sábado, 30 de octubre de 2010

Cosas que hacer en tu ciudad para no conversar.



Las personas estamos dotadas de inteligencia. Tenemos la capacidad de argumentar, compartir, debatir o simplemente contar cosas. Pero somos tan únicas, que a veces nos parecemos a los primates. Buscamos formas y maneras para pensar menos y conversar menos. Como éstas :

Estar todo el día con el facebook, el chat, el mail, los sms o el twitter... para perdernos el contacto físico, las miradas, los gestos de las manos, los olores, la química, la percepción, el entorno y la magia.

La cita del "médico". Reuniones de 20 minutos con el portátil, el móvil y el Ipad a punto para desenfundarlos en cualquier momento. Una buena excusa o una buena razón para abandonar el escenario, tipo "tengo hora con el psicólogo" "me voy al gimnasio", "me esperan para comer" o "me marcho que he quedado"... y ya está... 20 minutos más con otra persona.

Ir al cine, a un concierto, al teatro o a un espectáculo y no tener un diálogo previo ni posterior, porque "estoy cansado", "tengo prisa", "seguro que tengo mensajes por contestar"... con lo interesante que es explicar lo que nos ha parecido...

Quedar para bailar a partir de la 1 de la madrugada en el interior de una discoteca, para que todos (as) podamos "be cool". Está claro que hablar, lo que se dice hablar, hablaremos poco, para qué? lo que importa es coger "ese puntillo" de desinhibición para hacer tonterías, besar a quien corresponda y decir al día siguiente "vaya resacón", como si fuera un triunfo o una gesta.

Llegar a casa y engancharnos a la pantalla de la tele y el ordenador, diciendo de vez en cuando "si", "no", "ok" "vale" o un gruñido cuando alguien te comente algo.

Jugar a la granja, la mafia, la isla, la play o lo que sea... en solitario, porque seguro que así nadie nos gana ni nos detecta las trampas.

Llegar a la uni con los cascos puestos, asistir a las clases como un (a) autómata y volver con los cascos puestos, sin hablar con nadie por el camino.

Ponerte una peli, con un arsenal de cuches, bebidas y guarradas varias a punto. Se complementa con ir a correr y a mirar tiendas contigo mismo.

Eludir las conversaciones sobre temas interesantes diciendo "no estoy para rollos", "demasiado profundo para mi" o "prefiero no pensar en esas cosas".

Aprovechar un malentendido absurdo, un momento de tensión o una tontería para no hablar más con esa persona... porque no sabemos pedir perdón, ni dar la cara ante los problemas... ni nos gusta que nos lleven la contraria...


Para mi es un auténtico placer dialogar sin mirar la hora. Charlar sin prisas. Conversar sin tensión. Lo sabe muy bien Claudio, lo saben Ana y Angel, Enric y Eugenia, Luis y Bibiana, y la mayoría de lectores del estereotipo. El ritmo frenético de la ciudad nos convence : quedar para hablar es perder el tiempo. Si no hay una razón (halloween, aniversario, trabajo), evitamos la posibilidad de mirarnos a los ojos, sentir nuestras presencias, contrastar opiniones, transmitir emociones y vivir buenos momentos.
Nos vemos obligados a hacer algo, movernos en alguna dirección... sentarnos simplemente para comentar cosas, nos parece banal o liviano... sin embargo es fantástico, es una manera de mejorar y romper con nuestra hiper- actividad. Pruébalo durante un mes y si no te gusta, quedamos para que me expliques por qué :)





Foto : richard wakefield. (por cierto, no es de una ciudad...)










jueves, 28 de octubre de 2010

La verdad sobre el maldito dinero.




















El dinero. Consigue enfrentar a hermanos, amigos, primos, cuñados e incluso padres con hijos o viceversa. El dinero. Divide al mundo entre pobres y ricos. El dinero. Provoca guerras, indiferencia ante el hambre y cinismo frente a las catástrofes naturales. El dinero, una colección de papel que puede apoderarse de ti y convertirte en otra persona. Aquí tienes algunos ejemplos de nuestra relación con él en el mundo publicitario :

La empresa "propietaria". Se trata de una organización convencida de que ha comprado todo tu tiempo, tu vida personal, tu libertad de opinión, tu dignidad y tus palabras. No lo pone en tu contrato, pero ellos actúan como si estuviera firmado. A cambio de un sueldo (no necesariamente alto), pretenden que hagas lo que sea por defender su "marca", aunque te despedirán a las primeras de cambio cuando toque. En éste entorno resulta complicado tener aficiones y hobbies, porque creen que tu familia son ellos.

