domingo, 18 de agosto de 2013

Mirar "escaparates" (machismo en estado puro).



"Estoy realmente muy molesta porque no hay un chico guapo y sin camisa en la cocina, preparándome la cena"



No podemos negar la evidencia de que vivimos en un país machista. Una anécdota real que me sucedió junto a la playa, así lo confirma... me encontré a Jordi, un ex-compañero de trabajo, sentado en la terraza de un bar de Barcelona, acompañado de dos amigos y unas doce cervezas. "Ven, siéntate, estamos mirando escaparates", dijo. Llegaron a las 11 de la mañana y dos horas y media después seguían mirando chicas en bikini que podrían ser sus hijas. "Venimos cada día y solemos ligar", apuntó Ramón. Me los miré detenidamente y no tenían precisamente pinta de seductores. Entre los tres sumaban casi 160 años.


Eso de que un hombre a los 50 es interesante y una mujer a la misma edad está vieja, me parece realmente lamentable. Pero cada día lo vemos reflejado en las revistas y en las películas.


Cuando vas a comprar al mercado, la señora de la pescadería y la de la fruta te miran con cara de "pobrecito, cómo se esfuerza". 


Cuando una pareja se divorcia se suele dar la custodia a la mujer. Se sobre-entiende que los hombres somos unos inútiles a la hora de cuidar a los/as hijos/as.


El apartado labores del hogar, merece mención aparte. Las mujeres llevan los galones de generalas y los hombres parecemos pinches, secretarios o ayudantes. Es decir, nosotros colaboramos y ellas resuelven.


En el mercado laboral, la diferencia de sueldo entre hombre y mujer oscila entre el 20% y el 40% a nuestro favor. No lo entiendo, aquí debería primar la preparación y la profesionalidad por encima de todo. Ni las fotos pueden decidir un puesto de trabajo ni las nóminas se deberían decidir en función del sexo.


En cuanto a las relaciones, un macho infiel ha cometido un error y una hembra es una puta y una buscona.


El fútbol y el cognac es nuestro, salir de compras y tomar dry Martini, suyo.

Las meriendas son suyas, la play station, nuestra.

Las series de televisión son suyas, teledeporte, nuestro.

Estamos en el siglo XXI y me molesta este rol. Estoy harto de escuchar: "ya se sabe, es un hombre y solo piensa con la entrepierna". Intentaré seguir educando a mis hijos con el principio de la igualdad. En todos los sentidos. Les hablaré de valores, corazón, talento y humildad. 

Puedo hacer dos cosas a la vez y no me paso la vida ejerciendo de voyeur. 


El aspecto físico, el color de la piel, la procedencia o la orientación sexual no son motivos para discriminar.































Fotos: Mónica y Blanca, graduadas en  Blanquerna Comunicació, inteligentes y magníficas personas.



p.d. Recuerdo también el comentario de Montse, una madre del cole de mi peque: " he apuntado a mi hijo a la escuela de verano porque, aunque su padre tiene vacaciones, no sabría qué hacer con él"


4 comentarios:

  1. ole, ole y ole, este es mi Richard :)






    Lidia.

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  2. Ojalá todos pensaran como tú.

    Alexandra

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  3. Qué mirada tan dulce tiene la chica de la foto...tienes a mano su teléfono ?



    Leo de Caprio.

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