miércoles, 22 de febrero de 2012

Diferentes maneras de recorrer un río.






La indiferencia te limita, te bloquea, te ata, te inhibe, te distancia.
La indiferencia te convierte en una persona pasiva, inmóvil, fría, sin empatía y sin sentimientos.
La indiferencia te transforma en una hoja gastada que se deja llevar por la corriente.
La indiferencia mata la pasión, la solidaridad, la ilusión y la creatividad.
La indiferencia invita a entrar al miedo, la desconfianza, el egoísmo y la envidia.
La indiferencia es una trampa que te hace creer que no tienes corazón.
La indiferencia es el abismo de quienes solo piensan en sí mismos/as.
La indiferencia es una máquina de anular el talento, la reflexión y la conversación.
La indiferencia es la excusa para cruzarte de brazos.
La indiferencia te impide vibrar, sentir y conectar.


 Tal vez, es muy coriente, que el río de la monotonía te lleve.
 Pero el río no es solo un recorrido con principio y final, 
 por el camino encontrarás árboles, puentes, personas, pájaros y sorpresas.


Lo importante no es solo llegar sino disfrutar del trayecto (George Bernard Shaw)

La vida es aquello que pasa mientras estás ocupado en otras cosas (John Lennon)

Los buenos momentos merecen ser recordados (RW)


Puedes llegar al final de río de forma monótona o con una mochila llena de experiencias interesantes.




3 comentarios:

  1. Ro Moly:

    llegar al final del río de forma monótona es no haber vivido de verdad.

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  2. El trayecto es tan importante o más que el destino final.

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  3. Desitjo et milloris aviat però ... aquest últim post es d´aquells que et porten a la reflexió, gràcies . :)


    Montse.

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