El triunfador del "yo" . Son profesionales que han podido ascender mucho (no siempre de forma honrada) y se pasean por la vida haciendo ostentación de todo : ropa, coche, puesto, status, premios, conocimientos, mujer, amantes, viajes... les complace especialmente restregar sus ingresos con personas de "otra clase social", fardar en los bares, reírse de las desgracias ajenas, impartir lecciones sobre casi todo, dárselas de entendidos en restauración, música, marketing y gusanos disecados. Van siempre con el "yo" por delante, se aprovechan de sus equipos y su máxima aspiración es seguir así pero pagando cada vez menos impuestos, buscar operaciones dudosas o negocios de dudosa legalidad para forrarse aún más, y comprar cosas cada vez más raras, horteras, kistch y surrealistas. Son declaradamente insolidarios y no tienen ni idea de lo que pasa en el tercer mundo. Ni lo quieren saber.

La "corte" de los hipócritas. Cada una de las personas con status tiene a su alrededor una serie de "parásitos" que se dedican a hacer la pelota, reír los chistes, dar regalos interesados, ir a buscar cosas, acompañar en las juergas y en las "escapadas" nocturnas, salir en las fotos, dar siempre la razón... no lo hacen por amor... lo hacen por amor a las "propinas"...

La falsa humildad. Algunos profesionales se caen de la "nube" dónde vivían y pasan de ser unos creídos insoportables a declararse personas "normales". En realidad, es un acto de supervivencia. Si en las alturas no hay trabajo, bajan dos escalones y se mezclan con el populacho de la clase media, como única salida a su crisis económica. Algún día, en una conversación "sincera", te dirán cosas como "yo tuve la fortuna de fracasar", "yo soy otra persona", "yo estaba muy equivocado"... pero no cuela porque lo dicen con el "yo" por delante...

El (la) workaholic. Pone al trabajo por encima de todo, aunque no gane un sueldazo. Se entrega en cuerpo y alma a la empresa y eso le da la máxima satisfacción. Literalmente vive en la oficina, y no le obligan, es su elección. Siempre se queja pero en el fondo le gusta. Ha cometido el error de casarse y tener hijos, pero su familia sólo le ve en fotos. Trabaja los fines de semana, puentes, vacaciones y lo que haga falta y se engaña pensando que "así viviremos mejor".


Víctimas de la sociedad de consumo. No te engañes, no necesitas 36 pares de zapatos, 19 cinturones, 9 coches, 23 televisores, 14 ordenadores, 2000 camisetas, 115 bolsos, 800 cremas o 716 conjuntos de ropa. Acumular bienes materiales no da la felicidad. Acumular sensaciones positivas, sí. Josep tiene "solo" tres corbatas, Pedro "solo" dos relojes, Mónica "solo" tres pares de bambas y Judith "solo" cuatro bolsos... y no están frustrados/as.


El peor supuesto es no tener trabajo. Los principios son muy duros. Hay que sobrevivir con nómina de prácticas hasta demostrar que mereces algo más. Luego toca ser mileurista. Y si tienes suerte, prosperas. Estamos en una época de supervivencia, con muy pocas inicitiavas, muy pocas ganas de inventar o de apostar por la creatividad.


foto : richard wakefield.

lunes, 25 de octubre de 2010

No es lo mismo celebrar que celebrar.




















Si las palabras tópico, convencional, estereotipo, repetición, monotonía, hacen que un (a) creativo (a) huya de "lo mismo de siempre", imaginaros lo que supone vivir aventuras en la BBC (bodas, bautizos y comuniones). Esos lugares donde pasa habitualmente lo mismo y de la misma forma. Esa situación para la que necesitas gastar dinero en ropa, regalos y desplazamiento, pero en la que dificilmente te sentirás cómodo (a). El protocolo, la diplomacia, guardar las formas, convierten a la celebración en un acto social... y no conoces a la mitad de los invitados. Espontaneidad, cero; quedar bien, 9. Si has ido a unas cuantas, sabrás que suenan las mismas canciones, se hacen las mismas bromas, se sirve el mismo menú, se decoran las paredes igual,  se emborrachan los mismos y no hay demasiado espacio para la imaginación. Si vas "obligado" (a) es una cosa. En cambio, una boda de una persona cercana a ti, sin demasiados invitados, es muy emocionante... aunque no tenga creatividad, ni sorpresas ni emociones "fuera de programa".

