"Knock, knock, knocking on heaven's door" (Bob Dylan).
Para llegar a las puertas del cielo profesional, muchas veces no basta con tu talento, tu esfuerzo, tu exigencia o tus ganas. Existen otras técnicas que permiten llegar antes... a costa de tu dignidad :
Alegrar los oídos: consiste en reservar tus mejores palabras, tus elogios más evidentes, tu sonrisa más abierta y tus mejores gestos para los directores. Como dijo Manolo una vez: "lo más importante en cualquier empresa es saber quién manda e intentar agradarle". Esta técnica incluye asistir a citas sociales y familiares, acompañar a los jefes en sus viajes, cervezas, copas y lo que haga falta, hacer favores como ir a recoger el coche al mecánico o gestionar papeles personales... eso sí, siempre con la correspondiente crítica por la espalda posterior.
Vivir en la empresa: consiste en llegar el primero y salir tarde, muy tarde. No importa que tengas poco trabajo o que no quede nadie más. Es una magistral interpretación que incluye resoplidos, sudores, una puesta escena repleta de papeles, informes, carpetas, documentos... y el facebook y la prensa deportiva a punto para cuando no te miran.
Recorrer los pasillos: consiste en dejarte ver por todos los despachos y zonas intermedias, con alguna excusa, y coincidir casualmente en los desayunos y comidas con los jefes. A destacar la capacidad para aparecer por sorpresa en reuniones a las que no estás convocado y escuchar conversaciones secretas escondido tras la fotocopiadora o tras la columna más ancha.
Poner la zancadilla: consiste en ir puteando a los compañeros (as) que más destacan, poniendo trabas, presión, críticándolos de forma constante e incluso escribiendo informes en su contra o anónimos desagradables. Sin dar la cara, claro. Siempre oculto en la oscuridad del negativismo.
Frecuentar restaurantes, clubs cool y asistir a eventos estratégicos: consiste en hacer horas extras en esos lugares donde sabes que encontrarás gente influyente de la profesión. Aunque no te apetezca nada, lo haces de forma continuada, y así consigues enchufes, favores, influencias... te cuesta una pasta, pero te lo tomas como una inversión...
No entrar nunca en conflicto : ante cualquier debate, polémica, crisis, momento difícil o contraste de opinión, mantienes una posición neutral, sin decantarte nunca por ninguna postura concreta. Esto te dará la imagen de una persona tranquila que gusta mucho a los que mandan.
No entrar nunca en conflicto : ante cualquier debate, polémica, crisis, momento difícil o contraste de opinión, mantienes una posición neutral, sin decantarte nunca por ninguna postura concreta. Esto te dará la imagen de una persona tranquila que gusta mucho a los que mandan.
Hacer favores sexuales: igual que Clark Gable ascendió en Hollywood gracias a su sensibilidad con las camas, practicar sexo con los cargos superiores es un riesgo, pero también una buena ocasión para saltarte algún trámite.
Puedo decir con la cabeza bien alta que soy quien soy sin haber utilizado jamás una de estas técnicas. Me repugna la hipocresía, el juego sucio, la falsedad y la mentira. Tal vez por esta razón no tengo un yate en el puerto, un ferrari en la puerta y un chalet de milles de metros cuadrados en la playa ... pero cada día cuando me despierto por la mañana me siento feliz. No estoy dispuesto a pagar ningún precio profesional que vaya más allá de mejorar mi rendimiento, mi aprendizaje y mi capacidad. Las personas que me rodean son magníficas. Esta es mi mayor fortuna.
Foto: Claudio Versiani. Gemma, Tarek, Sandra y Quim rodando en el ya traspasado bar Mireya.









