jueves, 11 de febrero de 2010

Nos vamos de finde... invita la agencia.




















Será tan bonito, tan agradable, tan maravilloso, que ya estamos contando las horas que faltan. Unos lo llaman reset, otros experience otros jornadas de reflexión y otros salida de buen rollo. Más o menos consiste en desplazarte a la montaña o al mar, a un lugar apartado y tranquilo para escuchar un taladro en forma de charlas sobre la agencia, las marcas, el mercado, la competencia o el equipo y valorar los objetivos, las expectativas de futuro, los aspectos a mejorar, la cuenta de resultados, nombramientos, fusiones... (el power point que no falte). Se completa con espacios lúdicos dónde haces rafting, gimkamas, paintball, subes en globo, persigues golondrinas o conduces un extraño vehículo con tres ruedas muy gordas. La excusa es celebrar un aniversario mundial, unos buenos resultados (en este momento, prácticamente imposible), justificar futuras re-estructuraciones, acatar órdenes internacionales o argumentar un ajuste de sueldos y pedir un esfuerzo a los (as) empleados (as). La traca final es una cena con baile incluído, donde el alcohol es el hilo conductor de confidencias varias, críticas a los jefes, escenas para avergonzarte, imitaciones magistrales, bailes desmadrados, regalos, actuaciones, chistes... se supone que desconectas, pero en realidad tu disco duro sigue pensando en publicidad, clientes, trabajos, citas, buena o mala química con el de al lado... alguno se lleva una sorpresa y amanece con la chica que no podía ver, o sin ropa en el hall del hotel, o con la cara pintada sin saber cómo ni dónde... y el lunes te espera con los briefings abiertos. El lunes no admite excusas ni bajas. El lunes, sigue allí, inamovible. Eso sí, no pagas nada, pero tampoco puedes compartir el fin de semana con tu familia, tus amigos, con tu Barça, con tu facebook, con tu  sofá fantasy, o con el nuevo cd que tanto te gusta. Y, finalmente, casi todo sigue igual. Porque tras la sonrisa falsa suelen habitar las mismas personas de siempre. Porque tu agencia es la misma de antes y los directivos nunca regalan nada.



Foto : richard wakefield. Playa de Barro, asturias.

2 comentarios:

  1. Es un poco taladro, pero es una experiencia muy interesante. Especialmente a partir de la tercera copa.

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  2. Funciona mejor con equipos pequeños. A partir de 20 personas, puede pasar de todo.

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