Navidad y Reyes son aquellas fechas en las que durante años quedas un rato con tus padres y luego sales de juerga con tus amigos, que es más divertido. Con el tiempo, le das más valor al papel y al rol de ser tus protectores y "pagadores" en cualquier circunstancia. Valoras su generosidad y empiezas a protegerles a ellos, les das un poco más de tu tiempo... en fin de año toca emborracharse "por decreto" e ir "zombi" a la comida del día después, donde alguien detecta enseguida que estás muy blanco, apenas hablas y no pruebas bocado... en tu aniversario eres muy selectivo, invitas a las personas más cercanas. Eres tú mismo (a) y aparece la espontaneidad, afortunadamente.

Helloween y Sant Jordi, son tal vez  mejores espacios para la sorpresa. Hace 3 años, me puse una máscara horrible, entré en una habitación con 10 niños desmadrados a oscuras y pretendí asustarles con una linterna y un grito desgarrador. Me tiraron absolutamente de todo (cajas enormes de plástico, bolas, piezas de madera...)... al día siguiente tuve que vistar urgencias... el espacio romántico del 23 de abril, con tantas flores y gente en la calle, le da mucha magia a la ciudad, la ambientación predispone al amor, se crea un ambiente especial. Ese día, prefiero regalar un libro o un cd con "significado"(sin prescindir de la rosa).

Las celebraciones "oficiales", contrastan con las celebraciones pendientes. Somos expertos en aplazar la fiesta del nuevo trabajo, el coche nuevo, el nuevo televisor, el final de un rodaje, un re-encuentro, la visita inesperada, la campaña que ha funcionado, superar una lesión o enfermedad, la conferencia que ha gustado, aprobar un examen, encontrar algo que buscabas, arreglar un conflicto, un trámite largo, que te perdonen una multa, que te toque un premio, unas invitaciones, el final de un pago aplazado, el éxito de un amigo o amiga, ir a ese lugar, un día para recordar, un concierto especial, un golpe de suerte, una buena noticia, cambiar los muebles, descubrir una prenda hiper-rebajada... o festejar simplemente que las cosas nos van bien. Nos cuesta mucho improvisar, preferimos actuar "cuando toca". Pero hay pequeños momentos que podemos compartir bien acompañados, con una modesta cerveza o con ajustado menú. La puesta en escena es lo de menos, lo importante es con quién estás. Porque para ti no es una obligación, es un deseo. Podemos regalar por regalar, sorprender por sorprender, salir por salir y celebrar por celebrar. Es la filosofía de romper con lo establecido. Porque el calendario de las emociones lo marcas tú. De vez en cuando está bien nadar contra la corriente. 


Foto : la modesta cena final de rodaje del documental "ver para creer", para la Associació Disminució Visual de Catalunya. Post dedicado a Quim Cusó, Alba Recasens (suelen celebrar los finales de rodaje) y Fanny Herranz (organizadora de bodas originales en "Miss Cavallier").




viernes, 22 de octubre de 2010

Muchas gracias por decirme que te gusta mi blog :)

Follar en tiempos revueltos.





Mucho se habla y se ha hablado del sexo en una agencia de publicidad. Más allá de la imaginación, resulta difícil aprovechar un espacio en la que hay gente desde las 9 de la mañana hasta las 12 o 1 de la madrugada. Si tu opción es esa, recuerda que debes tener llave para abrir y cerrar, que siempre puede venir alguien que se ha dejado algo o que después de tantas horas en ese ambiente cargado, apetece más el hotel o la segunda residencia. Sexo, lo que se dice sexo, se ve muy poco. Demasiadas horas frente al ordenador, demasiado stress que no ayuda a levantar el ánimo, o  demasiado cansancio y sueño acumulado. Sueldos precarios que te preocupan, inestabilidad laboral que no invita a la euforia. Recuerdo algunos casos "famosos", como el del cliente que después de cenar quiso jugar en el futbolín de la oficina y se encontró a su product manager con nuestra Directora Creativa en posición de excavadora. O los sospechosos fines de semana que una conocida clienta montaba con nuestra supervisora de cuentas, que siempre volvía salida. O el anexo que tenía un Presidente detrás de su despacho, con sofás, cocina, mueble bar y nevera... pero son casos excepcionales, menos habituales que éstos :

Los rumores : cuando dos personas comparten espacio físico y muchas horas porque son un equipo, empieza a funcionar el bulo de que están enrollados. 9 de cada 10 comentarios son falsos.

