jueves, 1 de mayo de 2014

"Bolonia me mata."



"Bolonia me mata" es una frase que forma parte del insight del colectivo de los estudiantes universitarios,  que ya he escuchado muchas veces en los pasillos y en las aulas.

La reforma firmada en Bolonia sustenta su necesidad en conseguir titulaciones homologables en toda la CEE, para así favorecer la movilidad de los estudiantes, profesores e investigadores. La propuesta contempla asistencia obligatoria a las clases y un gran número de ejercicios prácticos por cuatrimestre, así como un trabajo final de grado TFG, evaluable por tribunales. Los estudios tienen tres titulaciones : grado, máster y doctorado.

Llevo muchos años impartiendo clases, amo mi profesión y creo que puedo expresar una opinión con conocimiento de causa, sin que pretenda adoctrinar a nadie ni decir verdades absolutas.

Pienso que en plena recesión económica, plantear un cambio que supuso un coste muy alto para las universidades fue un error. Mucha burocracia, reuniones, tramitaciones, evaluaciones, gestiones, negociaciones, papeles, programas... demasiadas cosas que debieron ser validadas. Además, para aplicar el Plan Bolonia se necesitaron más profesores, más personal administrativo, más infraestructura, y por lo tanto más gasto económico.

Otro problema importante es el feedback. Los estudiantes hacen muchos ejercicios prácticos que deberían ser ampliamente comentados, pero es prácticamente imposible hacerlo hasta un mínimo de 30-45 días después de su entrega. En muchas ocasiones, acaba el curso y ese feedback es inexistente.

La Universidad es un espacio para reflexionar, pensar, debatir, proponer, innovar y co-inspirar. Y también para motivar, inculcar valores, fomentar la honradez, el trabajo en equipo, subir la autoestima, conseguir el crecimiento personal y profesional. Debería ser un entorno cultural, inspirador y dinámico.

Más allá de reproducir roles, creo que establecer una conversación permanente, larga y tendida con los estudiantes es la clave del aprendizaje. Las tutorías permiten profundizar más en los temas, 30 folios grapados sin ninguna coherencia, no dan para mucho.

Acumular trabajos poco maduros para conseguir una nota justita no es una buena metodología, porque el resultado final muchas veces es incompleto: le falta rigor, contraste, fuentes, referencias o conclusiones interesantes.

Tener a nuestros alumnos/as estresados intentando cumplir con los plazos de entrega por encima de plantear un gran ejercicio, profesional y convincente, no me parece una buen objetivo.

Apenas se proponen talleres prácticos, sesiones de networking con profesionales, aire fresco en forma de innovación o tendencias,  una vista a la creatividad asiática o de centroamérica o un repaso a los videos más interesantes de la red.

Mi pregunta es : qué es más importante, tener el carnet de conducir o saber conducir?.

Puedes conseguir un título de grado y no saber lo esencial en comunicación. Puedes esforzarte mucho sin que nadie haya encontrado lo mejor de ti mismo/a.

Trabajo en una facultad que ofrece dos seminarios especializados con solo 12 alumnos/as cada curso, es una suerte y un privilegio, pero no todas se lo pueden permitir.

Trabajo en una facultad en la que convivo con profesores/as premiados en los Goya, el Sant Jordi de novela o el Festival de Cannes, con autores/as de libros maravillosos, fotos únicas, campañas memorables o películas que vería una y otra vez.

Pero el plan asfixia el tiempo de convivencia, el tiempo de evaluación, el tiempo para experimentar y el tiempo para entender cómo piensan los/as estudiantes, los/as profesionales y los/as intelectuales, más allá de una visión superficial.

Bolonia consigue que pasemos más tiempo llenando papeles que viendo material interesante...

No tiene sentido poner 6 ejercicios en una asignatura de 10 sesiones. No tiene sentido que en una asignatura de 20 sesiones debas presentar 12 trabajos.

Tiene más sentido reflexionar, pensar, proponer, experimentar, ver el mundo real que va más allá de la teoría.

