viernes, 27 de mayo de 2011

País de corruptos (una reflexión sobre el 15-M).


"... era inevitable que en algún momento del proceso, eso que llamamos gente corriente, se decidiera a abandonar su insípida resistencia y se lanzara a la calle a decir basta" (Andrés García Reche).


Revolución, inspiración o aventura? es curioso que la persona que encendió la mecha tenga 93 años y se llame Sthéphane Hensel, uno de los redactores de la Declaración Universal de los Derechos Humanos. Su libro indignaos es super-ventas y ya provocó en su momento manifestaciones multitudinarias en Francia.

Carlos tiene 24 años y no trabaja, Elena 26 y cobra 300 euros, Pedro tiene 22 y está en la Facultad de Geografía e Historia. Sumamos 5.000.000 de parados y el futuro de una generación se ve incierto. Lidia ve en las manifestaciones una vuelta a mayo del 68 y a love and peace. Alejandro, 20 años, sabe muy bien por qué no quiere quedarse de brazos cruzados. Antiguos militantes como Yolanda o Martí, más veteranos, actúan como consejeros. Luis, Marta y Angel, 28, 27, 26 años,  están realmente indignados, quieren cambiar su vida, su estado de ánimo se aproxima a la desesperación. Todos juntos componen un mosaico plural e único, después de años y años de indiferencia.

 El 15M primero existió y luego empezó a buscar su declaración de principios. Primero llegó la acción, empezaron a correr sin un destino claro, y poco a poco vieron una meta en el horizonte. Esta meta es su dimensión parlamentari. La aparición de Podemos acaba con el bipartidismo y consigue un fuete castigo para los dos partidos tradicionales.

Por que lo que no puede proponer la izquierda es ayudar a crecer a la derecha. Los de siempre opinarán que son unos comanches, desarraigados, gamberros, sucios, que hunden el comercio y el turismo.

Pero los de siempre hace tiempo que borraron de su mente las palabras libertad, creatividad, solidaridad, sueño, equipo o bienestar. Prefieren cerrar los ojos ante la pobreza, las guerras, el trafico de armas, de drogas o de diamantes. Prefieren ignorar la malversación de fondos o el dinero que se va en fiestas y comilonas (como las de Silvio). Prefieren mirar solo a su ombligo. Prefieren salvar bancos en quiebra, aplicar deshaucios por sistema, limitar la ley de dependencia y recortar la sanidad.

Vivimos en un lugar lleno de sospechosos, repleto de intermediarios, comisiones, corrupción, partidas falsas y doble o triple contabilidad. El caso Noos, Bárcenas, Millet, Gurtel, Julián Muñoz, aeropuertos sin aviones, ciudades culturales sin visitantes... algunos dirán que todo es inútil, que nada puede cambiar, que no vale la pena, que siempre ganan los mismos.

Pero la historia de la humanidad es la historia de los movimientos. Espero que algo bueno salga de todo esto...

 Soy romántico y sigo creyendo en las personas...aunque hay demasiados ladrones juntos en el mismo lugar.



foto: claudio versiani.

Post revisado en mayo 2013.


7 comentarios:

  1. Una visión muy acertada y objetiva.

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  2. No se puede justificar la violencia.

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  3. Este artículo tiene mucho equilibrio, es una visión muy madura.

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  4. Iñaki Tititi Tututu Cada letra, punto y coma refleja un gran mensaje como una opinión común. Da gusto leer tu reflexión.

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  5. Sonia Frizzante Fantástico!!! Lo voy a compartir con tu permiso....

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  6. Ha faltado cohesión, igual que nos falta en la política en general en España. Los partidos no trabajan para el bien común, sino para ganar las elecciones. Los acampados no le han dado forma a su declaración de principios. Los indignados están demasiado dispersos. Los políticos, también.

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  7. Gracias Richard. Por escribir lo que opinas y sobre todo por opinar. Así es de la única manera de existir.

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