El flirteo : mucho más frecuente, especialmente el de "jugar", el de las sonrisas, la complicidad, las bromas, la confianza, las confidencias y la autoestima en crisis... pero no suele acabar en sexo.

La aventura : puede ser eventual o mensual. La de las copas de más y la amnesia posterior o bien la que tiene su caducidad estimada entre 1 y 6 meses. Los hombres se apuntan más éste carro. El 38%  reconoce haber vivido la experiencia, dato que contrasta con el 19% de las mujeres.

La doble vida : carne de psicólogo, cardiólogo o neurólogo. Hace falta ser muy frío y cínico para no acusar algún trastorno derivado de estar en un mundo paralelo, con dos a la vez, que supone pegar bolas de forma continuada, mirar continuamente el reloj y hacer ver que no pasa nada. Alguno ha fallecido en el intento.

El bolero: se vanagloria de aventuras sexuales en ascensores, aviones, taxis y museos, pero en realidad tira mucho de monólogo.

La caramelo : dice siempre chati, cari, amor, guapi, sexy... pero es para que tengas el trabajo a punto, no otras cosas en su punto.

El amor : la mayoría de las parejas se conocieron en la universidad, en el grupo de amigos o en el trabajo. Bastante frecuente.

El calentón : suele acabar con una bofetada, un ruido no deseado, una aparición inoportuna o una "precipitación" anticipada... es básico saber si hay ducha en la oficina o al menos llevar toallitas para dejar las cosas como estaban.

El acoso : he sentido indignación y vergüenza ajena ante ésta actitud hortera, machista, prepotente y chulesca. Por suerte, cada vez es menos frecuente.

El enamoramiento silencioso : aparece en muchas más ocasiones de lo que parece. Puede desembocar en fantasías sexuales, pero es propio del que previamente ha calculado que no tiene ninguna posibilidad.

La verdad : no todas las empresas se comportan ante el embarazo de una persona de su departamento de cuentas, planificación, creatividad, producción o rrpp. Los hijos en nuestra profesión se tienen con trenta y pico. Antes, resulta complicado, por sueldo y actitud de los/as directivos/as. 

Los mirones parlanchines : algunos hombres son tan primitivos que siguen mirando piernas y tetas de las chicas más jóvenes y dicen cosas como "eres un bombón", ayyyy si yo te pillara", "cómo está mi turroncito?... patético...

Trepas : quien no tiene ningún complejo para avanzar y progresar en el trabajo a toda costa, suele cobrarse los "favores sexuales" con dinero, un cargo mejor o regalos caros... haberlos haylos...

Pareja estable: conozco al menos 30 relaciones estables y felices entre personas que se dedican a la publicidad, en contra de lo que dicen algunas leyendas urbanas. 


En fin, para todos los gustos. En mi caso, prefiero dejarme de historias. O re-inventar la mía cada día, con la misma protagonista.




foto : Keco Pujol y Marta de Paco (Mr and Mrs Jones). Dos maravillosas personas.

remix : mayo 2013.








miércoles, 20 de octubre de 2010

La envidia insana y la comparación odiosa.



