lunes, 3 de noviembre de 2014

Crónica de una casi utopía en Monzón.



        Foto : el dream team de Barcelona que se enamoró de Monzón :
        Luis, Joan Enric, Pilar, Richard, Eli, Sander, intrusa, Isabel, Marta, Tere, Sergi.




"Es el mejor meeting al que he asistido en mi vida"

(Ildefonso García Serena)

"Participativo, interesante, magnifica experiencia. Tiene que institucionalizarse y que sea un referente en la comunicación audiovisual en general."

(Pilar Vázquez Lezcano)


"Ha sido un exitazo"

( Juan Mariano Mancebo)


"Richard que te voy a decir que no sepas ya, mil gracias por este REGALO, por dejarme formar parte de tu equipo, compartir tantísimo, confiar en mí, dar tantos ánimos, eres increíble. Sobre todo por hacer FELICES a tantas personas"


(Tere Crespo)


Storytelling Works, Monzón 23 y 24 de octubre de 2014.


Tengo que reconocer que me atraen los retos, meterme en berenjenales por los que muchas personas ni tan siquiera dedicarían cinco minutos. Mi cómplice, colega y amiga Reyes Ferrer sabe perfectamente que soy un romántico, que aceptaría la propuesta de crear algo diferente en Monzón. A ella le doy las gracias por aguantar mis broncas, mis correcciones, acotaciones, discrepancias y malentendidos. Debe ser la pasión. A su equipo, formado por Lucía Aresté, Alberto Naya y Enrique, tan solo puedo decirle que siento admiración por ellos.

Una vez aceptado el reto, tenía que convencer a un grupo de profesionales de Barcelona para que se desplazaran a Monzón en autocar, cobraran una cifra simbólica y se guardaran su mejor speech para una ciudad de 17.000 habitantes, que muchos/as no sabían situar en el mapa.

Que grandes publicitarios como Juan Mariano Mancebo, con tantos premios como humildad, Luis de Santiago, ex-director de una productora multipremiada en Los Angeles, el presi José Angel Abacéns o Pablo Alzugaray, Marisa de Madariaga, Esther Valdívia, Pilar Vázquez, gran profesional de la televisión, Ildefonso García Serena y tantos/as otros/as, se apuntaran a la fiesta de compartir, convivir y experimentar durante dos días, roza el milagro.

Un milagro que pudo ofrecer una maravillosa visita nocturna al castillo de Monzón, una actuación sentida, intensa y única del cantautor Sander Clasen, una comida donde los asistentes entrevistaban a los más jóvenes, una cena en grupo, dos talleres creativos, tertulias, conversaciones, comentarios, redes sociales on fire...todos/as juntos/as, revueltos/as y en armonía.

Gran trabajo también de los medios de comunicación locales y nacionales, que en sus crónicas han reflejado lo especial del momento.

A nivel personal, los latidos del corazón destacan el hecho de que todos/as quisieron volver con recuerdos. Camisetas, libros, fotos, pósters, cds, libretas, posavasos...pruebas físicas de que yo estuve allí.

Tan solo en algunas ocasiones he podido sentir lo que sentido en Monzón. Una vez pongo como paradigma el nacimiento de mis dos hijos, mi boda con Marta o el día que me recuperé de ocho meses de baja por strees, Monzón ha sido para mi comparable a:

El día que recogí el Premio de Honor a la Trayectoria, sabiendo que mi Mami estaba allí, bastante precaria, junto con la mayoría de las personas que más quiero.

El día que conocí a Isabel Rojas y Fran Otero, enfermos de ELA, que me dan cada día un curso de autoestima y ganas de luchar.

Las jornadas Outbox de Alicante, una concentración de maravillosas personas con las que me sigo relacionando.

El día que batimos el récord de toneladas recogidas con el Banco de Alimentos.

Mi primera clase en la universidad, con temblor de piernas, taquicardia y Jose María Ricarte sonriendo... porque tal vez sabía que nunca más podría dejarlo...

El día que salió mi primer libro en prosa, después de escribir cinco años en un blog :)

Muy pocas experiencias se quedan grabadas en tu alma con tanta fuerza.

Las personas que han ido a Monzón quieren soñar, quieren pelear por sus objetivos sin pisar a nadie, tienen la humildad suficiente para intentar mejorar cada día, no se esconden, son tal y como son, comparten alegrías y tristezas, pintan el cielo de azul poesía, le encuentran la gracia a un bar donde hacen churros artesanos o a un pequeño club de jazz con mucho sabor.

Las personas que han creado y creído en  Storytelling Works, se caracterizan por el brillo de sus ojos, la ilusión de sus miradas, por las ganas de descubrir talento, por el deseo de co-inspirar y pensar en equipo.

Destacan por no necesitar grandes lujos materiales para sentirse bien, por tener la convicción de que el arroz no se pasa si tu no quieres.




“Hay que creer en algo para hacerlo realidad y nosotros hemos creído. Sí, se puede montar un networking en Monzón. No os podéis imaginar la cantidad de iluminados que nos dijeron una y otra vez que no era posible. El talento está en todas partes, solo hay que querer descubrirlo y querer compartirlo.
Prefiero fracasar en la originalidad que triunfar en la imitación”.

Richard Wakefield.



"Solo Richard puede empuñar una espada y convertirla en varita mágica, para sacar ilusión de un terreno sin agua"


Cristina Ramis.


"Una experiencia única y maravillosa. Gracias por hacerlo posible... y qué fabuloso equipo."

Sander Clasen.









1 comentario:

  1. Enhorabuena Richard! Por todo. Por ser así. Por creer, en ti y en los otros. Por contagiar.Por amar y emanar romanticismo.
    Por existir!
    Sacramento.

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