domingo, 6 de septiembre de 2015

Sin ti no soy nada.


                               
   
         

            




" A lo largo de los últimos años he encontrado lealtad. Vosotros/as habéis tirado de mi en la pista y en la vida. Vosotros/as me habéis dado vuestros hombros para que me subiera a ellos y alcanzara mis sueños."

Andre Agassi, el día que se retiró del tenis.



"El mayor placer de la vida es hacer lo que la gente dice que no puedes hacer"

Walter Bagehot.






















Cuando miras hacia atrás te vienen a la memoria lugares, hechos, anécdotas o conversaciones. Algunas se han grabado a fuego en tu memoria, su recuerdo es más intenso, más fuerte, más difícil de borrar. Son experiencias que han puesto a prueba tu resistencia y tu capacidad de lucha.

He tenido que librar unas cuantas batallas, algunas las voy a contar por primera vez en este post. Lo que tengo muy claro es que solo nunca lo habría conseguido. He tenido a personas geniales a mi lado para darme fuerza, apoyo, comprensión, amor, cariño, silencio, ánimo.


EPISODIO 1.



Nací con asma bronquial. Desde el minuto uno ya tenía un reto. Por mi vida pasaron bombonas de oxígeno, sprays bronco-dilatadores, médicos, tratamientos, cortisona, gimnasios, noches sin dormir, respiración forzada y sensaciones muy desagradables.

Tal vez era más recomendable no tentar a la suerte, pero me empeñé en jugar a fútbol. Con una capacidad pulmonar inferior a la media. He jugado unas 25 ligas y nunca he reconocido que soy asmático crónico a mis compañeros. Tal vez para no tener un trato de favor, tal vez para no dar oportunidades a mis rivales, tal vez para no sentirme inferior, tal vez para considerarme uno más.

Me convertí en un maestro de la dosificación. Movimientos estudiados, precaución en los días con síntomas y dejar de jugar si notaba signos evidentes de no poder respirar. Siempre he tenido claro que jugaba por placer, no para sobrepasar límites.

Ahora, cuando miro las 15 copas y las 10 medallas que tengo en casa, pienso que valen un 30% más: la capacidad pulmonar que me falta.

Con 45 años cumplidos me convencieron para jugar una competición de fútbol 7. La media de edad del torneo era de 26 años. Algo mágico pasó porque quedamos primeros, metí 30 goles en 16 partidos y quedé segundo máximo goleador.

Fuimos a cenar para celebrarlo y cuando el capitán dijo " Richard, gracias por tu esfuerzo y por tu inspiración", me puse a llorar. No era por la liga ni por la cifra de pelotas que entraron la red. Era porque ese día supe con toda certeza que el asma no podría nunca conmigo.

Supe que algún día dejaría el fútbol por una lesión, por baja forma, por viejo o por otras razones. Pero no por el asma.

De hecho, hago una vida absolutamente normal, sin tomar ni una sola pastilla.





EPISODIO 2


Implicados ha supuesto un largo camino de desgaste. La batalla de la indiferencia y de la incomprensión. Sinceramente, y lo digo así de claro, pienso que este equipo merece un premio en Cannes, New York, El Sol, Laus o incluso ganar la Creu de Sant Jordi.

Sus componentes merecen ser doctores honoris causa, el proyecto merece reportajes en la prensa, la radio y la televisión. Y ninguno merece sentirse marginado, menospreciado o ignorado
Nadie, absolutamente nadie ha conseguido en la historia de la publicidad un proyecto tan altruista, generoso y eficaz. Un trabajo duro, intenso, difícil y en ocasiones frustrante, para micro gongs o  afectados/as por enfermedades raras.

Hemos aportado 25.000.000 de euros en logos, videos, spots, expositores, folletos, namings, slogans, eventos, gráficas, fotos, webs, camisetas, networkings, canciones...

Y los premios los siguen ganando La Caixa, Levis, Estrella Damm, Coca Cola, Nike, Apple o Volkswaguen.

Hemos conseguido resultados increíbles con 0 euros de presupuesto. Y llevamos 10 años en la brecha.

Defender algo tan grande y a la vez contemplar el postureo, la superficialidad y la falta de implicación de nuestra industria, no resulta fácil.

Pero ninguna persona de nuestro equipo piensa tirar la toalla. Al contrario, queremos ayudar a muchas más personas, queremos crecer para hacerlo mejor.

Queremos seguir persiguiendo sueños.






























EPISODIO 3


La batalla del stress fue oscura, terrorífica, espantosa, infernal. Recuerdo esa mañana de octubre como si fuera ayer. Yacía en el suelo con el codo izquierdo destrozado y en ese momento se me fundieron los plomos. Más allá del dolor intenso del hueso y los ligamentos, me dolía el alma.

Porque no tenía fuerzas para nada. Los médicos me dijeron que acumular stress durante tres años me podía haber matado y que la recuperación sería lenta. Tras trabajar durante 32 años sin una sola baja laboral, estuve 8 meses luchando por volver a arrancar el motor.