Estamos en un mundo que es terreno abonado para juzgar y ser juzgado/a. Todos practicamos el deporte de desprestigiar y desacreditar en las conversaciones. "Está acabado/a", "ha envejecido", "está gordo/a", " no es ni sombra de lo que era",  "ya me dirás que ha hecho para ganar ese premio""tiene muy mal gusto vistiendo", "no tiene glamour" , "vaya pinta", "no se cuida", "es una fiestera", " ya le han vuelto a dejar", son comentarios frecuentes en las tertulias o a la salida del cole o la uni. El ser humano se ha empeñado en vivir y hacer las cosas en función de la opinión de los demás. No hace falta que nadie nos baje la autoestima, lo hacemos nosotros/as de entrada. Olaya, Oscar, Mireia, Patricia y Marc tienen pinta de estudiantes con talento para la creatividad, pero te dirán que tal o cual son geniales y que es muy difícil competir con ellos. Solemos buscar a alguien mejor que nosotros, siempre descubrimos un motivo para sentirnos "menos que...", nos resulta fácil descubrir lo que nos falta y así sentirnos eternamente insatisfechos/as. Buscamos coartadas y excusas para justificar nuestra falta de actitud y admiramos a quien tiene dinero, no a quien es mejor persona...  pensar que no valemos mucho, quitarnos puntos y méritos, tiene el inconveniente de que los lobos de la manada vendrán rápidamente a comerse el botín, los éxitos, las medallas y los premios. Algunos depredadores publicitarios son especialmente prepotentes, soberbios y desagradables. Actúan con pedantería, sorna y alevosía. Pretenden darte lecciones sobre cualquier tema y se aprovechan de tu humildad, de tu honradez y de tu profesionalidad. Por eso me gusta jugar la carta de dar margen y responsabilidad a mi equipo,  en la oficina y en las aulas. Necesitamos creer en nosotros/as mismos/as. Nos da fuerza saber que alguien confía, nos motiva y nos estimula... es mejor cambiar el miedo por el respeto, no creernos ni mejores ni peores, que la envidia y la comparación no influyan en nuestra toma de decisiones. Pensar continuamente en el qué dirán, someter nuestra vida al escenario de la opinión, hablar en función de lo que opinen los demás, competir por el reconocimiento en lugar de luchar por mejorar, son trampas en el camino que te impiden fijarte en lo que realmente importa : ser tú mismo /a.

(y lo reconozco, no tengo glamour).


p.d. alguien dirá : "seguro que la foto está retocada"

Foto: en Berga, 2011.

lunes, 18 de octubre de 2010

Terapia de grupo.



La propuesta es muy simple. Pon en unas sillas vacías a personas de tu entorno cercano, y de vez en cuando les dices éstas palabras : eres un sol, gracias por venir, buen trabajo, te felicito, te sienta muy bien esta camisa, me lo paso muy bien contigo, te quiero, te voy a echar de menos, eres un amigo, vamos a celebrarlo, hemos hecho una gran campaña, tu sí que sabes, tenía ganas de verte, gracias por estar a mi lado, eres genial, tenemos que coincidir más, me haces sentir bien, buen corte de pelo, me subes la autoestima, tenemos que repetir, somos un equipo, sé que lo estás pasando mal: cuenta conmigo ... perdona, me he equivocado, te pido disculpas, he metido la pata, soy un impresentable... cuándo repetimos?, gracias por tus consejos, you are the best, eres muy especial, tengo mucha suerte, me has enseñado muchas cosas, es un placer conversar contigo, haces que  todo funcione mejor, tú nunca me fallas...

Es posible que no te salga a la primera. Es posible que pienses que es una obviedad. Es posible que creas que no hace falta decir nada, ya lo sabe. Tampoco tiene sentido decirlo si no lo sientes, pero cuántas veces has dejado de pronunciar éstas frases : 100, 1000, 1.000.000 ? . Tu prueba, seguro que no pierdes nada. Seguro que a ti te gustaría escucharlas. Y si lo combinas con ojos brillantes, la terapia puede ser inolvidable. Damos demasiadas cosas por hechas. La amistad y el amor normalmente no se alimentan del silencio, ni del trabajo, ni del stress, ni de planchar la ropa, ni de poner lavadoras, o hacer la comida. Unas palabras bonitas pueden romper la rutina y renovar la ilusión.



foto : richard wakefield.

domingo, 10 de octubre de 2010

Como en el fútbol.




















La Agencia es un equipo en el que cada uno hace su juego. Los de cuentas son la defensa. Sólida, disciplinada, ordenada, constante, luchadora, eficaz, precisa. Su misión es conseguir los 3 puntos, es decir, que aprueben la campaña, sea como sea. Lo importante es asegurar la viabilidad económica del proyecto. Salen al campo con una equipación impecable, con olor a colonia de marca y con botas de última moda. Pero también saben dar patadas. Lo importante es ganar... dinero.  El Presidente y el Director/a Financiero/a, miran desde el palco para contratar el máximo número de partidos oficiales y asegurar la larga gira por los "truchos" (piezas falsas para ganar festivales). Saben mover los hilos e imponer el máximo rendimiento, aunque suponga stress, ansiedad, entrenos nocturnos y algún disgusto inesperado. Escogen los vinos con maestría, controlan los horarios y las horas dedicadas a cada "partido" y pueden ser tus amigos o tus enemigos en cuestión de minutos. Nunca sabes si están o no están en la oficina.  Defensa, Director Financiero y Presidente son resultadistas casi siempre. El juego bonito no les obsesiona... aumentar los ingresos y disminuir los gastos, si.

