martes, 25 de mayo de 2010

... y tú me dices que quieres repetir.






      Foto tomada desde el Hotel Arts (Barcelona).





Las velas pintan la sala de ocre. Un suave incienso acaricia la atmósfera. Tus ojos desafían a la oscuridad. Tu cabello suelto ilumina la estancia. Suena mrs cold de Kings of Convenience (qué contradicción)  y el mundo parece detenido en la comisura de tus labios.

Empiezo a susurrarte palabras delicadas, tu mano toca mi mejilla y la ternura inicia su ritual. Una tenue brisa da vida a tu tacto envolvente. Tu sonrisa es única y especial. Estás inmersa en un rito intenso. Brillas como brilla un planeta en un universo mágico.

Tu piel invade mi intimidad y tus caricias me desarman. Un botón escondido se activa y me hace descubrir un precipicio de sábanas suaves y delicadas, tocadas por granate y gris.

Inicias un movimiento lento, coordinado y mágico, para que la introversión se libere de sus nudos. Es un ritmo especial, increíble, fascinante, único.

La noche parece eterna y la poesía de tu cuerpo en llamas empieza el ascenso hacia el paraíso. Quiero hablar pero no puedo, tú me prometes amor eterno y yo me dejo llevar por tu espiral de locura.

Me pareces inmensa y atractiva, mientras pierdo definitivamente la voluntad. Cierro los ojos y noto que estás dentro de mi espacio vital. Literalmente me agotas, me dejas sin aliento y sin respiración.

Eres un regalo precioso que merece ser desenvuelto. Eres un mar inmenso y un volcán en erupción. Eres una estrella brillante en un cielo iluminado. Eres la mejor vista que hay desde la planta 24. Eres un manto de seda y una fuente de colores.

Eres un tesoro pasional ante los ojos de la lluvia. Eres una película romántica que solo se vive una vez. Eres el sueño arco iris que siempre quise vivir. Eres una cascada de ternura que desemboca en un lago escondido.

Mi corazón va tan acelerado como mi pensamiento. Me siento como el protagonista de la más famosa novela romántica. Solos tú y yo, con el infinito por descubrir y miles de playas por descubrir.

La luz de la mañana acaricia los cristales de la ventana. No cabe más pasión en la 249. No cabe más sensualidad en el vaso de la rutina. No cabe más misterio en el espejo amor. No caben más besos en este vuelo sin motor.

...y tú me miras a los ojos y me dices que quieres repetir.








La ternura es el 
reposo de la pasión. 
Joseph Joubert





La pasión es una emoción crónica.

Théodule Armand Ribot


Las pasiones son los viajes del corazón.

Paul Morand


Líame a la pata de la cama, no te quedes sin las ganas de saber cuánto amor nos cabe de una sola vez.

Jose María Cano.






jueves, 20 de mayo de 2010

Sucedió en un hotel (remix 2015).







"Mándeme una habitación más grande". (Groucho Marx).

“Vivo en los hoteles y como en restaurantes, pero desde 1966 no he vivido con una mujer en una casa”. (Omar Sharif).




Es un hecho cultural. Los hoteles son místicos, atractivos, interesantes y te sugieren fascinantes guiones.

El Hotel California de los Eagles y el Chelsea Hotel (Londres) que citaron Joni Mitchel y Ryan Adams, inspiraron canciones.

"Four rooms" de Tarantino, el Hotel 17 de New York, donde se rodó "misterioso asesinato en Manhattan, el famoso Motel Bates de Psicosis o el Park Hyatt Hotel de Tokio, de "lost in translation", fueron el eje central de memorables películas.

Y qué decir del Hotel Marriot de Los Angeles donde Spike Jonze rodó el video clip "weapon of choice" de Fatboy Slim...

Los creativos y creativas conocemos muchas historias sobre el Hotel Martínez o Carlton de Cannes, el María Cristina de San Sebastián, el Arts o el Vela de Barcelona o la famosa "casita blanca", ya derruída.

Algunas de estas situaciones hablan de Johnny, ese creativo rockero que durmió borracho en la playa, sin personarse en su habitación de 600 euros que le pagó la agencia... y fue despedido. De Alan, que se llevó a su cliente de telefonía a cenar al hotel y lo perdió de vista en los postres. Por la mañana lo encontró "conectado" con una escultural finlandesa.

También se comenta que Paula reconoció que era lesbiana frente a 100 personas, reunidas en el salón de actos de un hotel, escuchando una presentación de mayonesa...

..y no olvidemos a Eva, que escogió un hall a tope de gente para dedicarle a su marido infiel una pancarta de 3 metros con la frase : " eres un cerdo y la diputada que duerme contigo, una zorra".

En una calle oscura de Cannes, a las tres de la madrugada, un señor ruso bastante colocado me cogió por el hombro y me dijo : se que estás con Krrrristina, dile de mi parte que la quierrro. (Krrrristina???).

En la presentación de campaña de una multinacional, frente al 500 personas, en un conocido hotel de Barcelona, el Director de Cuentas empezó su power point con : esta es una puta agencia y la campaña que presentamos, una puta mierda.

