lunes, 17 de febrero de 2014

Máquinas de matar conocimiento.


Foto : Miquel Codolà Domenech.



"la publicidad no es una ciencia, es el arte de lo sutil" (Bill Bernbach)


-Te gusta ser profesor?
- Siempre me ha gustado mirar las estrellas

(Richard Wakefield en el CCCB, septiembre 2013).



Hace tiempo que pienso que enseñar periodismo, publicidad, comunicación audiovisual, psicología, pedagogía, fisioterapia o ciencias del deporte, debería ser un continuo camino entre la teoría y la práctica, entre la base sólida y las nuevas formas de interpretar cada una de las profesiones.

Pero en la universidad hay una palabra que da miedo. Mucho miedo. Se llama innovación. Es mucho más fácil asegurar sin arriesgar. Explicar cosas que ya han pasado es más seguro. Incorporar tendencias, novedades o fórmulas más nuevas, no es lo más habitual.

Si observamos quién dirige algunas de estas facultades, veremos que no hay ni un solo creativo/a, todos/as son gestores. Si observamos los apuntes, veremos muchos esquemas, libros o textos de hace 30 o 40 años, pero pocos artículos de Yorokobu, webs o blogs rabiosamente actuales.

Por supuesto que analizar las bases y las raíces del conocimiento es necesario, básico y obligado. Nuestra historia nos enseña y nos ayuda a contextualizar, pero conectarse también a lo nuevo que pasa en Holanda, Gran Bretaña, Miami, Asia o Brasil, nos aporta visión, panorámica y contenidos relevantes.

Me da la sensación de que ser profesor titular es una carrera de obstáculos diseñada en Bolonia, en la que el protagonista bastante hace con superar la marathon de requisitos que se le exigen. No te das cuenta y ya estás jubilado.

Me da la sensación de que poner tantos trabajos a nuestros alumnos/as por curso, hace que perdamos la capacidad de reflexión, de interacción, de tutorizar, de enseñar a través del feedback, no de la acumulación de folios ni de los plazos de entrega estresantes.

Hay quien opina que la universidad debe reproducir los mecanismos de la vida profesional real. Totalmente de acuerdo. Pero no los errores. Si 80 agencias de nuestro país consideran normal trabajar 12 horas diarias, con un sueldo precario y presentar más de 3 opciones de cada campaña, no creo que someter a los estudiantes a la misma presión de resultado.

La esencia del conocimiento está en conversar, contrastar, mirar al ayer y al mañana. El conocimiento en comunicación debería pasar por innovar desde dentro. Pensar nuevos formatos, nuevos temas de debate, nuevas jornadas profesionales, nuevos apuntes, nuevas asignaturas.

Acumular apuntes, notas, exámenes y trabajos, no garantiza el aprendizaje. La profesión debe pisar las aulas y los profesores deben pisar las oficinas.

He detectado mucha creatividad en Blanquerna (Universidad Ramón Llull), en la Universidad de Alicante, en la Universidad de Navarra, en la Universidad Pompeu i Fabra, en la Universidad de Salamanca.. pero cuando nos juntamos los profes en un congreso, lo hacemos con el viejo  formato de las ponencias. No habilitamos ni un solo espacio para estar juntos, compartir, debatir, pensar, reflexionar. No creamos un blog ni un site, publicamos las conferencias en un libro... las opiniones se quedan en casa.

Tres exposiciones por la mañana y cuatro por la tarde. Y sin tiempo para preguntas porque los horarios están demasiado apretados. Monólogos con público. Temas tópicos y conocidos por todos/as... eso si, muy bien escritos y referenciados.

Mucha norma, mucho protocolo, mucha documentación, mucho diploma y cero innovación.

Enseñar es una pasión y aprender es apasionante. Re-inventar no es malo. Incorporar lo nuevo no es malo. Intentar mejorar desde la humildad, es necesario.

La universidad debería ser el foro de pensamiento y acción por excelencia.. pero el conocimiento se muere si solo miras al pasado.

Por nada del mundo cambiaría la suerte que tengo de ser profesor. Han sido tantas las satisfacciones y los buenos momentos, que necesitaría un libro para contarlas. Por eso, quiero mejorar. Por eso, quiero co-inspirar,  encontrar las fórmulas más eficaces de trasmitir conocimiento.

He tenido la inmensa fortuna de ver a mis ex-alumnos/as ganar un Emmy, un león en Cannes, un Goya, abrir una empresa o crear un nuevo concepto de app. He asistido a sus bodas y he recibido sus dedicatorias.

Creo que soy mucho mejor profesional y mejor persona desde aquel primer día que entré en Blanquerna Comunicació y el Dr Font me dijo "no cambies nunca, eres un lletraferit"
( apasionado por la cultura)".

Tal vez debería estar de vuelta de muchas cosas, pero la palabra innovación me atrae irresistiblemente.

No está todo inventado. Think different.




8 comentarios:

  1. Tienes la habilidad de hablar sobre temas muy interesantes, que afectan a muchas personas y que te convierten en su portavoz. Desde Italia, un abrazo muy fuerte.


    Unmberto Eco.

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  2. El legado de Bernbach, Frank Lowe y Steve Jobbs está a salvo.



    J. Lorente.

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  3. Has puesto patas arriba la universidad con un debate real que nos debemos plantear ya mismo.


    Matilde UPF.

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  4. Absolutamente cierto. Y las verdades duelen.


    Mónica Moro.

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  5. Dolorosa reflexión, Richard . Necesitamos analgésicos...


    Jesús Orbea Mira.

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  6. Nobody doest it better. Bravo Wake.


    Sandra López Granados.

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  7. TOTALMENT cert. Mai millor explicat tiet Richard!

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  8. Em fa molta il.lusió el teu comentari, estimada Wake.

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