viernes, 2 de marzo de 2012

Sobre montañas y valles (un poco de poesía).



"ain't no mountain high enough, ain't no valley low enough... (Nicolas Ashford and Valerie Simpson)"



http://youtu.be/B2WiJck4KZI

video: emili sandé, mountains.



Ya nos gustaría que nuestra vida transcurriera en un plácido valle soleado. Disfrutar en ese paraje tranquilo con pájaros de colores, un bonito y frondoso bosque, un caudaloso río, lugares por descubrir y animales en libertad...  con la posibilidad de buscar movimiento a pocos metros de distancia.

Pero lo cierto es que nos pasamos nuestra existencia subiendo y bajando montañas. Las cotidianas, las del día a día, se llaman prisas, stress, la casa sin recoger, los niños que van a extra-escolares, el súper, el briefing de Kellogs, los apuntes, las reuniones, los compromisos, qué hacemos para cenar, los mails por responder, las cosas pendientes, las presentaciones, los informes, los power points, la imprenta, el taller, las fotocopias a color, los rodajes, las fotos... cuando llegas al viernes, miras tu valle e inicias la recuperación con descanso, música, series o películas, encuentros con amigos/as o un partido de tu equipo favorito... si te lo puedes permitir...

Las montañas de riesgo medio son más exigentes. A veces se llaman desmotivación, incomprensión, gripe, un brazo roto, una fisura, una re-estructuración laboral, muchos días sin valle, ideas y propuestas que no funcionan, roces, necesidad de cambio, discusiones, malas jugadas, renunciar a días de vacaciones, piezas que no encajan... las montañas más díficiles, las de 8.000 metros, se llaman pérdida de un familiar o amigo, ruptura, distancia, cambio laboral radical, paro, problemas económicos, enfermedad crónica, bloqueo mental, hijos con problemas...

...cada uno de nosotros/as sabe qué necesita encontrar en su valle para poder escalar de nuevo. Hay muchas pequeñas cosas que compensan. Si estás bien acompañado, un aperitivo al sol, una cerveza, un paseo por la playa, una exposición  o una tarde de escaparates puede funcionar. En mi caso, el deporte, las canciones, la familia, los conciertos, las personas agradecidas o el cine actúan como bebidas isotónicas, son  muy eficaces.

El entorno cercano, ese micro universo formado por personas especiales para ti, te da serenidad, fuerza, apoyo y empuje. La intensidad de los buenos momentos te permite estar preparado por si aparece una cima inesperada.

Tienes que cuidar tu valle con delicadeza. Respira profundamente, vive su alfombra verde, su magia, su esencia, sus sonidos, sus voces, sus mensajes. No puedes estar siempre escalando, en situación de máximo riesgo y sin oxígeno. Tienes que sembrar tu valle con emociones, sensaciones y actividades. Y tenerlo siempre preparado, por si acaso. Tus piernas y tu cuerpo necesitan paréntesis para respirar. Si fuerzas la máquina, si pretendes subir montañas sin bajar de vez en cuando, te quedarás atrapado en una espiral peligrosa.

Si tienes tu prado descuidado, tira un poco de agua de relax y verás como crece y recupera. La experiencia te irá equipando y te dará cuerdas, mochilas y vitaminas para el camino. Pero no pretendas ser un héroe o una heroína. Acepta tus debilidades y asume tus errores. Aflojar de vez en cuando es necesario y conveniente.

Y si ves que tienes muchos días seguidos de valle, disfruta de cada uno como si fuera el último. Mira a tu alrededor y contempla el paisaje.



Foto: Richard Wakefield en Sta María de Queralt.


8 comentarios:

  1. Muy cierto, muchas personas hace tiempo que perdieron el camino de vuelta al valle.



    Luis C.

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  2. Me encanta este lugar.


    Joanna.

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  3. siempre buscando el valle, de eso se trata...

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  4. Mi series de tv favoritas siempre están en mi valle.

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  5. Un post positivo, como no podría ser de otra forma¡ Leerte es un Valle en sí mismo, una huida de esas montañas de 8.000metros.:) pero de forma más concreta, y respondiendo a tu p.d., te diré que en mi valle hay mar, una hermosa y tranquila playa, hay música y mucho amor. En mi valle hay ganas de seguir, hay ganas de luchar, hay sueños Richard. Sueño que corono algunas de mis montañas personales, de mis cimas... En mi valle hay esperanza, presente y futuro. Ah! Y cómo no, mi perita Katta, corriendo playa arriba y abajo!
    Gracias por hacerme volver ahí.
    Gemma Ansodi.

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  6. Ines De La Sotilla:

    Yo hoy pensaba q subo y bajo, un poko.. pues c'est la vie.. el texto que necesitaba. :)

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  7. Es tan difícil bajarlas como subirlas. A veces algo como respirar hondo es complicado, hace falta paz interior.


    Merçe Roura.

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