Y tú me dices que quieres repetir.







El encuentro fue casual, en el hall de un hotel que solía frecuentar.

E.F. se acercó y me dijo, "no has cambiado nada en cinco años".

Agradecí su mentira.

Empezamos a conversar, una hora, dos horas... antes del anochecer ya teníamos la llave de la habitación 219. Y ese es el relato de lo que sucedió después, escrito en tiempo presente:


Empiezo a susurrarte palabras delicadas, tu mano toca mi mejilla y la ternura inicia su ritual. Una tenue brisa da vida a tu tacto envolvente. Tu sonrisa es única y especial. Estás inmersa en un rito intenso. Brillas como brilla un planeta en un universo mágico.

Tu piel invade mi intimidad y tus caricias me desarman. Un botón escondido se activa y me hace descubrir un precipicio de sábanas suaves y delicadas, tocadas por granate y gris.

Inicias un movimiento lento, coordinado y mágico, para que la introversión se libere de sus nudos. Es un ritmo especial, increíble, fascinante, único.

La noche parece eterna y la poesía de tu cuerpo en llamas empieza el ascenso hacia el paraíso. Quiero hablar pero no puedo, tú me prometes amor eterno y yo me dejo llevar por tu espiral de locura.

Me pareces inmensa y atractiva, mientras pierdo definitivamente la voluntad. Cierro los ojos y noto que estás dentro de mi espacio vital. Literalmente me agotas, me dejas sin aliento y sin respiración.

Eres un regalo precioso que merece ser desenvuelto. Eres un mar inmenso y un volcán en erupción. Eres una estrella brillante en un cielo iluminado. Eres la mejor vista que hay desde la planta 4. Eres un manto de seda y una fuente de colores.

Eres un tesoro pasional ante los ojos de la lluvia. Eres una película romántica que solo se vive una vez. Eres el sueño arco iris que siempre quise vivir. Eres una cascada de locura que desemboca en un lago escondido.

Mi corazón va tan acelerado como mi pensamiento. Me siento como el protagonista de la más famosa novela romántica. Solos tu y yo, con el infinito por descubrir con miles de playas por despertar.

La luz de la mañana acaricia los cristales de la ventana. No cabe más pasión en la 419. No cabe más sensualidad en el vaso de la rutina. No cabe más misterio en el espejo amor. No caben más besos en este vuelo sin motor.

...y tú me miras a los ojos y me dices que quieres repetir.









La ternura es el 
reposo de la pasión. 
Joseph Joubert


La pasión es una emoción crónica.
Théodule Armand Ribot


Las pasiones son los viajes del corazón.
Paul Morand


Líame a la pata de la cama, no te quedes con las ganas de saber cuánto amor nos cabe de una sola vez.
José María Cano







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