jueves, 19 de enero de 2017

Dreaming with Sabina Witt (chiquilladas y crisálidas).




"Sabina hace música para cerrar los ojos y escuchar".

http://sabinawitt.com

web diseñada por Gara Ramos, "tormenta".



No conozco a nadie que musicalmente se parezca a Sabina Witt. Tal vez un poco Becca Stevens o Gretchen Parlatto, pero sin combinar tantas influencias a la vez.

Su fusión entre pop, jazz, música clásica, swing y literatura es algo inusual, inédito y diferente.

No me extraña porque ella también es diferente.

Romántica, soñadora, cariñosa y a la vez práctica, racional, ordenada y constante.

En algunos momentos parece hippie y en otros una emprendedora con tablas.

Tablas, por cierto, tiene muchas. Ha compartido seminarios con Pat Metheny, Chucho Valdés, Dave Holand o Richard Bonna.

Ha actuado en Luz de Gas, Jamboree, Barnasants, La Pedrera y también en Argentina, Japón o Finlandia.

Con la misma pasión y valentía con la que Lady Gaga se ha desmarcado de la música electro-bailable para buscar nuevos caminos, Wi (como la llamamos los amigos), se desmarca de la música comercial, de las listas, del stablishment y de la industria para crear su propio mundo.

Un mundo donde aparecen Satié, Gershwin, Sinatra, Renata Tebaldi, Burt Bacharach o Chopin.

Profesora de interpretación, feliz practicante de tomar un café en la terracita de la Moritz, amante de los detalles, exigente, perseverante, gran conversadora, sensible, intensa, divertida, cercana y un poco loca, Wi es un soplo de aire fresco en cualquier situación.

La conocí cantando en un terrado y desde entonces me siento más cerca del cielo.

Transmite muy buena química, tiene carácter, es una innovadora incansable y siempre se sube a la montaña de los retos complicados.

También puede ser desconfiada, distante, ansiosa, algo presuntuosa y tan perfeccionista que puede agobiar... pero nadie es perfecto, afortunadamente.























Seguramente en Estados Unidos o Gran Bretaña habría encontrado más gente que entendiera su música.

En un planeta lleno de tópicos, de estereotipos y de etiquetas, Wi es un ser que se salta las reglas, rompe el molde, no traga con lo establecido y encima es buena como cantante y como compositora.

Por suerte la tenemos aquí, en Barcelona y cualquier día puedes ir a verla, cerrar lo ojos y escuchar.

Una experiencia más que recomendable.

Sus discos "vistes al mar","chiquilladas pintorescas" y el próximo en aparecer "les crisàlides", así lo demuestran. Tampoco te pierdas su colaboración en el cd de Octavio Bugni, "cruzar mundos".








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