Juan Pedro llevaba toda la cena insinuándose a la becaria, que él había insistido en llevar a San Sebastián. Cuando intentó besarla, se encontró con un tenedor clavado en su pierna derecha.

Marcos, el ligón de la agencia, se llevó a su habitación a un "bombón". A la mañana siguiente, cuando le preguntamos qué tal, respondió: algo le colgaba entre las piernas.

Las leyendas urbanas también hablan de fantasmas, espíritus, espectros. Una noche, en un pequeño hotel de Ribadeo, Galicia, Laura escuchó cómo picaban a su puerta. Sintió también una respiración entrecortada, muy fuerte. Abrió y no había nadie. Instantes después volvieron a picar, abrió muy rápidamente y nada : un pasillo largo,  iluminado y ninguna persona a la vista.

Se quedó enganchada al pomo, picaron de nuevo, abríó en menos de un segundo y no vio a nadie, pero seguía escuchando la respiración, como si estuviera a su lado... se metió en la cama muerta de miedo y entrada la madrugada escuchó : abre la puerta, abre la puerta, abre la puerta.

Por la mañana, se encontró un gemelo de oro en la mesilla. Lo entregó en recepcción y le dijeron :"no puede ser, es el gemelo de una persona que apareció muerta en 1979". En fin, que salió cagando leches y cada vez que lo piensa se le pone la piel de gallina.

Tenemos que aceptar que los tiempos del glamour hotelero se han acabado. Ahora llegamos con una o dos estrellas menos, en Euromed o low cost, comemos un menú "apañado" y un vino "resultón".

 La asistencia a los festivales y los viajes están dosificados. En los 80, las agencias fletaban autocares para llevarse a 15-20 personas del equipo a Cannes. Ahora, la "short list" de asistentes se sabe con mucha antelación. Y además, llegamos y nos vamos con el tiempo justo.

Si te dijeron que vivirías aventuras sexuales, desmadres colectivos o partidas de póker en una espectacular habitación del piso 14, te engañaron.

Aún así, existe una magia, un encanto y una fascinación por una habitación con un número en la puerta. Te imaginas películas, historias de amor, de terror o simplemente te tomas ese baño con espuma la noche anterior a una presentación.

Detectas un olor especial, un ambiente misterioso y tal vez ganas de que pase algo sorprendente. Y te das un atracón en el desayuno buffet, lees la prensa gratis y en recepción de vez en cuando hasta te saludan con una sonrisa. :)






"Lo extraño de habitaciones de hotel es que tienen un aspecto familiar, parecen familiares y tienen muchos de los cachivaches que hacen que parezcan domésticas y familiares. Pero son lugares realmente extraños, ajenos y anónimos". (Moby


"Ese momento en el que entras en tu habitación de hotel, cierras la puerta, y sabes que ahí hay un secreto, un lujo, una fantasía. Que hay consuelo. Que hay tranquilidad". (Diane Von Furstenberg).






Post dedicado a Ana Lázaro, gran profesional de la hostelería y amiga. 

miércoles, 5 de mayo de 2010

Lo volveré a intentar (remix 2016).







Para conseguir algo tienes que atreverte y arriesgar. Si no te sale bien, mala suerte, al menos lo has intentado. No puedes vivir siempre en la zona de confort. Puedes perder, pero nunca, nunca sin luchar.



Cuando te has acostumbrado a poner el nivel de exigencia alto, cuando no te conformas, cuando quieres conseguir siempre el máximo rendimiento, te cuesta asimilar que algo no ha funcionado o no ha salido bien.

Y te escuece, te entristece, te decepciona no haber logrado el objetivo. Buscas dónde estuvo el problema y en qué te equivocaste. Repasas mentalmente toda la película para encontrar ese fallo en el guión.

Te vienes un poco abajo, te mesas los cabellos, escribes en tu libreta de notas y buscas posibles soluciones.

Tú, que te consideras detallista, meticuloso y exigente, has calculado mal. No sabes exactamente cuándo y cómo se te escapó la concentración o el detalle.

Te da rabia no haber sabido manejar la jugada, no es un momento fácil porque siempre intentas estar concentrado y preparado para cualquier eventualidad.

Tienes que aceptar que nadie es perfecto, que el ser humano se equivoca, que a veces, por mucho que lo intentes, las cosas no salen bien.

A veces las circunstancias no son las mejores, el entorno te influye negativamente, no puedes evitar ser un ser emocional, receptivo a cosas que no están en ningún manual.

El tiempo y la experiencia nos permiten aprender, manejar mejor los conflictos y las adversidades.

Que no te salgan las cosas durante un tiempo no significa tirar la toalla o dejar de pelear por tus sureños.

Los túneles más oscuros te pueden llevar a una estación luminosa e inspiradora.

Si no hubiera peleado con todas mis fuerzas por implicados y por el blog, seguramente serían dos buenos intentos que se quedaron en el camino.

Por eso, después de caer te levantas, descubres que tienes un lado humilde y te consuelas pensando que lo has intentado, lo has luchado, pero no ha podido ser... la próxima vez lo harás mejor.


Y lo conseguirás.