 En el medio campo juegan los/as planners. Mueven y mueven la pelota de la marca, los públicos, las tendencias, la competencia y los medios de comunicación. Las palabras lovemark e insight aparecen en su vocabulario cada día. Su trabajo consiste en dar buenos pases como Cesc, Iniesta o Xavi. Buscan el hueco y la oportunidad mejor que nadie. Atacan y defienden. Son muy técnicos. Te hablan de "cool", "true", "flow", y de lo último de lo último que se llama "naturalism". Son los que mejor conocen y conectan con los aficionados.  Les encanta dar "toques". Han sido los mimados en los últimos años... hasta que aparecieron los community managers.

La delantera está formada por los creativos. Tan técnicos como intuitivos, son los que arriesgan, se atreven, meten la pelota entre los 3 palos y se llevan el mérito del juego colectivo y la fama en las revistas profesionales. Regatean briefings, plazos de entrega y versiones de forma continuada. Aguantan las faltas y el juego sucio de la presión, las amenazas y las amonestaciones. Quieren jugar bien y hacer goles para enmarcar, pero eso no es algo que entusiasme a los directivos. Les gusta levantar la Copa de la Champions (Cannes), la liga (El Sol) y alguna curiosa como New York o los Laus. Cuando no les van bien los encuentros, se tiran en el área y simulan un penalty. (es decir, se sacan una propuesta de campaña de la manga).

El entrenador, pieza clave, es un tandem formado por Director/a de Servicios al cliente y Director/a Creativo Ejecutivo/a. Aunque ven la película esencialmente diferente, buscan un consenso que sea beneficioso para ambos. Se odian y se aman. A partes iguales. Se enfadan y se reconcilian. Los dos saben mover muy bien las fichas, la sutileza, la diplomacia, el cinismo y las decisiones sibilinas. 

En la portería suele jugar el bregado, experto y personaje frío como el hielo llamado Director General. Está en muy buena forma para intervenir ante un conflicto, un impago, una crisis con la oficina de Londres o un despido improcedente. Detiene chuts envenenados con solvencia, sale a despejar los centros en las reuniones y da instrucciones a la defensa, recordando que todavía estamos lejos de los objetivos.

El equipo de rrpp se encarga de que los medios de comunicación y stake holders hablen bien del equipo, de los sponsors y los patrocinadores, utilizando eventos, noticias, reportajes, presentaciones, memorias, videos, redes sociales y lo que haga falta.

Otros elementos futbolísticos como los rumores, los controles anti dopping, la prensa, los fichajes a última hora, los premios, la (inexistente) cantera, los fichajes internacionales o los líos de faldas, también forman parte del universo publicitario. Así que enjoy, just do it, esto sí que es fútbol.


foto : richard wakefield.

sábado, 9 de octubre de 2010

Gritaaaaaaaa !!!


























Gritas cuando tu equipo ha ganado un trofeo importante. Gritas para protestar al árbitro. Gritas en un concierto de música. Gritas en el parque de atracciones. Gritas en una discusión. Gritas en un atasco de tráfico. Gritas cuando llevas unas copitas de más. Gritas cuando bailas. Gritas cuando cantas en grupo. Gritas en la montaña, para escuchar el eco. Gritas en alta mar. Gritas para desfogarte. Gritas de alegría. Gritas cuando te hacen una foto. Gritas tú solo/a, mientras suena uno de los temas de tu vida. Gritas en en el gimnasio. Gritas en el karaoke. Gritas en clase de danza, judo, taekwondo o full contact. Gritas cuando te ha tocado un premio. Gritas en tu cumple. Gritas cuando has aprobado un examen. Gritas en el re-encuentro. Gritas en una cena de aniversario. Gritas cuando haces el amor. Gritas en el descenso de un río, en lo alto de un globo o mientras haces rafting. Gritas cuando encuentras algo que buscabas hace tiempo. Gritas en una cueva. Gritas cuando te felicitan. Gritas de miedo en el cine. Gritas cuando ves a un/a famoso/a. Gritas ante una sorpresa. Gritas en una inauguración. Gritas cuando nadie lo espera. Gritas en las fiestas del barrio, de la ciudad o del pueblo. Gritas cuando un perro te asusta. Gritas cuando abres un regalo. Gritas cuando recibes una gran noticia por  mail, facebook o twiter. Gritas cuando marcas un gol o encestas. Gritas muchas más veces de las que crees...