La fama de persona pro-activa quedó pulverizada por otra que a duras penas podía caminar hasta la esquina y comprar el periódico.

Estuve 6 meses sin postear, 8 meses sin escuchar música, 9 meses sin jugar a fútbol, 10 meses sin pisar un aula, 7 meses sin conducir. Todas las cosas que daban sentido a mi vida se pararon de golpe.

Mi familia y amigos/as se volcaron. Me llevaron a rastras a 50 sesiones de rehabilitación del codo, me dieron aliento en persona, por mail o por teléfono. Me llevaron a Carcassone cuando no salía nunca de casa. Me dieron conversación, aunque no contestara.

Marta estuvo genial, tuvo paciencia, tuvo fe, me cuidó con lo mejor de si misma sin desfallecer.

Sergi se mantuvo entero en todo momento.

Una mañana de julio mi médico me dijo : "lo has conseguido, las cosas han ido mucho mejor de lo esperado". Caminé hacia la Sagrada Familia, me senté en un banco y me puse a llorar con una sensación de felicidad extrema. Lanzé los brazos al aire y grité : siiiiiiiiiii   !!!.

Muchas gracias, Javier de Diego, Maite, Mireia, Albert, Montse Prats y Ramón Noguera.

Ahora he incorporado la pausa, la reflexión y la consciencia a mi vida y me siento mejor que nunca.



CONCLUSIÓN


Estas batallas por supuesto que no son comparables a las guerras que muchas personas tienen que librar. No alcanzar a pagar la hipoteca, no llegar a fin de mes, vivir sin recursos, nacer en un país en armas, huir sin destino, padecer una enfermedad grave o una enfermedad rara, vivir en una ciudad en ruinas, no tener trabajo, agotar el paro, dormir en la calle...

Estas guerras son actos de supervivencia, mis batallas, en comparación, son pequeñas victorias cotidianas.

Pero de todas formas, he escrito este post para dar las gracias. Para reconocer que sin ti no lo habría conseguido.

Gracias por apoyarme, por creer en mi, por darme tanto, por ser mi inspiración, por alegrarme la vida, por darme amor, por compartir, por conversar, por las palabras bonitas, por los detalles, por enseñarme, por la paciencia, por la sinceridad, por el esfuerzo, por la ternura, por escucharme, por las experiencias, por los momentos.

Gracias por hacerme sentir como en casa fuera de casa, por una luz en la oscuridad, por la motivación, por la pasión, por la ilusión, por leer el blog, por echarme de menos, por un silencio tan respetuoso, por la cordialidad, por los sueños, por descubrirme ese local, por seguirme, por la música, por los libros, por las películas, por las series, por decir que te convenzo como profe, por los cafés, por las comidas, por los aperitivos, por las cenas.

Gracias por enseñarme, por las noches divertidas, por las tardes de formación, por los fines de semana improvisados, por contratarme, por respetarme, por las tonterías, por las caricias, por los besos, por los abrazos, por los consejos, por el apoyo, por felicitarme, por darme caña, por hablar hasta la madrugada.

Gracias por recordar que me gustan los caramelos de goma, por ese largo y distendido puro, por decir "te quiero", por llorar conmigo, por proponer conciertos, por las sonrisas, por los comentarios, por la complicidad,  por ese "me gusta", por la pausa, por las locuras, por los impulsos, por algunos desmadres, por decir lo que necesito escuchar, por ser un poco lunática, por aceptar mis disculpas, por aguantarme, por darme el beneficio de la duda, por crecer conmigo... por lo que vendrá.





















Con Ricardo, Silvia, Charo y Pilar. Clientes y amigos/as.





" A pesar de que mucho se ha perdido, nos queda mucho, y a pesar de que no tenemos el vigor que antaño movía la tierra y los cielos, lo que somos, somos : un espíritu de corazones heroicos debilitados por el tiempo y el destino, pero con una voluntad decidida a combatir, buscar, encontrar y no ceder"


Alfred Lord Tennyson.



"La derrota no es el peor de los fracasos. No intentarlo es el verdadero fracaso"

George Edward Woodberry.
























Diana Martinez, pura energía positiva.




















Con Gara, Dani y Mario en la antigua fábrica Damm.






















4 comentarios:

  1. Me siento halagada, pero creo que las gracias te las debo dar yo.
    Eres todo corazón y tus palabras energía para la vida.
    Mil gracias.

    Diana.

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  2. Richard me encanta tener unos minutos para leer tus post. Siempre es tan sincero y personal que pienso que lo contarás cara a cara. (Y Ahora escuchando música celta, parece que sea en una taverna con una buena jarra de cerveza :P) Si alguna vez me decido a hacer un blog será por ti ;)

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  3. Enorme post. Es una suerte y un lujo poder leer cosas así. Me he emocionado. Gracias Richard.

    Laura.

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  4. Gracias a ti por darlo todo como profesor.


    Pablo L.

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