domingo, 22 de abril de 2012

Parejas de conveniencia y unión (remix 2016).





" A los 45 años o más puedes empezar un montón de cosas, aprender, vivir nuevas experiencias, innovar, cambiar de chip, seguir las nuevas tendencias, escuchar música de hoy, leer blogs contemporáneos, ver cine actual, tener ilusión, compartir... los tópicos están para romperlos"

Richard Wakefield.



Una de las cosas que asumimos fácilmente es que la vida consiste en casarse, tener hijos, un piso bien equipado y dos coches. Es decir, que podemos resumir todos nuestros objetivos en una línea y media.

La evolución está muy clara. Empezamos diciendo amor, más adelante cari, al cabo de un tiempo Pepe y finalmente oye tú. Empezamos con regalos, música romántica, ternura, caricias y palabras bonitas y acabamos diciendo bueno, qué, follamos?. Empezamos con muchas ganas de descubrir lugares, paisajes, locales, películas, espectáculos... y acabamos tomando el aperitivo del domingo y mirando la tele.

Creemos que el amor es algo incontrolable que viene y se va, cuando en realidad es una obra de artesanía que debemos cuidar a diario. Pensamos que la pérdida de química y de atracción física es un proceso lógico y natural.

Muchas parejas que se comían a besos al principio, han pasado a ser residentes bajo un mismo techo. Son la típica y tópica relación en la que ella queda con las amigas y él se va al fútbol. Ella mira Anatomía de Grey y él Mad Men... y en el fondo, ya no son dos que caminan juntos, son unos zombies que comen, cenan, beben, duermen y van al water. Hacer planes sin estar juntos es un aliciente. Ir a la compra y planchar camisas es una tortura china, de la que él suele escaquearse.

Todos los espacios compartidos están vinculados a los hijos, que ya asumen con normalidad que sus padres nunca estén cariñosos o se sientan un equipo. Vamos cumpliendo años con la meta de quedarnos sentados con el pijama puesto y unas bebidas, mirando una serie o un programa o leyendo revistas del corazón o jugando on line.

Cuando llega Sant Jordi regalamos rosas para cumplir y para que ella no se enfade. Y ella no sabe qué libro regalar porque él no lee nunca. Cuando llega navidad se nos acaban pronto las ideas y aparecen la corbata, la bufanda y el bolso. Las comidas-reuniones familiares se parecen más a una batalla de insinuaciones. Finalmente, todo se resume en tener, no en querer... eso si, un ordenador para cada uno, para que no moleste.

Por la noche, suena esa frase de me quedo mirando el resumen del fútbol, voy a leer un rato, o estoy agotado/a, así queda claro que de sexo, nada.  Así son las cosas a los 45. Bueno, a algunos 45. La evolución puede ser mucho más sugerente . A lo mejor no seréis tan explosivos o impulsivos como antes, pero notaréis cómo el amor se apodera del escenario... pero para eso tienes que currar.

Cuida la hierba de tu entorno, abónala con cariño, riégala con sorpresas, impulsa la planta de la complicidad,  no lo tomes como algo rutinario o aburrido. Explica lo que te pasa, cómo te sientes, cómo lo ves. Ella hará lo mismo. Cambia la suma de dos individualidades por un solo conjunto. Toma la decisiones de común acuerdo, pide perdón si te equivocas, consigue que exista la transparencia en lo personal y en lo económico.

No es una utopía, simplemente nos hemos acostumbrado ser de conveniencia y unión. Muchos viven juntos porque resulta más cómodo gestionar las cosas. Porque su vida se parece a una oficina donde cada uno hace sus recados al margen del otro. En esa realidad, se pronuncian cosas como: ya se sabe, es un hombre o mujer tenía que ser. En el siglo XXI nos empeñamos a vivir como en la edad media. Pero con mucho menos sexo.

La física y la química no caducan si tú no quieres. La cotidianidad te ofrece muchos más alicientes de los que crees.

Las palabras bonitas no deberían darnos vergüenza. Las personas nobles no son débiles. Los hombres lloran. A las mujeres les gusta el fútbol. Leer poesía no es malo. No hay colores de chico y colores de chica. Es absurdo contratar por el aspecto físico. Los hombres nos ponemos cremas. Y bronceador. Las mujeres pueden dirigir empresas. No solo la logística del hogar y los hijos.

Algunas parejas se parecen a muchos políticos. Hacen lo que les conviene, dicen lo que interesa, disimulan en público y no trabajan en equipo casi nunca.

Son parejas de conveniencia y unión. Viven juntas pero no comparten. Comparten gastos pero no se aman. Administran la gestión del hogar, pero su hogar no es una casa.

A los 45 o más, quedan muchas palabras bonitas por decir, muchos besos por compartir, muchos lugares por descubrir, muchas emociones por llegar. Quedan muchas experiencias intensas, muchas maneras de combatir la rutina, muchas formas de sentirte bien.


El amor no caduca si tú no quieres. No te conformes.










12 comentarios:

  1. Enorme post, gran reflexión, para leer una y otra vez



    Tito M

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  2. Me encanta Richard ;-) Que paséis un feliz San Jordi.

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  3. Genial Richard. Que viva el amor.
    Helena y Luis.

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  4. Enorme Richard !!! Para leer y leer

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  5. La química no caduca si tú no quieres...


    Jenniffer H.

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  6. Muchas gracias a todos/as, tengo en quien inspirarme :)

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  7. Que bonic el post! Tenir, comprar, demostrar... placebos que demostren que hi ha mancances de fons.


    Gemma Casals.

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  8. Gràcies Richard pel teu escrit. L'he copai al meu mur perque el trobo fantàstic, encertadíssim i genial. Espero que hagis tingut un Sant Jordi apassionat com la vida mateixa.


    Rosa Corral.

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  9. Bonito escrito Richard! Feliz Sant Jordi per Tothom :)


    Mª José Gutiérrez

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  10. Qué bonito! tendría que haberlo leído antes de escribir la carta al amor imposible el lunes, seguro que me habría salido mejor jaja

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