... pero cuando ves en el telenoticias hambre, violencia, guerras, inundaciones, terremotos, condiciones infrahumanas, panoramas tristes y desoladores, no gritas. Cuando la investigación científica se queda bajo mínimos, no gritas. Cuando se recortan sueldos y subvenciones relacionados con la salud y la rehabilitación, no gritas. Cuando se empeñan en salvar bancos en quiebra, no gritas. Cuando las medidas anti-crisis afectan a los más desfavorecidos, no gritas. No gritas porque tal vez ya eres eres un/a inmune social y cultural. No gritas porque ya no te sorprende nada. No gritas porque crees que este no es tu problema... pero puede serlo....

Gritaaaaaaaaaaaa !!!


ilustración : dani díaz.


Pd: post revisado en junio 2012. En 1996 presenté el concepto de "grita" a una conocida Ong y no aceptaron la idea por considerarla "demasiado atrevida".






jueves, 7 de octubre de 2010

Coitus interruptus.




















repite conmigo : cambio, reunión, versión, cuidado, corre, horas extras... es como dar marcha atrás...





Cambia el fondo, cambia el logo, cambia el actor, cambia la música, cambia el power point, cambia la edición, cambia el día de la reunión, cambia la factura, cambia la cita con el médico, cambia el hotel, cambia la comida, cambia la hora de salida, cambia de planes. Reunión de departamento, reunión de PPM, reunión para ver las propuestas, reunión para comentar la reunión, reunión con el cliente, reunión con la productora, reunión con el proveedor, reunión con un aspirante, reunión con cuentas, reunión con planificación, reunión con equipo directivo, reunión con juniors, reunión para hablar de la simbiosis de la tortuga marina de las galápagos. Versión más corta, versión más larga, versión de la versión, re-visión de la versión, versión hard, versión light, versión porque sí, versión inesperada, versión inversa, versión otra vez, versión interminable. Cuidado con gritar, cuidado con arriesgar, cuidado con festejar, cuidado con el presupuesto, cuidado con el cliente, cuidado con ella, cuidado con él, cuidado con abusar del café, cuidado con la comida basura, cuidado con el alcohol, cuidado con el buen rollo, cuidado con el mal rollo, cuidado con Londres, cuidado con Madrid, cuidado con New york, cuidado con los peces boreales de escamas duras, cuidado con el sueño, cuidado con el stress, cuidado con tener cuidado. Corre que se acaba el tiempo, corre que se escapa el tren, corre que no llegas al aeropuerto, corre a correos, corre que el cliente te espera, corre a buscar un regalo, corre a reservar restaurante, corre en la marathon, corre para acabar el dossier, corre con esa maqueta, corre que el trucho se escapa por la cloaca, corre que te va a adelantar el caracol tuneado de Sumatra. Horas extras porque hemos perdido el tiempo en las reuniones. Horas extras porque hemos cambiado demasiado. Horas extras porque nos piden demasiadas versiones. Horas extras porque si corremos tanto no podemos pensar. Horas extras porque cuidado, no vaya a ser que salgamos demasiado pronto...

(respira hondo).


Recupera el aire, las conversaciones, la reflexión y la pasión... recupera la esencia, recupera la calidad, recupera a las personas.


Vivir con stress no es bueno para ti ni para la creatividad.


Richard Wakefield.


Post revisado en mayo 2013.




miércoles, 6 de octubre de 2010

Reason guay.



Me gustas porque eres mi fan, mi seguidora incondicional y mi apoyo. Me gustas porque evitas mis errores, consigues que quiera ser mejor y no te asustan mis locuras. Me gustas porque me respetas, me estimulas, me disparas al infinito. Me gustas porque me lo explicas todo. Me gustas porque eres mi amiga, mi amante y mi confidente. Me gustas porque conviertes lo cotidiano en especial. Me gustas porque sin ti nada es lo mismo. Me gustas en lo físico y en lo espiritual, en lo racional y en lo filosófico. Me gustas porque inspiras canciones, invitas a la confianza y ocultas mis miedos. Me gustas porque eres una gran conversadora y te gusta descubrir. Me gustas porque eres altruista, solidaria y generosa. Me gustas porque me apasionan tus ideas y tus campañas. Me gustas porque no te das por vencida con facilidad. Me gustas porque eres sincera en los fallos, en los disgustos y en las decepciones. Me gustas porque a veces eres imperfecta y vulnerable y a veces segura y contundente. Me gustas porque me das el mar con tu mirada ocre. Me gustas porque te leo el pensamiento. Me gustas porque somos un equipo. Me gustas porque pareces pequeña, pero en realidad eres inmensa. Me gustas infinitamente, hoy 6 de octubre, el día que empezamos a caminar juntos. Me gusta tu fuego y tu calma, tu rabia y tu relax. Me gusta re-inventar el amor contigo y pensar que nunca nos aburriremos.


