viernes, 22 de octubre de 2010

El sexo en tiempos revueltos (remix 2016).





Mucho se habla y se ha hablado del sexo en una agencia de publicidad. Más allá de la imaginación, resulta difícil aprovechar un espacio en la que hay gente desde las 9 de la mañana hasta las 12 o 1 de la madrugada. Si tu opción es esa, recuerda que debes tener llave para abrir y cerrar, que siempre puede venir alguien que se ha dejado algo o que después de tantas horas en ese ambiente cargado, apetece más el hotel o la segunda residencia.

Sexo, lo que se dice sexo, se ve muy poco. Demasiadas horas frente al ordenador, demasiado stress que no ayuda a levantar el ánimo, o  demasiado cansancio y sueño acumulado. Sueldos precarios que te preocupan, inestabilidad laboral que no invita a la euforia.

Recuerdo algunos casos "famosos", como el del cliente que después de cenar quiso jugar en el futbolín de la oficina y se encontró a su product manager con nuestra Directora Creativa en posición de excavadora.

O los sospechosos fines de semana que una conocida clienta montaba con nuestra supervisora de cuentas, que siempre volvía salida. O el anexo que tenía un Presidente detrás de su despacho, con sofás, cocina, mueble bar y nevera... pero son casos excepcionales, menos habituales que éstos :


Los rumores : cuando dos personas comparten espacio físico y muchas horas porque son un equipo, empieza a funcionar el bulo de que están enrollados. 9 de cada 10 comentarios son falsos.

El flirteo : mucho más frecuente, especialmente el de "jugar", el de las sonrisas, la complicidad, las bromas, la confianza, las confidencias y la autoestima en crisis... pero no suele acabar en sexo.

La aventura : puede ser eventual o mensual. La de las copas de más y la amnesia posterior o bien la que tiene su caducidad estimada entre 1 y 6 meses. Los hombres se apuntan más éste carro. El 38%  reconoce haber vivido la experiencia, dato que contrasta con el 19% de las mujeres.

La doble vida : carne de psicólogo, cardiólogo o neurólogo. Hace falta ser muy frío y cínico para no acusar algún trastorno derivado de estar en un mundo paralelo, con dos a la vez, que supone pegar bolas de forma continuada, mirar continuamente el reloj y hacer ver que no pasa nada. Alguno ha fallecido en el intento.

El bolero: se vanagloria de aventuras sexuales en ascensores, aviones, taxis y museos, pero en realidad tira mucho de monólogo.

La caramelo : dice siempre chati, cari, amor, guapi, sexy... pero es para que tengas el trabajo a punto, no otras cosas en su punto.

El amor : la mayoría de las parejas se conocieron en la universidad, en el grupo de amigos o en el trabajo. Bastante frecuente.

El calentón : suele acabar con una bofetada, un ruido no deseado, una aparición inoportuna o una "precipitación" anticipada... es básico saber si hay ducha en la oficina o al menos llevar toallitas para dejar las cosas como estaban.

El acoso : he sentido indignación y vergüenza ajena ante ésta actitud hortera, machista, prepotente y chulesca. Por suerte, cada vez es menos frecuente.

El enamoramiento silencioso : aparece en muchas más ocasiones de lo que parece. Puede desembocar en fantasías sexuales, pero es propio del que previamente ha calculado que no tiene ninguna posibilidad.

La verdad : no todas las empresas se comportan ante el embarazo de una persona de su departamento de cuentas, planificación, creatividad, producción o rrpp. Los hijos en nuestra profesión se tienen con trenta y pico. Antes, resulta complicado, por sueldo y actitud de los/as directivos/as. 

Los mirones parlanchines : algunos hombres son tan primitivos que siguen mirando piernas y tetas de las chicas más jóvenes y dicen cosas como "eres un bombón", ayyyy si yo te pillara", "cómo está mi turroncito?... patético...

Trepas : quien no tiene ningún complejo para avanzar y progresar en el trabajo a toda costa, suele cobrarse los "favores sexuales" con dinero, un cargo mejor o regalos caros... haberlos haylos...

El pre-jubilado caliente : es ese señor que siempre dice : nena, guapa, estás para mojar pan. Mira las piernas y los culos y murmura. Toca los hombros y la espalda y pone a prueba la paciencia de las chicas. Tira besos y sonríe con malicia... un día tendrá un accidente.

Pareja estable: conozco al menos 40 relaciones estables y felices entre personas que se dedican a la publicidad, en contra de lo que dicen algunas leyendas urbanas. 


En fin, para todos los gustos. En mi caso, prefiero dejarme de historias. O re-inventar la mía cada día, con la misma protagonista.




foto : La vida de Adele










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