martes, 19 de enero de 2010

La banda sonora va directa al corazón (remix 2016).









"La banda sonora es la principal transmisora de emoción y sentimiento de un audiovisual"

(richard wakefield)




https://youtu.be/5WJchdMa2Qw


"stop making mines" compuesta por Albert Vergés, Dani Llamas DJ, Richard Waskefield y Alex Warner.



En los últimos años, se ha puesto de moda en los spots y audio-visuales publicitarios poner un tema pre-existente. Muchas veces, modificando la letra original para hacer un cover-jingle. Son canciones conocidas, que hemos escuchado mil veces.

Más de 1.500 piezas de marcas diferentes han optado por la misma decisión. Son canciones muy parecidas, del mismo estilo, muchas veces se confunden, los públicos no las identifican con las marcas.

Por qué somos tan poco originales? por qué imitamos tanto?

Lo que suena en un anuncio no es relleno, ni recurso, ni adornar los vacíos, ni una apuesta estética. Debería ser concepto, intención, emoción, sentimiento, descripción, sorpresa... no lo de siempre y de la misma forma.

Además, la música no se acaba con el pop y el rock, quedan 241 opciones más. Lo más sorprendente es que nadie contempla el estilo que es tendencia :  fusión.

Preferería escuchar las voces, los silencios, los efectos y la música sin tener la impresión de que es el hilo musical en el ascensor de unos antiguos grandes almacenes.

Alguien me puede explicar por qué aparece un tema de Gotan Project (tango-electrónica) en un anuncio de Calgonit? Quién más piensa utilizar eye of the tiger de Survivor? (además de Mutua Madrileña, VW Golf y Mediamarkt), podemos ir más allá de whatever you want y los 80?...

Aunque no lo parezca, existe el contraste ( never say no to Panda), la metáfora sonora (Lufthansa New York), la asincronía (Levis Odissey), los sound bites ( Wassuuuup, Budweiser), la sorpresa (sabe a Mixta).

Deberíamos superar el comentario de "ostras, ahora qué canción ponemos ? o el de "trae el Ipod que no sabemos qué hacer"...la música no debería ser siempre pre-existente.

No hay mejor decisión que componer la banda sonora, ajustarla al segundo y afinar los detalles. Como en las películas. En no es lugar para viejos no suena ni una canción en toda la historia. En Duel el sonido es atmosférico, construído con ruidos y efectos. Tarantino es quién es en parte por su buen gusto musical. Spielberg firmó en Salvar al soldado Ryan los 20 mejores minutos de sonido que recuerdo, recreando el desembarco de Normandía.

Crear con un equipo de músicos es la opción más original, eficaz e imaginativa... y sin embargo la menos utilizada en publicidad.

Afortunadamente,  Martini Gold y Nike "zombies" demuestran que los tópicos se pueden vencer. La banda sonora de Menthos Blade es cinematográfica. La construcción del discurso en audio de los siete cortos de The New York Times Magazine es espléndido, sin voz, solo con un tema de clásica.

La banda sonora va directa al corazón, impacta de lleno en tu lado más íntimo, resulta decisiva para lograr empatía. Decanta la emoción y el sentimiento. Marca el tono y el ritmo. Vale la pena que nos la tomemos en serio y le demos valor. Será un plus decisivo para explicar lo que queremos.






foto gentileza de Neus "amazing eyes" Vergés.

6 comentarios:

  1. Tenemos que componer y crear !!!!

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  2. uuuuuuuufff qué nivel, estás muy puesto en música.

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  3. Cuando Wakefield habla de música, mejor guardar silencio.

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  4. Ho donem tot: Gran tema. Gran veu. Gran iniciativa.


    Nacho.

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  5. Gran artículo el de Trípodos y gran canción.




    Xavi D.

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