...pero no pienso perder las ganas de mejorar. Me queda mucho por aprender y mucho por disfrutar mirando a las estrellas.

Bolonia asfixia, pero la creatividad nunca muere. Encontraremos el camino porque nos encanta nuestro trabajo.











"Los contras Los alumnos han llevado siempre la voz cantante en las protestas y se han mostrado muy críticos ante las reformas. En todas las universidades españolas hay presencia de grupos que se oponen al plan, la mayoría de ellos organizados en asambleas y por facultades. No todos se oponen a las reformas, sino más bien a la forma en que estas se han llevado a cabo y ven que hay más contras que pros. La mercantilización de la universidad es la crítica principal que se hace al plan Bolonia. Los contrarios al plan denuncian que las reformas se han hecho atendiendo más a los intereses económicos de los grandes conglomerados empresariales que a los de la comunidad educativa. Una cantera para empresas.


Los críticos creen además que el pretendido objetivo positivo de crear un espacio común educativo esconde la idea de convertir la universidad europea en tan solo una cantera para las grandes empresas, dejando a un lado su papel como lugar de formación y desarrollo humanos, y pasando a ser una mera fábrica de individuos válidos para el mercado laboral.


Los contrarios a Bolonia critican la excesiva mercantilización El sistema de créditos, para los detractores del plan Bolonia, equipara el horario estudiantil a un horario laboral, debido al aumento de horas obligatorias, e impide compaginar los estudios con un trabajo. Sólo para las élites.


Denuncian que el aumento que se ha producido para obtener las titulaciones de segundo ciclo llevará a la elitización de la universidad, ya que no todos podrán permitírsela.


Sistema de becas:Señalan que dejarán de existir las actuales becas, pues serán sustituidas por las becas-préstamo (préstamos bancarios que hay que devolver con intereses).


Trabajadores poco cualificados.También critican que el título de Grado será comparable a la actual FP y que supondrá una formación básica muy poco especializada y, por tanto, dará lugar a trabajadores no muy cualificados.


Marginación. Los criterios de pura rentabilidad en los que se basan las nuevas carreras, según los críticos, tendrán como consecuencia la marginación de las carreras menos técnicas o consideradas menos prácticas."




(20 minutos)




"Hace una década (2002) que empezó el largo proceso de reconversión al modelo Bolonia, un proceso que Esther Giménez-Salinas, que ha sido rectora de la Universidad Ramón Llul, durante todo el proceso de adaptación de la universidad al Plan Bolonia (dejó el cargo a finales del curso 2011-12) describe como "un inacabable tejer y destejer en función del ministro o de la ministra de turno. En estos años hemos tenido hasta seis ministros de Educación, cada uno de los cuales ha querido implantar su programa, con la consiguiente destrucción de una parte de lo que se había realizado anteriormente. Así hemos hecho y deshecho el camino hasta alcanzar la meta de la implantación de Bolonia en 2008, con seis años de retraso respecto la media europea", subraya Giménez-Salinas, y dice que "estos años han sido una locura para nuestras universidades: nos hemos visto obligados a reconvertir todos nuestros estudios a grados y másters; a ser evaluados, corregidos y en algunos casos incluso suspendidos por las agencias de calidad".


Finalmente Giménez-Salinas afirma que "la tarea de adaptación que se realizó durante todos estos años fue muy dura. En mi universidad, en la que reconvertimos unos 80 títulos, si contamos las horas de dedicación que supuso la gestión, planificación y adecuación de los títulos, así como el proceso de tramitación, he calculado que supuso un coste aproximado de 1.500.000 euros, que tuvimos que asumir íntegramente nosotros".


(educaweb).



"Los profesores ponen muchos trabajos a los estudiantes durante la evaluación continua -lo cual no me parece mal- pero no te devuelven los ensayos que has tenido que escribir durante el trimestre hasta después del examen final ... con suerte...si no recibes feed-back, no hay posibilidades de mejorar".


(Eulalia Solé, Universidad Pompeu i Fabra, Barcelona).

No hay comentarios:

Publicar un comentario