viernes, 20 de mayo de 2016

Risto Mejide y el factor R.




"Cada día, bloqueo a gente en las redes sociales, gente que simplemente viene a insultarte. Y seguro que me han tachado, aunque muchas veces uno no sabe quién le ha rechazado. El rechazo no siempre se manifiesta; no sé las fiestas a las que han decidido no invitarme, los trabajos que han decidido no darme. Seguramente jamás lo sabré. Lo raro es darte cuenta de un rechazo. Por eso es tan violento cuando alguien te rechaza. Lo normal es no enterarte."

Risto Mejide.





Cuando en su momento manifesté mi desacuerdo ante unas declaraciones de Risto en una entrevista que se publicó en La Vanguardia, lo hice intentando ofrecer argumentos y razones:


http://elestereotipomemata.blogspot.com.es/2011/03/no-me-llames-mercenario.html


Valorar desde lejos una relación entre una chica de 20 años y un señor de 42, parece ya algo abonado al morbo y a la alevosía. Si el señor de 42 se apellida Mejide, automáticamente genera una larga lista de adjetivos: asalta cunas, dispara a todo lo que se mueve, ya ha fracasado en tres relaciones anteriores, solo le interesa el sexo... mientras que por la parte de Laura podría ser: interesada, aprovechada, materialista, ganas de famoseo...

Si además Risto publica un libro como X y se expresa de la forma en que lo hace, lo más suave que se puede escuchar es: se le ha ido la olla, ya no es el que era, desvaría, su imagen de marca ha caído en picado...

Me niego a apuntarme al carro de criticar una relación amorosa desde una perspectiva de moral clásica y tradicional. Me interesan Risto y Laura como comunicadores. Su vida entre sábanas no es de mi incumbencia. No me generan ni envidia ni entusiasmo. Es su vida, punto.

Risto y yo tenemos algunas cosas en común: somos creativos publicitarios, escribimos y estamos en contra de los estereotipos. Creo que cada uno a su manera es muy romántico, ambos hacemos las cosas con mucha ilusión.

Este año coincidimos como miembros de jurado en el Publifestival, junto a Luis Bassat y Marçal Moliné, entre otros.

Si comparamos las trayectorias, gana él por goleada. Ha trabajado en Bassat, Euro, SCPF, ha creado Aftershare, ha escrito: No busques trabajo, Que la muerte os acompañe, El sentimiento negativo, El pensamiento negativo, #Annoyomics: el arte de molestar, Urbabrands y X.

Además, escribe artículos de opinión y su espacio on line palabra de Risto cuenta con millones de visitas. Tiene 2.500.000 seguidores en twitter. Nada menos.

Cobra mucho más que yo por cada conferencia, campaña, escrito en diarios o programa de tv. En las redes sociales, arrasa. Por algo será.

No estoy de acuerdo en cosas que dice o publica, igual que él tal vez no lo está con las mías.

A mí por ejemplo me gusta el anonimato, estoy más cómodo en la discreción, no me gusta que me reconozcan por la calle.

No me gusta provocar ni me gusta ser la estrella de las fiestas.

Pero lo respeto. Como creativo y como escritor. He leído sus libros y algunos me han convencido más que otros. Pero están muy bien escritos, te hacen pensar y reflexionar.

Tampoco me gusta compartir masivamente mi vida sentimental. Aún siendo un defensor a ultranza del amor (ha quedado claro en mi blog), me da apuro publicar determinados aspectos de mi vida en pareja.

Puedo discrepar y discrepo de el mundo de Risto en determinadas ocasiones, pero eso no me da derecho a no respetarlo.

Ahora sale con Laura, una chica que estudia periodismo en Blanquerna y no pienso juzgar esa relación. No me gustan los vídeos que ella publica en las redes sociales, pero sí que me gusta como escribe.

Todo es opinable.

He coincidido con Risto algunas veces, pero nunca hemos mantenido una conversación larga. Me encantaría, por supuesto. No puedo juzgar, por tanto, hasta qué punto interpreta un papel o es él mismo en la vida real.

Siempre he defendido el riesgo y el atrevimiento como puntales de la creatividad, él los practica a diario.

Siempre he defendido la inmersión cultural como vacuna para tener más inspiración y no cabe ninguna duda de que él es muy culto.

El respeto a los demás es un valor que hay que defender, salvo que determinadas actitudes sean ilícitas, falsas o corruptas.

Como no me gustan nada los reality, su paso por OT o tú si que vales contó con mi total indiferencia. Al rincón de pensar me parece un formato mucho más interesante.

Prefiero el prestigio a la fama.

Prefiero dar valor al equipo por encima de mi protagonismo personal.

Pero esta es solo una forma de ver la vida, no es la única ni la mejor.

El factor R, nos haría reconocer más veces que los demás se merecen elogios, no solo reproches.

El factor R, el respeto a los demás, nos salvaría de la tentación de opinar sin pensar y nos libraría de la mediocridad en la que a veces estamos inmersos.







-"Me siento un poco fuera de mi pecera en el entorno publicitario y me siento un poco rara avis en la televisión, pero me lo he buscado por picotear con proyectos en diferentes sectores. Y me ha llevado a eso: no especializarme, no ser solo de un color y eso a veces me penaliza. Pero prefiero esa experiencia."

Risto Mejide.




Risto Mejide fue uno de los 23 publicitarios que participaron en el vídeo "I am syrian" de Publicitarios Implicados, junto a:

Ana Brossa, Rafa Montilla, Gloria Hernández, Cuca Canals, Ricardo Albiñana, Luís Casadevall, Jose Ángel Abacéns, Gloria Morera, Mariona Omedes, Richard Wakefield, María Ripoll, Gemma Soler, Toni Segarra, Samantha Júdez, Jose Mª Piera, Marta Piñol, Pepe Fons, Joaquín Lorente, Laura Allende, Fernando Martorell, Aixalà, Lluís Bassat.




2 comentarios:

  1. Muy sincero y reflexivo como te caracteriza wake!

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  2. Solo puedo decir una cosa: ya era hora.


    Risto Mejide.

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