foto : richard wakefield

martes, 5 de octubre de 2010

Divinas palabras.



(Alba dijo) : "estoy hasta las putas narices del puto folleto y de su puta distribución. El de la puta imprenta no se entera de nada y Pedro ya está hasta los putos cojones. Seguro que mañana me convoca a una puta reunión para sacar su puto malhumor y decirme que somos una puta mierda de equipo y se piensa ir de nuestra puta Agencia. Y luego vendrá Marc y me dirá eso de " Alba, saca tus dotes de diplomacia y soluciona esto o nos hundimos". Y yo tendré que convertirme en una actriz de la puta hostia, tragarme el puto orgullo y conseguir que las cosas no se vayan a la puta mierda... por un puto folleto, por un puto, asqueroso y maldito folleto... ya no puedo más, esto es un circo lleno de putas trampas, voy a acabar en el puto psicólogo que me dirá que me relaje y yo le contestaré que imprima él el puto folleto y lo lleve a las putas tiendas y se lo lea a todo el puto mundo"

Acompaña el texto con gestos con las manos, cara enrojecida y sudor en la frente y conseguirás en breves minutos una liberación de adrenalina hasta que pronuncies : "lo siento, lo siento chicos, ya está, ya está, ya pasó"

lunes, 4 de octubre de 2010

No nos creemos nada.




"Give me reasons to believe" (richard wakefield).



Por mucho que intentes hacer las cosas lo mejor posible, ser honrado/a y sincero/a, siempre habrá alguien capaz de encontrarte defectos. Vivimos en una sociedad más pendiente del error que del acierto. Más volcada en la crítica que en el elogio. Más partidaria de encontrar el aspecto negativo de las cosas. Nos cuesta muy poco dejar verde a alguien y muchísimo pronunciar palabras agradables. Estamos más concentrados en lo que no funciona. Nos motiva más comentar lo que va mal. Tenemos una gran facilidad para conversar sobre aquél o aquella a sus espaldas, ofreciendo nuestra mejor versión de envidia, celos, recelos y morbo. Podemos llegar a ensañarnos fácilmente con cualquiera. Nos gusta dar salida a nuestra "mala leche" (ojo, la de la foto es muy buena). Pero no somos capaces de pronunciar expresiones de ánimo, comentarios optimistas, frases bonitas, felicitaciones o agradecimientos... sin embargo, necesitamos esa dosis emocional para incrementar nuestra motivación y nuestro rendimiento. Somos mejores si alguien nos dice de vez en cuando que somos guapos/as o lo hacemos bien. Si alguien nos estimula y nos dice que cree en nosotros/as. Si alguien nos sube la autoestima (el corto validation lo explica muy bien). Cuando reivindicas el trabajo en equipo, el respeto o la innovación, te malinterpretan y piensan mal. Y si sueles llevar la sonrisa puesta, piensan que ocultas algo o directamente  te odian. Ser agradable se penaliza. Guardar silencio, que es más defensivo y menos transparente, suele dar mejor resultado. Una persona que reivindica los valores se coloca rápidamente en el apartado de los sospechosos. Una persona que cree en lo que hace y demuestra convicción, es catalogada de guay, prepotente y soberbia. Si no haces ruido, molestas menos. Si eres cordial, respetuoso/a, amable y cercano/a, buscarán rápidamente qué escondes y cuál es tu lado oscuro. Preferimos llamar falsos a los auténticos, interesados a los honrados, hipócritas a los solidarios. Ya no nos creemos nada. Ya no creemos en nada. Criticar es un deporte nacional. Reconocer los méritos de los demás se interpreta como un síntoma de debilidad... tenemos mucho que aprender. Necesitamos a los socorristas de los sentimientos y la autenticidad. Tenemos que reconocer cuando alguien lo hace bien o mejor que nosotros. 



remix: abril 2012.