lunes, 21 de octubre de 2013

Escrito con el alma (y con el soul).




"puedes perder, pero nunca sin luchar" (Richard Wakefield).



Somos impersonales, desagradecidos/as, materialistas, negativos/as, no nos gusta lo diferente, no nos gusta dar las gracias ni decir te quiero, no sabemos reconocer los errores ni luchar por lo que más deseamos. No nos gustan los problemas y menos los de los/as otros/as. Nuestra generosidad brilla por su ausencia.


Nos encanta criticar, desacreditar, desmontar mitos, nos aferramos a hacer siempre lo mismo, no nos atrevemos a inventar, somos mónotonos y aburridos. No reconocemos nuestros defectos. La envidia forma parte del escenario. Nos empeñamos en compararnos.


Por eso es tan importante que alguien nos recuerde que podemos ilusionar, transformar, querer, convertir, co-inspirar, romper tópicos y ver la vida en positivo. Puede que se llame Claudia, Anna, Nacho o tal vez Sergio. No importa. Su aportación es tan necesaria como una linterna en la alta montaña, en una noche muy oscura.


Lo mejor de nosotros/as mismos/as está allí, en alguna parte. Tal vez lo apagó el paro, el entorno, la desidia, los recortes, la larga espera a que mejore la crisis o nuestra propia tendencia a no pelear.


Y mientras tanto nos fijamos en los fuegos artificiales, personas que brillan pero no son honestas, personas que destacan pero no son humildes... más bien escriben un manual sobre la prepotencia.


Hemos olvidado que durante el trayecto también pasan cosas, no todo se acaba el día de la presentación de la campaña, tal vez por el camino hemos descubierto paisajes nuevos y hemos aprendido conceptos nuevos.


Como dice Sonia Santiago : "yo digo te quiero, es básico, es precioso decirlo y necesario escucharlo...por qué costará tanto?


Pero claro, cuando defiendes estas cosas eres un ingenuo, un soñador, un iluso, uno que no se entera de nada.


Defender en público según qué posturas te pone en una situación difícil, porque seguir con los protocolos y las normas cuesta menos y da menos problemas.




Creo que este post no lo he escrito yo. 




Lo ha escrito tal vez esa mirada brillante, ese gesto de ánimo, esa sonrisa transparente, ese día que necesitaba llorar y alguien me consoló, esa noche que Angel me vino a buscar al aeropuerto porque estaba roto. 


Tal vez todas las veces que alguien se empeñó en ir conmigo a rehabilitación, cuando me destrocé el codo y los ligamentos, hace un año.


Puede que el re-encuentro con Astrid y Noe y la posterior conexión con "Colors".


Puede que el día que Diego apareció en casa con un pastel artesano hecho por él, para darme ánimos. 


O cada tarde que Keco pasaba en mi cuarto de música haciendo de "coacher".


Este post lo ha escrito la ilusión, la pasión, el mar azul intenso, la puesta de sol y el trabajo en equipo. El silencio, la calma, el cambio de ritmo, tu canción favorita o cuando Sergi me descubrió a los Imagine Dragons... y todos/as los/as implicados/as, claro.




Lo han escrito los/as que creen en las palabras bonitas, los que disfrutan haciendo felices a los demás, los que enseñan emociones y autoestima. Los/as que se indignan con las injusticias, el hambre, las guerras, la enfermedades raras que nadie quiere investigar.




Y no sabéis lo increíble que es tener tantas ganas de hacer cosas cuando casi nadie quiere hacer nada.





Richard Wakefield.


(post inspirado por un artículo de Tití López en "Anuncios")




http://youtu.be/B35qHapLdik

(escena del baile de "el lado bueno de las cosas")


10 comentarios:

  1. Richard, ya está bien, me he pegado un hartón de llorar...

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  2. Moltes gràcies, un cop més

    Bojan.

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  3. Me has "dado", Richard, eres un genio



    Alba

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  4. Queeeeeeeee bonitoooooo, por favor, qué estupido soy, llevo todo el día enfadado porque no encuentro un pin. Soy un gilipollas.-



    Roberto García.

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  5. Este post es tan intenso, tan íntegro, tan especial, es para leerlo mil veces y reflexionar sobre tantas y tantas cosas... y yo también he llorado...


    Lucía

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  6. Esto es sentir las cosas y lo demás son tonterías, qué valiente, qué sincero, qué autentico, sin palabras



    Paco Monleón

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  7. ¿Cuál es la diferencia entre los ojos que poseen una mirada y los ojos que no la poseen? Esta diferencia tiene un nombre: la vida. La vida comienza donde empieza la mirada.

    (tomado del face de Sofía Rueda Vilalta, mi actriz favorita)

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  8. Enormemente agradecido por "disparar" las visitas a este post, tan especial para mi.

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