domingo, 16 de octubre de 2011

Las palabras que se quedan escondidas (remix 2016).








"las palabras se escogen, los sentimientos, no" (richard wakefield).


Si bien las redes sociales como facebook y tuenti nos permiten expresar burradas, gamberradas, estupideces, contar chistes, jugar al equívoco, pegar bolas, hacernos los interesantes, aportar misterio, provocar, desafiar, sorprender etc, es cierto que lo hacemos amparados por el anonimato, por el hecho de estar en la sombra, de no comentarlo cara a cara, o a veces ni siquiera con nuestro nombre real.

Los 140 caracteres de twitter los enfocamos más hacia compartir informaciones interesantes, describir acontecimientos en vivo o informar sobre lo que hacemos.

Ahora bien, cuando hay palabras presenciales, cuando lo haces en el entorno laboral, social o personal, sacas la vara de medir. Sabes perfectamente que decir siempre lo que piensas es un lujo, un atrevimiento, un riesgo y una utopía. La sinceridad está duramente penalizada. Se valora mucho más la discreción y el silencio.

Estamos a la defensiva, predispuestos a que nos siente mal cualquier frase, expresión o actitud. Nuestro espíritu crítico crece por momentos, nuestra capacidad de elogiar, no. De cada 100 palabras bonitas que nos vienen a la cabeza, pronunciamos solo 4.

Por miedo, vergüenza, falta de costumbre o por temor a ser malinterpretados. Muchas veces obviamos esas palabras de agradecimiento, amor, amistad o admiración  con la excusa de "ya lo sabe, no hace falta decirlo". Qué grave error. En ocasiones, dos frases en un momento oportuno, pueden cambiar la perspectiva de un problema, encender el ánimo o invitar a soñar.

Nos quedamos callados/as demasiadas veces. Incluso esperamos años para pronunciar "gracias por ayudarme", "te quiero" o "eres una pasada". Aceptamos muy mal las críticas, las opiniones diferentes a la nuestra, caemos en el vicio de la comparación permanente y de la opinión negativa. Hemos encerrado tanto nuestro corazón en un caparazón, que necesitamos libros de auto-ayuda como "el secreto", "el alquimista", "serendipity" o "si tú me dices ven lo dejo todo, pero dime ven". Nos falla la inteligencia emocional. Medimos mal las palabras. No nos sale decir según qué cosas.

El otro día se dirigió a mi una estudiante y me soltó la frase "necesitaba un referente y ya lo he encontrado, eres tú". Me provocó una reacción en cadena de alegría, dio sentido a mi trabajo, me activó la pasión. Y fueron solo 10 palabras. Se que le debió costar muchísimo, como nos suele costar casi siempre.

Las palabras bonitas no deberían ser una sorpresa. Pero lo son. Las echamos de menos. Las necesitamos. Muchas veces las buscamos, pero vuelve a imponerse el silencio o la indiferencia.

Trabajamos en el mundo de la comunicación y nos comunicamos fatal. La conversación es un gran método para encontrar ideas, generar incógnitas y abrir la puerta del descubrimiento. No es una pérdida de tiempo. Trabajamos en la era de los territorios emocionales y no sabemos dialogar. Cuando mi amiga Majo tuvo un gravísimo accidente de moto y estuvo en coma unas horas, le escribí la letra "de golpe" y me di cuenta de que hasta entonces nunca le había dicho "eres genial", que es lo que pensaba.

Por todo esto que he explicado, intentaré guardarme las palabras bonitas lo menos posible. Eso no quiere decir que las regale, simplemente que el silencio no es siempre la mejor opción.



Remix 2014.





14 comentarios:

  1. Richard, eres una pasada. SG.

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  2. les paraules estàn massa infravalorades, i tenen un poder incalculable!

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  3. Sí, conforme iba leyendo se iba dibujando una sonrisa entrañable! ¡Abrazos, gracias y muchos recuerdos!


    Iñaki T.

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  4. En llegir el post, a més de dir-te que ets bonic et dic que estic amb un somriure als llavis i que és el gest que se'm dibuixa al rostre sovint en llegir-te. Per complicitat, per benestar, per concidir...


    Un petó, guapu!


    Anna C

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  5. Tere Crespo:

    Hola Richard!
    Estic d´acord amb els comentaris que et fa la gent al blog, està genial, grans reflexions que conviden a pensar en positiu, són textos inspiradors i experiències que ensenyen.

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  6. Te contesto por aquí que me ha dado q pensar y me ha gustado mucho.

    Cristina Madrid.

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  7. Donant en la diana com és habitual en tu.

    Des de avui en diré més i les que em diguin les aceptarè sense vergonya.

    Gràcies per al somriure que ens has deixat a molts

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  8. Grandísimo, Richard!!!!!!!!!!

    Gracias, de corazón, por estas maravillosas reflexiones.

    Besos.

    Sonia Vallejo.

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  9. Alexander Pineda Dueñas:

    Hola Richard! que bonito mensaje! yo sigo muy de cerca tu blog y ando como siempre, en primera fila para todo lo q se necesite! Un abrazo desde Bogotá!

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  10. He leído tu post "medir las palabras" (y ya de paso algunos más de tu blog para ponerme un poco al día) y estoy totalmente de acuerdo con lo que dices y cómo lo dices, porque escribes desde dentro, con un estilo impecable y compartiendo unas ideas que te retratan como una persona que de verdad merece la pena, que reflexiona y comparte con criterio, humildad y sabiduría, una persona que merece la pena.

    Títí López.

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  11. Siempre es mejor lanzarse que pasarse la vida pensando qué podía haber pasado.


    Mercé Roura.

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  12. Tenemos miedo a hablar porque tenemos miedo a las respuestas. Creo que por un extraño motivo llegamos a pensar que las palabras son balas que aunque no acaben con nuestra vida nos minan de tal forma que nos hieren y atemorizan.
    Por ese motivo preferimos rodearnos de silencios. A veces pensamos en comunicarnos, decirle algo a alguien y ahogamos el impulso, pensando en las consecuencias o en lo que se podrá interpretar, los " y si" o los "es que"... La inseguridad planea sobre nosotros y callamos. Vivimos deprisa y no volvemos a pensar en ello.
    Ojalá podamos decir todas la cosas bonitas que nos pasen por la cabeza sin miedos Richard! Como mínimo mejoraremos como personas y a partir de ahí, viene el resto.
    Gemma.

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  13. Mira Wake, hoy si estoy contigo, a nuestra edad o dices lo que piensas o calla y "vete a tu pueblo". Si señor TE QUIERO.

    Xavi ( amigo de Monica)
    Me estoy enganchando a este blog!!

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  14. Gracias Xavi, yo también te quiero... a los 40 podemos re-inventar, re-descubrir o incluso volver a empezar, no?

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