sábado, 2 de julio de 2016

Siete años sin Tony.



"En principio, todo puede ser interesante"



Hace siete años y algunos meses todo un colectivo tuvo la sensación de quedarse sin magia. Esa magia que teníamos a diario en el sótano dos de Blanquerna Comunicació, donde un hiperactivo personaje, rodeado de objetos kistch, regalaba optimismo, profesionalidad y atrevimiento.

Parecía escapado de un cuento o de una película. Siempre con la ilusión a tope, con ganas de descubrir, con un punto surrealista y hippie. Amante de la conversación, de la ternura, del arte y la poesía. Tenaz, luchador, intrépido y viajero.

Era también el consejero/ psicólogo de alumnos/as en busca de su experiencia y sabiduría.

Una persona con un universo propio, transgresor con algunas normas, poco partidario de lo tópico, pasional, positivo, soñador, intenso, despierto, sensible, sorprendente, buscador incansable de lo original, sincero, a veces sin límites.

Decía Gemma que era fresco como un helado en pleno verano. Decía Neus que era un abanico repleto de posibilidades. Decía Josep que trabajar con él era cocinar siempre un plato diferente.

Tony se marchó un año antes del inicio del blog, así que todavía no tenía "su post".

Con su huella imborrable encima de la mesa, con el recuerdo de tantas horas juntos como coordinadores del postgrado de producción, con el precioso libro "in memorian" entre las manos, entiendo que Tony era un símbolo, un referente, alguien que nos recordaba que los sueños está para perseguirlos, que las palabras bonitas están para pronunciarlas, que los lugares interesantes están para descubrirlos, que la vida se debe beber sorbo a sorbo, que casi nada es imposible, que casi todo tiene su lado divertido, que el camino está lleno de nuevos alicientes, que la edad no significa nada, que los artefactos de diseño están para re-inventarlos, que los detalles importan, que compartir tiene sentido.

En las universidades solemos hacer memorias de  los cursos académicos, de las asignaturas y de los seminarios. La memoria de Tony está repartida entre los que estuvimos en su casa de la calle Padilla desde la luz hasta la oscuridad, escribiendo unas páginas de amistad imborrables durante un año para olvidar.

No solo echo de menos al profe, al amigo, al consejero y al defensor de teorías de marca registrada, echo de menos las conversaciones con Neus, con Josep, con Gemma, con Luis, con Espe, con Toni Planells, con Marta Picart, con Mónica, con Esmeralda, con ese grupo de románticos que éramos felices con un menú en el Centro Aragonés, hablando de la entelequia de las plantas submarinas.

Me hubiera gustado mucho que viviera el éxito de Publicitarios Implicados, dedicarle mi libro o seguir intercambiando cd's. Por cierto, esta canción le hubiera encantado:

https://youtu.be/_C7UgR_sIW0


Para algunos/as Tony podía ser un extraterrestre, una persona inclasificable o un ser muy extraño, pero en realidad lo que hizo fue abrir la puerta de la creatividad y de la fantasía, esa que muchos se empeñan en mantener cerrada por miedo a las consecuencias.






"Gracias por haber sido un rayo de sol en un sótano" (Espe Maestro).

"Tony era un tipo caótico encantador" (Mónica Mestanza).




For his sons.


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