus hobbies, esas cosas que te gustan y te hacen sentir bien.

Conversa sin prisas con personas a las que aprecias.

Comparte tus preocupaciones, no te lo guardes todo para ti.

La lista de personas que han caído por stress de mi alrededor es muy larga e incluye infartos, pinzamientos de columna, ictus, derrame cerebral...

Bueno, yo también caí en su momento, por eso intento aprender de mis errores.

Si te detienes a pensar, rindes mejor.

Si vas resolviendo tus tareas de forma compulsiva, tu nivel de calidad irá bajando de forma inevitable.

No te engañes, bajo presión no trabajas mejor, es un tópico y una teoría creada por los explotadores.

No te engañes, no puedes con todo, es falso eso de mientras el cuerpo aguante.

Si des-aceleras, encontrarás más y mejores soluciones a las cosas.

Dedicada 10 minutos a repasar este post y piensa si estás en situación de riesgo.

Quiero verte en plena forma y feliz.

Quiero que seas un/a gran comunicador/a, no un robot obsesivo.

Entiendo perfectamente que tener una nómina es una gran suerte. Es normal que como profesional le pongas ganas e ilusión ... pero si te da un breakdown, perderás mucho más que un empleo.

Cuídate.

Tu vida no puede basarse solo en el trabajo.
















2 comentarios:

  1. Desacelerar para poder avanzar. Gran consejo Richard.


    Sandra.

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  2. Absolutamente cierto. Espero que este post haga reflexionar a muchas personas.


    Lucas Sinsajo.

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